Casos Clínicos

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Sevilla, Huelva, El Rompido, Andaluz.
Licenciado en Medicina y Cirugía. Frustrado Alquimista. Problable Metafísico. El que mejor canta los fandangos muy malamente del mudo. Ronco a compás de Martinete.

Diego Puerta


Otro amigo y "paciente" que se acaba de marchar: El Torero Diego Puerta.
Un Señor Torero que se gano el respeto de todos los compañeros de profesión por su Verdad delante del toro, su Valentía sin aspavientos, su Maestría sin engolamientos ni alardes, su Hombría como Matador de Toros, su Nobleza como persona... 


Cuando dijo, estando en lo más alto del escalafón : " me voy", se fue con los suyos, con su mujer y con su gran familia, a disfrutar de su buen merecido descanso, tras dieciseis años de jugarse la vida sin trampas delante de los toros mas bravos.


Agricultor modélico y excepcional ganadero de reses bravas y caballos españoles. 


Os puedo asegurar que he visto su cuerpo cosido de cicatrices de cornadas, algunas de ellas espeluznantes. 


Y que jamás le ha tenido miedo a la muerte.


Un tío.

Un pico y una pala...

Me encanta la frase “¡… un pico y una pala le daba yo a ese…!” tan sevillana y que encierra tanta filosofía y “buenos” deseos y que tanto califica al receptor de los aperos.

El pico y la pala, al contrario de la hoz y el martillo símbolos del “proletariado” dictatorial, no tienen connotaciones políticas ni sociales.

Para mi el pico y la pala simbolizan el honrado y durísimo trabajo del labrador, del agricultor, del campesino, del albañil, o del peón caminero. Significan trabajo duro,  manos agrietadas y con callos, esfuerzo físico, sudor y jornadas de sol a sol…

Afortunadamente en nuestra sociedad industrializada ya no existen ese tipo de jornadas de trabajo, pasaron a mejor vida tanto las herramientas susodichas como hemos pasado a mejor vida todos los trabajadores gracias a el "democracia-capitalista" que promueve I+D+I. El pico y la pala cuelgan ya como adorno en las paredes de las fábricas y haciendas.

Pero en mi vida habitual me acuerdo mucho del pico y la pala. Me explico:

·      Cuando veo a un botarate decir paparruchas, es decir, a uno de nuestros “honrados gobernantes” ya sea de derechas o de izquierdas, de esos que tanto hablan sin conocimiento y que no han dado en su vida un palo al agua… me acuerdo del pico y la pala.

·      Cuando veo a tantos jilones viviendo de la tele, en esos programas de la basura ajena, despotricando unos de otras y otras de uno… me acuerdo del pico y la pala.

·      Cuando me tengo que tragar a esos presentadores, la mayoría moñas, que mariposean alrededor de la carroña de la sociedad, especialmente uno con la cara picada de viruelas… me acuerdo del pico y la pala.

·      Cuando escucho a tantos tertulianos radiofónicos o televisivos, dando gritos y diciendo sandeces día tras días… me acuerdo del pico y la pala.

·      Cuando veo a tantos y tantos “financieros” y “banqueros”, reuniendose para expoliarnos mas y mejor con la complicidad del gobierno… me acuerdo del pico y la pala.

·      Cuando veo a los golfos apandadores trincar con alevosía y sinvergonzonería de los EREs, las comisiones, los blindajes, las asesorías… me acuerdo del pico y la pala.

·      Cuando me tropiezo con tanto golfo sabihondo en mi quehacer diario, que pretenden hacerme comulgar con ruedas de molino… me acuerdo del pico y la pala.

·      Cuando veo a tantos y tantos jóvenes perdiendo el tiempo y la salud, sin hacer nada de nada por salir del golferío cani o pija o jipi o flamenquito… me acuerdo del pico y la pala.

·      Cuando observo a tantos agraciados (desgraciados) que triunfan en los deportes o las artes, pero son un mal ejemplo para la sociedad, sobre todo para los jóvenes… me acuerdo del pico y la pala.

·      Cuando leo a tanto periodista opinador sabihondo, ya que siempre sabe mas que nadie de lo que sea sin salir de su periódico… me acuerdo del pico y la pala.

·      Cuando veo a los asesinos y terroristas que están presos en las cárceles condenados durante años, en celdas acolchadas y con calefacción… me acuerdo del pico y la pala.

·      Cuando veo algunos gilipoyas con ínfulas de grandeza, por haberse casado con la hija de un rey… me acuerdo del pico y la pala.

·      Cuando… (añada usted lo que guste)… me acuerdo del pico y la pala.

Total, que como ustedes pueden ver, tengo muy presente en mi vida el pico y la pala.

Se me ocurre que podíamos hacer unos pins o ganchitos, de esos que se cuelgan en las solapas, con un pico y una pala, y hacer un montón de regalos de Reyes Magos a quienes se lo merezcan.

Que conste que yo tengo pico y pala desde hace muchos años.

Ahora os dejo, que me voy a cavar un rato…

La Operación Clavel


Escribe mi hermana Lourdes:

El 25 de Noviembre de 2011, hace cincuenta años de la efemérides radiofónica y dramática denominada "Operación Clavel".

Con éste precioso título, se sucedieron una serie de acontecimientos que empezaron con la tristeza de unas inundaciones, el despertar de los medios de comunicación en una España callada, la alegría de interactuar unos con otros quizás por primera vez después de una guerra civil… para terminar otra vez en final trágico.

Y todo esto sucedió en Sevilla.
Y muy cerca de mi casa. Yo tenía seis años a punto de siete, y guardo algunos recuerdos claros de ambulancias y bomberos pitando por la avenida y mi tata descompuesta en la cocina diciendo que su prima María, -la del Cerro- estaba allí, lo lloraba más bien con gritos de espanto, yo no sabía que hacer ante tanta confusión, ahí terminan mis recuerdos, aunque sé que a María no le pasó nada salvo el susto, ADG.

Tal día como hoy hace medio siglo, el arroyo “Tamargillo”, un afluente del Guadalquivir, se desbordó, inundando gran parte de los alrededores y las zonas más bajas de Sevilla.

En aquellas fechas, España empezaba a sacudir el polvo que dejan las guerras, lloraban a sus muertos pero con ganas de empezar una nueva vida, se oía la radio con su música, concursos y dedicatorias a la sobrina preciosa que acababa de nacer a una nueva era, había ganas de ser feliz, con lo poco que quedaba, con lo puesto, un baile, un refresco, un escaparate, una mesa camilla y una fresquera con la comida de mañana, eran situaciones que entonces se valoraban en su justa medida.

Bobby Deglané fue un locutor de origen chileno que se hizo muy famoso en España por su simpatía y su profesionalidad y empuje. Enseguida vio la desolación del país y quiso astuta y acertadamente colaborar con la radiodifusión en alegrar la vida de una España todavía triste.
Fue el creador de programas espectáculos de la radiofonía española, "Cabalgata fin de semana de 1951", "Carrusel Deportivo 1954", participó también en películas como "Historias de la radio", de José Luis Sáenz de Heredia.

En 1961 desde los micrófonos de Radio España, fue uno de los principales artífices de la caravana de socorro a las víctimas de las graves inundaciones de Sevilla, ocurridas tal día como hoy. Así que desde primeros de Diciembre presentaba el programa diario "Operación Clavel", que comenzaba a las diez y media de la noche y se prolongaba a veces más allá de las cuatro de la madrugada.

Entre músicas, su voz con acento chileno dulce y bien entonada, ilusión y fiesta, alegraba y animaba el espíritu de los españoles que vivían todavía las tragedias sin espanto porque habían terminado por acostumbrarse, pero a la vez, se solidarizaban en una especie de grito unánime a la señal de ¡vamos a levantar el país entre todos para poder ser felices de una puñetera vez!.

Fue un éxito de emisión y un alarde de inteligencia a la hora de plantear un programa de radio con diversión y motivación.
Se recogió bastante dinero a pesar de los pesares, víveres de primera necesidad, alguna chuchería traída de Madrid y hasta cinco mil globos de colores para los niños inundados del Tamargillo. El propio Cantiflas, desde México hizo una llamada de solidaridad para con el pueblo español. Lo nunca visto. La felicidad y la ilusión llenaron a unas personas que por primera vez veían que las cosas tenían arreglo, y con buen ánimo y diversión... algo increíble después de la oscuridad sangrienta, del frente traidor, del hambre y las lágrimas… ya se acababa todo.
La caravana partió de la plaza de Legazpi de Madrid en la mañana del 18 de Diciembre de 1961. Varios miles de personas y diferentes autoridades dieron la despedida al convoy del que formaban parte más de cien camiones, cedidos por empresas y particulares. Artistas, locutores, personalidades y personas felices, hicieron el recorrido hasta Sevilla, parando en Córdoba donde se hizo una gran función de teatro, y más tarde en Ecija y Carmona. La caravana de la felicidad ocupaba catorce Km. de carretera y la radiodifusión la retransmitía a cada instante, fue un gran acontecimiento, un movimiento de maravillas que se necesitaban, más que por las inundaciones, por la alegría del regreso a la felicidad apaciguada y generosa.

El 19 de Diciembre se entra en Sevilla, las gentes se asomaban a las puertas y a los balcones para ver a la misma ilusión pasando ante ellos mientras la oían por los aparatos de radio.
Hasta una avioneta vino de Madrid para captar tan grande acontecimiento… 

La avioneta hacía vuelos rasantes para tomar imágenes del acontecimiento, con tan mala suerte que rozó un cable de alta tensión y cayó en picado y encima del público.
Fueron más de veinte muertos y centenares de heridos.
Pero aún con la tremenda tragedia, las gentes hicieron sus repartos a los inundados perplejos, se cerraron los ojos por un momento, y la vida y la felicidad quisieron continuar a pesar de todo, porque no se sabe lo que es hasta que no se pierde.

Hoy hace solo cincuenta años.

-

Lourdes Pareja-Obregón.-

Mi hermana Concha sigue:

Efectivamente Lourdes, nosotras teníamos seis años y yo también tengo algunos recuerdos difusos de aquel trágico día, pero Enrique, mi marido, que entonces tenía quince años, me cuenta que lo recuerda perfectamente.
Dice que él se fue a ver la llegada de la Operación Clavel a la avenida de Menéndez Pelayo, enfrente del antiguo Equipo Quirúrgico, también llamado Casa de Socorro, pues las numerosísimas personas que esperaban la llegada de la ansiada comitiva de camiones repletos (y no tan repletos) de ayuda para los miles de damnificados por la “riá”, se extendía desde casi el centro de la ciudad hasta la carretera de Madrid, cerca del aeropuerto. Me comenta Enrique que él vió con sus propios ojos, numerosos caballistas vestidos de corto, con sus sombreros de ala ancha y todos sus avíos, llevando a la grupa a mujeres vestidas de flamenca; incluso dice que recuerda algún coche de caballo como si fuera la feria. La alegría era palpable y la gente estaba contenta, a pesar del drama sufrido por una ciudad que a duras penas salía de la posguerra.
Me cuenta que de repente comenzó un rumor de que algo grave había ocurrido, acompañado de alguna sirena de las pocas ambulancias que entonces existían, tan pocas, que Enrique dice que también vio con sus propios ojos como llegaba a la Casa de Socorro que estaba enfrente suya, un isocarro o motocarro, con varios heridos ensangrentados en la trasera del vehículo. De repente la alegría se transformó en desconcierto, miedo y tristeza, e inmediatamente se supo el trágico accidente de la avioneta.
De todas formas los camiones cargados (y no tan cargados) de ayuda llegaron a su triste destino, para aliviar las penas de una bellísima ciudad que siempre ha tenido la maravillosa cualidad de saber recuperarse de sus tristezas y remontar la vida como mejor pueda, en aquel momento esperando a Mr. Marshall, sólo que esa vez llegó, aunque hubiera sido mejor que nunca llegara.
Con todo el cariño del mundo para mi ciudad: Sevilla.
Concha.

La hambruna.


Reflexiones antes de Navidad

Articulo de Carlos Enrique Bayo en Publico.es

Tan obsesionados andamos con la deuda soberana, la crisis del euro y la recesión del ladrillo, que nos hemos olvidado de los que están mucho peor que nosotros: los mil millones de personas que cada día se acuestan con hambre.
Las hambrunas que aquejan al planeta tienen múltiples causas, desde las sequías e inundaciones causadas por el cambio climático hasta la industria de los biocombustibles, que quita tierras y cultivos a la producción de alimentos para llenar los depósitos de los grandes todoterrenos del mundo rico. 
Pero pocos saben que uno de los principales motivos de ese sufrimiento mundial –y de que cinco millones de niños mueran por malnutrición cada año en el Tercer Mundo– es la ingeniería financiera con la que los tiburones de Wall Street transformaron los mercados de futuros de las materias primas en una ruleta bursátil, con la que seguir enriqueciéndose, tras el pinchazo de la burbuja de las puntocom en 2000-2001.
En realidad, a los primeros que se les ocurrió tan estupenda idea fue a los banqueros neoyorquinos de Goldman Sachs, quienes ya en 1991 crearon un nuevo instrumento especulativo, un índice de 18 productos básicos –del trigo, el cacao, el cerdo, el arroz o el café, al cobre y al petróleo– para que los brokers pudieran también jugar en lo que hasta entonces era un mercado especializado. 
A ese Goldman Sachs Commodity Index se sumaron después muchas otras grandes entidades financieras deseosas de aprovecharse de la llamada “apuesta de China”: la lógica creencia de que a medida que crezcan los ingresos de chinos, indios y otros integrantes de las nuevas clases medias de las potencias emergentes, consumirán alimentos de mejor calidad y en más cantidad. Una jugada segura.
Es lo que la Conferencia sobre Comercio y Desarrollo de las Naciones Unidas (Unctad) denomina “financialización” de los mercados de productos de primera necesidad. Un fenómeno que se desbocó cuando los lobbies financieros norteamericanos consiguieron que el Congreso de EEUU aprobase por la vía de urgencia –para compensar a los mercados del colapso de la burbuja digital– una legislación que permitió a los grandes fondos de pensiones y hedge funds que empezasen a especular con derivados de esos índices de materias primas. Acababa de empezar el siglo XXI y tanto republicanos como demócratas abrazaban el credo de la desregulación financiera.
El resultado fue tan espectacular como ignorado por políticos y ciudadanos: en sólo cinco años, las posiciones de los fondos en el mercado de materias primas pasó de 13.000 a 317.000 millones de dólares. Esa tremenda multiplicación especulativa buscaba, por supuesto, que los precios de esos productos básicos se disparasen, para obtener pingües beneficios con los astronómicos márgenes entre lo que se paga a los agricultores (fijado de antemano e invariable) y lo que se acaba cobrando a los consumidores.
Y así fue. Según los cálculos de la Unctad, en la primera década del siglo los precios medios del trigo, el maíz y el arroz prácticamente se triplicaron… produciendo decenas de miles de millones de beneficios a los especuladores bursátiles, con los que compensaron sus pérdidas en las temerarias operaciones de las hipotecas subprime, los activos basura y los CDS.
Entretanto, en 2008 estallaban revueltas del hambre en una treintena de países del Tercer Mundo, donde la mayoría de la población tiene que gastar en alimentos el 70% de sus ingresos y no puede costear ni la menor subida de precios; simplemente ha de pasar hambre.
Ni siquiera la actual crisis económica global ha frenado ese encarecimiento de los productos de primera necesidad, pues el año pasado los precios de los cereales aumentaron en más del 60%.
“El mercado de los alimentos se ha convertido en un casino”, declaró Joerg Mayer, de la Unctad, a The Guardian. “Y por una única razón: hacer que Wall Street gane todavía más dinero”.

Carlos Enrique Bayo es redactor-jefe de Mundo en Público, ha sido corresponsal en Moscú (1987-1992) y en Washington (1992-1996), así como máximo responsable de Internacional en cinco periódicos distintos. Ha actuado como enviado especial en los conflictos de Afganistán, Camboya, Oriente Próximo y Armenia-Azerbaiyán. También ha cubierto eventos históricos como la caída del Muro de Berlín y la matanza de Tiananmen, entre muchos otros acontecimientos mundiales.

Otra dirección interesante:



En Diciembre.

En Diciembre siempre pasan muchas cosas.

Al principio del mes todos estamos muy ordenaditos, con intención de seguir siendo muy trabajadores y ahorradores, comedidos, sensatos y con los mejores propósitos e intenciones: “este año (sobre todo este) no voy a ser gastoso, voy a mirar hasta la última peseta antes de gastarla… no voy a ir a cada una de las “comidas de Navidad” que me inviten… no me dejaré llevar por los amigos cuando me llamen para “tomar una copa” y estar ciegos hasta las tantas de la noche… no voy a ir con los “compañeros” de trabajo a cenar un día si y otro no… no pienso abandonarme a la costumbre “navideña” de comer o cenar casi todos los días en la calle… no voy a tirar el dinero en regalos absurdos… no voy a comprar nada que no necesite… voy a pasar desapercibido… no quiero fiestas…”

Pero llegarán los días de asueto y vendrán los jueves. Con una fuerza irremediable nos tiraremos a la calle a buscar un hueco en las barras de los bares y pediremos cervezas heladas con ganas de beberlas y compartiremos charlas amenas y vociferaremos nuestros mejores deseos y felicitaciones, cantaremos en grupo o bailaremos agarrados en las calles iluminadas con bombillitas de colores y perfumados con la fumata blanca de las castañas asadas mientras metemos los pies húmedos en los charcos navideños…

Celebraremos estos próximos días con sana alegría y nos olvidaremos (ojalá) de las hipotecas, de los concursos de acreedores, de los requerimientos bancarios, de las cartas amarillas de correos que nos urgen recoger notificaciones de Hacienda, de las perentorias obligaciones bancarias, de los pagos a la seguridad social, del iva y venía, de los recibos, de los números rojos…

Llegaran los días de los obligados regalos familiares. Y yo me cabrearé por no saber que regalar ni porqué. No comprendo ni comparto el consumo absurdo. Me duele.

 Y no deseo que ningún niño (NINGUN NIÑO) se quede sin su regalo de Reyes Magos, aunque sea un juguete viejo y remendado, pero que ilusione y de alegría.

No comparto los regalos inutiles que nos hacemos los adultos por muy baratos que los compremos. 


Vamos a regalar juguetes a los niños, sobre todos a los más desfavorecidos economicamente: con diez euros hacemos felices a dos o tres niños…  y a un adulto lo hacemos gilipoyas.

Pensemos que por cada mensaje de teléfono movil que mandamos, por muy barato que nos cueste, al final gastamos treinta o cuarenta euros en decir banalidades… con la falta que esos euros hacen a muchas familias cercanas a nosotros…

Que la Nochebuena sea tranquila y aporte sensatez y solidaridad en todas las familias.

Que el pavo o el pollo sea gordo y este bien rellenado. Que ojalá todos comamos “en familia” esa noche especial… pero que si no podemos estar en familia no pasa nada.

Que yo he estado de guardia muchas Nochebuenas y lo he pasado fenomenal atendiendo a mis enfermos dando vueltas por un hospital.

Que el día de Navidad sea un día de Hermandad y reflexión de todos los cristianos… un día de buenas intenciones, de reposo útil, de buenos deseos y mejores intenciones.

Que el día de los Inocentes nos acordemos de los inocentes que deben nacer y quieren nacer y no pueden nacer…

Que el día de Fin de Año lo pasemos muy bien cada uno como le venga en gana, comiendo uvas o sin uvas, con cava o sin cava, con fiesta o sin fiesta, con tele o sin tele, con sueños o sin sueños…

Que no les pase nada a los chavales en sus inolvidables “fiestas de fin de año”… ni a los padres cuando vayan a recogerlos…

Que el día primero de año tengamos fuerzas para dejar de fumar.

Que se cumplan todos los buenos propósitos e intenciones que tengamos.

Que todos encontremos el trabajo de nuestras vidas: el que nos haga mas felices, con el mejor horario y el mejor pagado…

Que todos nos apuntemos al gimnasio, a la academia de inglés, a montar a caballo, a pilates, a yoga, a taichí…

Que los Reyes Magos no dejen de visitar a ningún niño, a ninguno por favor…, que a todos les traigan regalitos, que todos los pequeños despierten ese día con alegría y felicidad…

Y que aunque seamos un año mas viejos… sigamos estando igual de jóvenes… por lo menos de cintura para abajo…

Y que yo lo vea…

Peru Llorente

Acabo de llegar de ver morirse a un gran hombre: Peru Llorente.

Pedro Llorente Zuazola, nació en Madrid en 1924, dice su DNI, sus apellidos son vascongados, pero yo no lo he visto más sevillano y rociero

Su padre Felipe Llorente Torroba fue uno de los fundadores de la Hermandad del Rocío de Sanlucar La Mayor, a la que Peru estuvo vinculado toda su vida, fue su Hermano Mayor y su benefactor, igual que su hijo Pedro.

Hace muchos años, desde mi infancia, he tenido la gran suerte de conocer a esta familia grande en todo el mejor sentido de la palabra. Pero fue gracias a su hijo Pedro Llorente Morales, con el que hice amistad  cuando vivimos vecinos en Tomares, cuando tuve la suerte de conocer y tratar a su padre, a Pedro “Peru” Llorente Zuazola.

Sin darme cuenta me convertí en su médico de cabecera, hace ya mas de una docena de años. Desde entonces nuestra amistad y complicidad fue creciendo y convirtiendose, por mi parte, en franca admiración, en respeto y en cariño a la persona excepcional que quiero recordar con estas palabras.

Peru era un hombre especial. Lleno de bondad de la buena, de la cristiana autentica, generoso sin altavoces ni publicidad, devoto de La Virgen del Rocío, amante de la Marisma y de los Caminos, privilegio que gozaba en Hato Ratón donde pasó los más felices y últimos años de su vida, rodeado de sus hijos y de sus nietos, lleno de alegría que se le derramaba sin poder evitarlo fuera por donde fuera, sobrado de amigos que lo reclamaban para todo, un padrazo junto a su queridísima esposa Mari Morales.

Margarita, Luis, Maria Jesús, Pedro y María. Os quiero felicitar por el pedazo de padre que habéis tenido y disfrutado; por como lo habéis cuidado y lo habéis hecho feliz, por tanto como lo habéis querido.

Quiero agradeceros que me halláis permitido el privilegio de disfrutar de Peru también yo. De haberme sentido querido por el, de haberlo querido, de haber tenido la gran suerte de haber compartido con el (con vosotros) muchos ratos de alegría, de bondad, de ejemplo, de señorío, de verdad, al lado de ese pedazo de buena persona: de Peru Llorente.

Descanse en Paz.

PD: Peru, muchas gracias por esperarme. Hasta pronto.

Himno a La Alegria.


               "Himno a La Alegria". Novena Sinfonía de L.V. Beethoven.

CORO DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA
CORO DE LA UNIVERSIDAD DE LEIPZIG
ORQUESTA SINFÓNICA HISPALENSE
DIRECTOR: JOSÉ CARLOS CARMONA






El estado del bien/malestar


Por favor leed esto en la jornada de reflexión:
El Estado del bien/malestar
Por José María Carrascal, periodista (ABC, 17/11/11):
Las elecciones españolas 2011 giran, como una ruleta, en torno al Estado del bienestar, con todos los contendientes proclamándose defensores del mismo y acusando a sus rivales de intentar destruirlo. Quienes van más lejos en tal comportamiento son los socialistas, que llegan a presumir de implantarlo en nuestro país y haberlo llevado a su máxima expresión bajo Zapatero. Forma parte de una de las grandes mentiras de la izquierda, pues el Estado del bienestar —básicamente, garantizar por ley la sanidad, el trabajo, la educación y el retiro de todos los trabajadores— no lo creó ella. Lo creó uno de los políticos más conservadores que haya tenido Europa, Otto von Bismark, que ya en el siglo XIX instituyó el seguro de enfermedad, el de accidentes laborales y el de vejez, aparte de la instrucción pública, para los obreros alemanes. Me atrevo a decir incluso que a la izquierda-izquierda tales reformas no le han importado en absoluto, y para demostrarlo ahí tienen la forma como Stalin y Mao trataron a sus campesinos y trabajadores. La izquierda, en su búsqueda de la utopía, del «nuevo hombre», quiere la revolución, despreciando las «reformas burguesas», tal vez por temer que encandilen a quien cree le pertenece: el proletariado.
En nuestro país tenemos que el Estado del bienestar empezó en los años sesenta del pasado siglo, cuando los obreros españoles empezaron a tener un piso, un coche y un trabajo asegurado, algo que, curiosamente, tienen hoy cada vez menos. La Segunda República, ocupada en que «España dejase de ser católica», en cambiar su «alma», en buscarle una nueva estructura territorial y otros grandes proyectos, se olvidó de ellos. Y para ceñirnos a nuestros días, ¿cuáles son los cambios introducidos por el Gobierno Zapatero que le autorizan a proclamarse padrino del Estado del bienestar español? Pues el matrimonio gay, la píldora del día después, el aborto a discreción, el divorcio exprés, el pasar curso con cuatro asignaturas pendientes, el acampar en la calle y, si me descuido, «el botellón». ¿Qué tiene que ver todo eso con el Estado del bienestar, con la política económica, con la social incluso? Todos ellos son derechos individuales, demandas de minorías, no de la sociedad en su conjunto. Estamos, por tanto, ante un travestismo de la política, ante un fraude democrático, al no afectar a la mayoría. Nada de extraño que la poca izquierda que queda acuse al PSOE de imitar al PP. Con una diferencia: el conservadurismo del PP es auténtico; el del PSOE, falso. El domingo sabremos si los españoles se dejan engañar una vez más por sus falacias.
Pero la cuestión de fondo no es esa. La cuestión de fondo a día de hoy es si el Estado del bienestar puede sostenerse. Bastantes dicen que no, que resulta demasiado costoso, dadas las dimensiones que ha alcanzado y las nuevas circunstancias que reinan. Y ponen como ejemplo las pensiones. Estaban estas diseñadas para una población con expectativas de vida de 75 años y una edad de retiro de 70, lo que arrojaba entre cuatro y cinco contribuyentes por jubilado. Pero hoy nos encontramos, por la baja natalidad, el aumento de las expectativas de vida y el recorte de la edad de jubilación, con que cada jubilado tiene que ser sostenido por algo más de dos cotizantes, que pronto serán menos, de seguir las cosas como van. Si a ello se añade que los últimos años de vida son los que más atención médica requieren y que los tratamientos han hecho avances tan espectaculares como costosos, tendremos que también el coste sanitario resulta cada vez más difícil de sostener. Otro tanto puede decirse de la educación y otros servicios sociales, como la dependencia. En una palabra: el Estado del bienestar se está devorando a sí mismo.
¿Es verdad? Solo a medias. Que el Estado del bienestar es sostenible lo demuestra que hay países donde lo es: los escandinavos, Alemania, Holanda, la misma Austria. ¿Por qué es sostenible en esos países y no en el resto del llamado primer mundo? Pues porque esos países han venido ajustándose a los cambio ocurridos en las últimas décadas en demografía, jubilación, productividad, enseñanza y estructura social. Mientras, en el resto se tomaba el Estado del bienestar por una especie de lámpara de Aladino, que bastaba frotarla para que el genio en su interior produjese lo que deseábamos. Que su expansión no es indefinida ni automática lo demuestra que el genio maligno nos ha llevado a la bancarrota. El Estado del bienestar necesita, como todo en este mundo, continuos reajustes para acomodarlo a los cambios que se producen en la sociedad y en el mundo, últimamente vertiginosos. Y si no se le hacen esos reajustes, dicho Estado se convierte en algo tan anticuado como lo son hoy el feudalismo o la monarquía absoluta, es decir, en un freno del desarrollo. Algo parecido ocurre a los «derechos adquiridos», que son coyunturales, y no digamos ya a los «históricos», que ni siquiera son históricos en la mayoría de los casos.
Cuando los alemanes, tras la unificación, se encontraron con que tenían que absorber a 17 millones de compatriotas que llegaban del Este con una mano delante y otra detrás, en un mundo donde las potencias emergentes iban a ser pronto competidoras, acordaron, primero, un Gobierno de coalición entre los dos grandes partidos, y luego un plan para afrontar el nuevo desafío en todos los campos, desde el laboral al social, pasando por el económico y el educativo, que les ha permitido llegar a esta crisis con su capacidad económica e industrial intacta. Naturalmente que tuvieron que hacer sacrificios. Los alemanes llevan ya años jubilándose a los 67 años y han tenido las pensiones congeladas durante varios ejercicios. También han prescindido de aquellas deliciosas «curas» del estrés en los balnearios a cargo de la Seguridad Social y han aceptado el copago en la sanidad pública. Si eso ha tenido que hacer la mayor potencia económica europea, ¿qué hubiéramos tenido que hacer los que vamos muy detrás de ella?
Aunque de poco sirve llorar sobre la leche derramada, como dicen los norteamericanos, y la pregunta del momento es: ¿estamos todavía a tiempo de hacerlo? Pienso que sí. Y no solo porque en este mundo todo tiene arreglo menos la muerte, que en este caso sería despeñarnos por el camino que vamos, sino también porque los españoles hemos pasado por pruebas tan duras o más. Pero para ello necesitamos aceptar la realidad. Y la realidad es que el Estado del bienestar no es una fórmula mágica para crear riqueza de la nada. La riqueza hay que trabajarla, y lo primero que tendrá que hacer el nuevo Gobierno será separar los gastos imprescindibles de los que podríamos llamar suntuarios. Imprescindibles son la sanidad, el fomento del empleo y la educación, único modo de que seamos competitivos. Todo el resto es prescindible, al menos en los tiempos de crisis que atravesamos. Quiere ello decir que no todas las ciudades españolas podrán tener tren AVE, ni aeropuerto, ni palacio de congresos, ni museo diseñado por un arquitecto famoso, ni festival de cine internacional ni premio literario de campanillas, y los españoles tendremos que prescindir de los «puentes», «acueductos», «moscosos» y otras canonjías que hemos ido acumulando en estos años de vacas gordas, pero que no tienen razón ni sentido en los de vacas flacas actuales. Por no hablar ya de las ínfulas de Estado que se dan ciertas autonomías, imitadas paletamente por las restantes. Por ahí se han ido en los últimos años ríos de dinero, y por ahí habrá que cortar, para sostener el Estado del bienestar sobre bases firmes y mantenerlo en sus justos límites.
¿Seremos capaces? Sinceramente, no lo sé. Lo que sí sé es que, de no hacerlo, de seguir como hasta ahora, nos vamos de cabeza a lo que temían nuestros abuelos: a África.

España.


España.

Monarquía Parlamentaria. El Rey reina pero no gobierna.

Gobernada por el Parlamento de todos los españoles donde a igualdad de votos, tienen mas representatividad unos ciudadanos sobre otros, depende de su lugar de nacimiento o empadronamiento.

España, donde existe un Senado lleno de senadores, sin función conocida hasta el momento, pero con traductores para entenderse entre ellos, personas que hablan todas el mismo idioma.

España esta dividida en 17 Autonomías. 17 Presidentes autonómicos con sus 17 Gobiernos autonómicos. Cientos de Consejeros, Consellers, etc, etc, cada uno con sus directores generales y estos con sus asesores y todos con coches oficiales y choferes y visas gratis total.

España es este país donde todos “los políticos” que hayan tenido cargos públicos, aunque hayan trabajado un mes, cobran pensiones vitalicias, paros exorbitantes, EREs, blindajes… además de salir requetecolocados en “empresas públicas” donde pueden seguir chupando del bote… de nuestro bote. Se convierten en los “funcionarios” mejor pagados del mundo.

España es el país de los Golfos Apandadores, que llevan años y años sin doblarla y llevandoselo calentito y que se muestran ufanos en los medios de comunicación donde nos pretenden dar lecciones de “control del gasto público” y de “economía”… ¡y no se les cae la cara de vergüenza!

España es el país donde una persona sin estudios y sin formación alguna, es nombrado/a Vicepresidente/a del Gobierno, o se le asigna un Ministerio para el cuyo desempeño no tiene la mas mínima preparación.

España es este país donde cualquier iletrado, tan solo por llegar a ser Concejal o Gerente de Urbanismo de cualquier ciudad o pueblo, es capaz de enriquecerse en pocos años hasta límites vomitivos, con la complicidad y la anuencia de los políticos “complices” que supongo que se llevarían su parte correspondiente.

España es el país donde se ha premiado por parte de la Banca, con créditos multimillonarios la capacidad de estafar y de inflar el valor de los terrenos por desaprensivos “promotores”, que conseguían que se hicieran hipotecas sobrevaloradas e impagables y ellos “los enteraos” pasaron en pocos años de albañiles a “ingenieros”…

España es el país de Europa donde se reconoce menos el “valor añadido” que tiene para salir de la crisis la formación y educación de los jóvenes, el esfuerzo y la preparación académica y profesional, la especialización laboral, la cultura…

España es el país de Europa donde se permite que unos funcionarios deban estudiar y ganarse su plaza por medio de oposiciones duras y costosas… y otros sean nombrados a dedo por ser “afines” al partido político de turno… ¡y encima reivindiquen su “puesto de trabajo”!

España, donde un chaval sin estudios ni formación, poco menos que mileurista, colocado en una fábrica, en una gasolinera, en un comercio… puede llegar a un banco y entramparse hasta las cejas para comprarse un Seat León, o un BMW serie 3 y una moto de agua Yamaha… y cuando lo despidan del trabajo, que las letras las paguemos entre todos… o bajando el sueldo a los funcionarios…

España es el país donde tiene mucho mas tirón popular cualquier periodista del corazón amarillo chirriante, que un científico, un arquitecto, un buen abogado, economista, ingeniero, biólogo, escritor, profesor, etc… ¡así nos luce el pelo!

Esta España de muchos jóvenes adormecidos por el alcohol y envenenados por la envidia, donde lo mas importante parece ser tener el coche más hortera y ruidoso para llegar mas rápido a la botellona y poner la música mas fuerte que nadie.

Y por eso, por esa manera de ver España que aun tienen algunos chupacharcos, todavía hay quien se cree que tiene “tirón popular” el hermano de Juan Guerra… y lo llevan a los mitines a decir paparruchas. Y tenemos que escuchar impertérritos a el “joyero” Felipe Gonzalez diciendo que gracias a ZP se ha evitado el desastre…

Pavoroso…

Sin broma… tengo miedo y grandes dudas.

Es tanto lo que debemos cambiar, que yo no se si tendremos los de mi edad la oportunidad de conocer “otra España”, otros españoles con otro chip mental, sin tener que mentir compulsivamente, sin estafar o robar como medio de “ganarse” la vida y sin tener que enriquecerse por cojones lo mas rápido posible…

Me gustaría llegar a conocer una España diferente, gobernada por honrados ciudadanos con vocación política, sin emborracharse de Poder a las primeras de cambio. Políticos que sean profesionales de la Administración y de la Economía, de las Ciencias y de la Cultura, buenos y sensatos gestores del bien común.

Una España donde la “cultura” no sean solo las películas de Almodovar o de Bardem o de aquellos que se ponen el dedo en la ceja. Donde hasta los encargados de administrar los dineros de los autores y músicos se embolsan el dinero que no es suyo con alevosía y se apuñalan con billetes quinientos euros continuamente.

Una España basada en la Educación y el Respeto. Donde la mayoría de los padres españoles den ejemplo de trabajo y honestidad a sus hijos, chavales españoles que se dejen educar en los colegios, que los obliguen a formarse al menos hasta terminar el bachillerato completo, españoles que se ilusionen con las técnicas laborales, con aprender y ser útiles, con vivir tranquilos en igualdad y Democracia.

Una España que no sea la casa de putas de los europeos borrachos que viene a mearse en nuestras calles.

Una España donde no se hable tanto de Messi y de Cristiano Ronaldo de los cojones.

Una España (sigan ustedes por favor….)





Elogio de la Estupidez


Ya se que nos soy   Erasmo de Rotterdam (¡más quisiera yo!) pero como sabéis que me gustan los títulos literarios no puedo dejar de referirme al autor de “Elogio de la Estupidez” para escribir estas reflexiones y desahogarme con ustedes.

Ahora, justo ahora, en tiempo de pre-elecciones, es cuando se leen y se oyen mas estupideces que en ningún otro momento de nuestras vidas.

En este tiempo los estúpidos (que son legión) brotan igual que brotan las setas de toda la sierra norte de Huelva y Sevilla: como por ensalmo mágico… de la noche a la mañana… después de un simple chaparrón -de un enjuague del ambiente- que parece que se lleva todos los reductos de sensatez, cordura, educación, respeto… y se levantan las restricciones de decir gilipolleces.

En este ámbito de desenfreno verbal, en este patio muy particular de chorlitos alocados afloran los estúpidos, los idiotas, los botarates, los babosos pterodactilos, los chupacharcos, los bobos de corazón, los mentecatos, los cerriles, los luminosos iluminados, los aromáticos pestilentes, los ensucia espejos, los lava culos, los pintamonas, los chaqueteros… es decir “los políticos” y sus adlateres.

En España hay más estúpidos que en el resto de Europa… ¡me juego la cabeza! Pero además estos estúpidos “nuestros” españoles no paran de decir paridas y están todo el día “trabajando” en ello.

 Los vemos en la tele en los distintos canales, haciendo mesas redondas aburridísimas sean del color que sean, en las columnas de los periódicos diarios escribiendo epístolas morales a fabios, en las tertulias de las radios gritando como corraleras, en los dominicales con sus retratos de familias y sus secretos inconfesables a todo color…

La confrontación del otro día entre “Rodriguez Rubalcaba” y “Mojines-Rajoy” fue un retrato estupendo de los políticos que nos “defienden”.

Digo que nos “defienden” entre comillas porque eso es lo que debería ser: que nos defendieran de los abusos de la administración, que se ocuparan de nuestros problemas económicos, de los abusos en las relaciones con los bancos, que se implicaran en conseguir la mejor posible educación de nuestros hijos, en la mas eficiente gestión de nuestra salud, en el mejor control económico de nuestros impuestos y de asegurar nuestra jubilación, en que no concurran el fraude y el despilfarro a raudales, impunemente…

El uno nos quiere hacer ver que tiene la solución de todo el destrozo que nos ha hecho durante ocho largos y penosísimos años, haciendo de “Maquiavelo” de un ZP cejudo que ya no sabe donde esconderse… patéticas las imágenes de nuestro Presidente del Gobierno de España chupandole el culo a Merkel y Sarkozy con un interprete pegado a su oreja porque no sabe ni una palabra en idioma alguno.

El otro perorando un discurso incoherente y monocorde, sin transmitir ninguna emoción, ni buena ni mala ni todo lo contrario, sin salirse del guión que le han preparado los asesores de votos, sin tener redaños suficientes para pegarle una estocada justa y necesaria al charlot que se presenta enfrente, sin bastón, pero con las mismas armas trucadas de siempre… a mi me hubiera durado tres minutos… 

¿Este es nuestro próximo Presidente del Gobierno? Tiene menos carisma que un gorrión y le falta el coraje y el empuje que yo creo España necesita en estos momentos. 


Necesitamos un lider que de confianza en Europa, que hable de cosas reales, de nuestras necesidades cotidianas... (no de entelequias ni alianzas civilizadoras). Me gustaría tener confianza en alguna persona “real” no en un “preparado electoral”…

Me da miedo y vergüenza en estos momentos sentirme votante español. ¿Qué vamos a votar?

La Ley electoral es una buena mierda. La Ley de D,Hont   http://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_D%27Hondt es una trampa para todos los españoles excepto para los catalanes y vascos que salen absolutamente beneficiados.

Votamos listas confeccionadas por los diferentes partidos políticos. No votamos a Fulano ni a Mengano, que nos parecen buenas gentes y honrados políticos ciudadanos. Fulano y Mengano pueden estar en las listas como atrapabobos y el día después de las elecciones se pueden mudar de partido o fichar como asesor de una “Banca Superprivada” o irse a las Bahamas con el dinero de todos y que nos den por el mismisimo culo a los votantes.

La única intención que tengo al escribir este articulito es que no nos fiemos de las palabras y que solo atendamos a los hechos.

Los “hechos”, es decir, lo que se ha hecho.

Lo que han hecho por nosotros los políticos… lo que han hecho por los “estúpidos” votantes.

Pero… ¿qué han hecho en realidad?

Ruego opiniones.

Gracias.

PD. Como siempre estas mis opiniones son personales e intransferibles.




Comida y bebida (1)


Os voy a contar que es lo que me gusta comer y beber. Es decir, que alimentos y bebidas son las que prefiero para nutrirme correctamente, y a veces muy incorrectamente.

Tengo 55 años y un poco de colesterol, por lo que mi médico me aconsejó seguir una dieta baja en grasas animales y me recetó una pastilla anticolesterol malo. Debo además llevar una vida sana, hacer ejercicio físico aeróbico regularmente y no coger sofocones, que me sientan muy malamente…

Nada mas despertar por la mañana me he acostumbrado a beber un zumo de naranjas con el estómago vacío. Me sienta muy bien y me “despierta” el intestino casi inmediatamente. Antes lo tomaba natural, con naranjas y exprimidor automático, pero se escacharró el artilugio y por vago comencé a tomar zumos envasados “naturales 100% naranjas recién exprimidas”… Ahora bebo el de Mercadona-Hacendado, que no está nada malo. También me gusta beber agua fresquita en ayunas, considero que es bueno para empezar el día bien hidratado. No me gusta salir de casa sin leer las esquelas del ABC sentado en el retrete.

Suelo desayunar en la calle, depende del día en uno u otro bar –casi siempre en los mismos- y pido habitualmente un café con leche templadito y media tostada con aceite. Me gusta mucho el pan tostado con aceite de oliva Virgen Extra… que no lo ponen ya en ningún sitio, aunque lo muestren en las botellitas de Nuñez de Prado de Jaén.

En los bares están dando para desayunar unos aceites infames, mezclados de refinados y olivas que no saben a nada. Yo comprendo que sean caros, pero podían dar a elegir varios tipos de aceites, normales y de los buenos… y que cada uno elija y pague el que quiera. ¡Estamos en Andalucía y ni eso sabemos vender! ¿Tiene cohones la cosa o no…?

Los viernes me tomo la media tostada con margarina ZAS, un compendio de colesterol y grasas animales, que esta buenisima… pero no se lo digan a nadie.

Mi organismo es una maquinaria acostumbrada durante años a las cosas sencillas. Aunque no lleve reloj, podría decir casi sin error cuando el reloj marca la una de la tarde, porque empiezo a pensar en la cerveza de barril. Hace unos años hubiera dicho en la Cruzcampo, pero ahora, después de pasar a manos foráneas y cambiar su gusto y sabor (muy poquito a poco, eso si…) cada vez me gusta menos. Hay veces que prefiero tomarme unas cañas de Alhambra. Este verano le he dado fuerte a la Estrella de Galicia de barril… muy rica.

Aclaro que no bebo todos los días cervezas antes de comer. No me importa quedarme con las ganas y así pienso que cuido un poco las calorías, la barriga, etc, etc.  Suelo esperar a que llegue el jueves o viernes (que no tengo consultas por las tardes) para darme el gustazo y saborear unas cuantas cervezas con mis amigos…

Si voy a comer en casa nunca tomo tapas en la calle. Es una norma de hace muchos años. Si tomo tapas en la calle, no como en casa. Si como fuera de casa entresemana procuro comer sano, verduras, pescados, etc.

En mi casa se come dieta mediterránea, cocinada a diario. Casi siempre guiso yo la noche anterior. Me gusta acompañar a mi mujer a hacer la compra, tanto a Mercadona como al mercado del Tiro de Línea donde compramos verduras, fruta, carnes y pescado. Nunca compramos precocinados ni congelados (croquetas, palitos, pizas, etc, etc) porque tienen grasas no saludables y engordan mucho. Congeladas solo las verduras crudas (brócoles, guisantes…), el atún de Mercadona, las gambas peladas, trozos de tintorera (“cazón”) que están muy buenos y en precio.

Yo soy poco dado a las ensaladas. En mi casa las manufactura mi santa con varias clases de verdes, zanahorias, etc, etc, ya saben ustedes todo lo que le cabe a una ensalada…

Yo prefiero el gazpacho (clarito, vinagroso y por litros) en verano y las verduras en invierno.

Con las calores prefiero el gazpacho fresquito a cualquier otra cosa. Me gusta acompañarlo con una lata de melva canutera y media Viena de pan. Soy mucho de latas de productos de la mar y siempre tengo un buen surtido de ellas tanto en aceite, en escabeche, en tomate, al limón, como al natural… unas sardinas en tomate o unos trozos de melva en escabeche, con un botellín helado… ¿a que sí…?

Ahora que entra el otoño trabajaremos mucho el puré de calabacín con puerros; los brocoles esparragados; las acelgas y pencas de cardo refritas; las setas, calabacines, berenjenas, espárragos, a la plancha… Las hortalizas y verduras me delirian, son la base de nuestra alimentación y guisos andaluces. Los guisantes guisados (estofados) con pescado o con unos huevos cuajados… La sopa de tomate que estoy deseando hacer…

Soy cucharero por la gracia de Dios. Donde se ponga un plato hondo con algo humeante, denso y sabroso… Por eso me gustan tantos las legumbres: lentejas, garbanzos, chícharos, todos los guisos que se puedan hacer con legumbres me gustan. Procuro hacerlos sin grasas, pero hay veces que no puedo evitarlo y robo un trozo de tocino ahumado, de carne de cerdo, de codillo, de manitas, de menudo… después voy a confesarme a la parroquia y el cura me suele absolver con la boca hecha agua.

Estos guisotes tan sabrosos hay que tomarlos con una copa de vino. O dos. Yo tengo una suerte enorme pues mis pacientes han debido, desde hace años, leer mi pensamiento y casi todo el año tengo vino tinto excelente en mi casa. Y yo no soy coleccionista de botellas cerradas de vino, colecciono el líquido dentro de mi. Luego le regalo los cascos al Ayuntamiento para que los recicle. ¡Es una rara costumbre, que le vamos a hacer….!

Pasta o arroz una vez en semana. Yo me hago los espaguetis con ajitos y una guindilla, así me creo que son angulas. El arroz o los fideos mejor con almejas o chirlas, caldosito.

Como a todo el mundo me gusta el marisco, y si es grande y caro, me gusta todavía más… pero no suelo gastar dinero en comprar marisco de ese tipo. En El Rompido me hincho de toda clase de almejas, coquinas, gambas, langostinos, etc, etc, que están a un precio muy asequible. Tengo una norma en mi vida: prometí no entrar en las “joyerias” de marisco caro a no ser que fuera “de balde”… así que ya saben ustedes… ¡animarse hombres!

El Pollo. ¡Viva el pollo! Yo no podría vivir sin pollos. El democrático y suculento pollo. El pollo de los domingos de antes, ahora afortunadamente es el pollo nuestro de cada día. Yo puedo comer pollo todos los días, sin problemas. Es más, cuando voy a un bar de tapas o restaurante, siempre busco en la carta “algo con pollo”: pinchitos, alitas, pechuga… si lo hace guisado o con tomate es mi perdición… El pollo al horno (¡Alorno… que me gusta el pollo alorno…! –por fandangos-) es un manjar de dioses, con su limón en el culo, su avecrem, sus papitas, sus tomates a la vera… siempre tengo pollo en la nevera.

Carne de cerdo o ternera una vez en semana, procuro. Pescado intento que sean dos veces en semana. No freímos pescado por comodidad, lo comemos a la plancha o al horno. La verdad es que los fines de semana procuro comer en la calle pescado frito con cervezitas y manzanilla de Sanlúcar… así las cojo con mas ganas.

Huevos. Yo tomo dos a la semana nada más. Me gustan mucho, pero me he acostumbrado a cenar un día dos huevos revueltos o cuajados (estos con unas gotitas de vinagre) y no necesito más. Una vez al mes me doy un homenaje de huevos fritos con patatas y jamón o chorizo… y un bollo de pan.

No tomo postres casi nunca en mi casa. Siempre hay frutas y yogures varios. A veces pico una mandarina, un poco de melón, picotas, medio melocotón, pero pocas veces. Mal hecho por mi parte.

Nunca meriendo. Ni un cafelito ni nada de nada. Lo siento.

Tampoco me gusta cenar mucho, si acaso un poco de fiambres de pavo o de jamón de York, a veces tengo de bellota por la gracia de mis pacientes, o unas verduras a la plancha, o un trozo de queso (no debo)… En invierno soy muy sopero y me invento sopas rarísimas con vegetales, hortalizas, verduras, fideos cabello de ángel, tapioca… la sopa de ajo me gusta muchísimo (admito recetas). Mejor no beber vino ni cerveza por la noche si quiero dormir tranquilo.

Lo que no perdono ni una sola noche (tengo que estar muy malito) es antes de dormirme mi vaso de leche desnatada, ya sea fría o caliente con Cola-Cao, mis tortas de polvorón de Inés Rosales o de aceite de Gaviño o San Martín de Porres. Siempre acompañadas de chocolate negro, un buen trozo. Es un placer de dioses. Hay veces que solo ceno eso.

Los fines de semana me salto un poco el plan diario, sobre todo los viernes que salimos la pandilla de amigos con las mujeres a tomar tapitas y comemos en la calle o en casa de alguno y aluego endispues nos tomamos una copichuela sin maldad… no le hago ascos a un guisqui de la JB con mucho hielo y aguita fresca, y si cae un gin tonic (dicen que esta de moda “ahora”…) cayó… La verdad es que aguanto muy mal las copas largas y me tengo que atiborrar al día siguiente de Omeprazol y Espidifén… no merece la pena.

Vamos… digo yo…