Se me van solas las manos al teclado a esta hora de
la noche tan tranquila y pacífica, ya empijamado franelamente y sentadito en mi
sillón, puesta la calefactora copa y después de cenar un sustancioso bocadillo
calentito de salchichón cular con su mijita de aceite de oliva y maduro tomate
refregado en la Viena. Me siento bien.
Y pienso en los planes que tengo por delante durante
lo que queda de año y hasta el verano que viene y se me llena el blues de ritmo sandunguero y me entran
ganas de darle a la manivela del tiempo para alante y para atrás y volver a
verme en los años en que entré en la Universidad de Sevilla, Facultad de
Medicina, con ganas de aprender una profesión que para mi lo era todo… con
ilusión de aprender el porqué de todo nuestro cuerpo serrano, por qué funciona
como funciona cada tejido, cada órgano y cada aparato y como se entrelazan
entre si y como dependen unos de otros y como la física y la química de
nuestras células individuales son en realidad maquinas perfectas de vida únicas
e irrepetibles, pero que se conciertan entre ellas para formar el milagroso
cuerpo humano, un milagro de perfección de arquitectura, ingeniería, diseño,
texturas, sólidos y líquidos en perfecta armonía, química orgánica, física
nuclear, fuerzas, masas, cargas eléctricas, sistemas complejos de capilares, de
tejido nervioso, de productos químicos circulando e informando a otros
fermentos de que abran o cierren compuertas de que dejen salir lágrimas o abrir
esfínteres, de que suba o baje la presión arterial, de que tengamos sueño o nos
despertemos… y cuando viene el enemigo en forma de virus o de bacterias o de
anticuerpos equivocados o de desorden genético o de tóxicos y venenos o de
drogas o de enfermedades bíblicas… todo eso lo entiendo y me gusta entenderlo y
estudiarlo. Esa es mi ilusión y mi vocación y mi profesión. Soy un afortunado.
Pero hace ya años que sentía un vacío en mi
formación como médico. Y el vacío era comprender como piensan las personas y
porqué reaccionan como reaccionan ante determinados estímulos. Entender los
procesos mentales en los que se dibujan desde nuestra mas tierna infancia las
distintas personalidades y caracteres, que no son otra cosa que la suma
adquirida de multitud de informaciones y estímulos externos: el amor sano y
verdadero o el rencor que se convierte en desamor y odio, la admiración y
alegría por el bien ajeno y la belleza o la envidia desmedida por el mismo
motivo, el afán de hacer felices a los demás o los celos patológicos que perturban el raciocinio, la alegría
de vivir o los miedos a cualquier vivencia, la paz como estandarte o la
agresividad como respuesta…
Y como quiero aprender a desvelar estos secretos
arcanos de la mente humana que no se rigen por reacciones físico-químicas ni
por virus ni por bacterias, sino por afectos y voluntades, por designios de
nuestro yo, por decisión volitiva libre y sin coacciones… pues por eso me he
matriculado este año en el Grado de Psicología en la UNED (Universidad a
Distancia) para estudiar cuatro añitos cuatro tan lindas asignaturas como estas
del
Primer curso
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Anuales
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9
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9
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Semestre 1
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6
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6
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6
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Semestre 2
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6
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6
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6
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6
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Y
como yo estudié asignaturas de Psicología durante mis estudios de Medicina pues
ya tengo convalidadas Fundamentos de
Psicobiología y Psicología de la
Motivación. Me encanta volver a estudiar, el ambiente de las clases semanales y las tutorías...
Pues nada deseadme suerte en esta nueva etapa de mi
vida estudiantil que con tanta ilusión y felicidad empiezo a mis 56 añitos…
A ver si es posible que dentro de cuatro o cinco
años empiece a enterarme de algo…
Yo me entiendo…
PD: he suprimido la moderación de los comentarios... no me compensa tener que estar ocupado en esos menesteres.
Mucha gracias a todos los que deseeis seguir haciendo comentarios.
PD: he suprimido la moderación de los comentarios... no me compensa tener que estar ocupado en esos menesteres.
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