"Casos Clínicos"

Mi foto
Sevilla, Huelva, El Rompido, Andaluz.
Licenciado en Medicina y Cirugía. Frustrado Alquimista. Probable Metafísico. El que mejor canta los fandangos muy malamente del mundo. Ronco a compás de Martinete.

domingo, 17 de abril de 2022

Semana Santa rompiera, reflexiones.

Hoy domingo de Pascua de Resurrección. En Sevilla ha pasado una Semana Santa casi plena, exceptuando las lluvias del Lunes y Martes Santo que impidieron algunas procesiones previstas. El resto sin problemas, gracias a Dios y a su Santa Madre la Virgen Maria. Madrugada llena de devoción y de Pasión de Cristo. Amanecer esplendoroso de luz y de fervor. Toda Sevilla en la calle con sus Cofradías. Los turistas alucinados. Qué maravilla de Semana Santa en Sevilla. 

Yo en El Rompido desde el lunes. Es mi costumbre desde pequeño cuando desde el Viernes de Dolores nos montábamos en el Seat 1500 y regresábamos tal día como hoy. Entonces nos dedicábamos a pescar o a cazar, dependiendo del avenate de mi padre y de mi tío Manolo. En aquellos años 60, 70 y 80, El Rompido era "el paraíso"; una aldea desconocida, por donde no pasaba nadie que no tuviera que ir allí, a orillas de la ría del piedras, una naturaleza virgen espectacular con la configuración perfecta para la pesca por sus fondos llenos de vida, con orillas de marismas, humedales, fangales, playas desconocidas con miles de dunas, hasta la orilla llegaban los pinares de una forestal inmensa de cientos de hectáreas repletas de vida salvaje, zorros, perdices, conejos, avefrías, pitorras, becadas, patos, flamencos y cientos de aves limícolas y rapaces, un tesoro biológico por descubrir. Como he dicho a veces: era nuestro Macondo particular.

 Con nuestros padres y mis primos Manuel Diego, Joaquín, Carmen y Arturo, con todos mis hermanos, tanto en Navidad, como en Semana Santa, y en aquellos larguísimos veranos de tres meses, hemos disfrutado tanto y lo hemos pasado tan bien, jugando en la arena y en el fango, navegando, pescando, cazando, explorando y descubriendo aquella maravillosa perla oculta de Huelva, que estoy dispuesto a intentar escribir esos recuerdos...

Desde hace años todo es muy diferente. Los viejos pescadores fundadores de la flota de almadraba rompiera, tan familiares para mí, ya no están con nosotros. Sus descendientes fueron dejando las faenas de la mar con la llegada de los veraneantes, vendiendo sus recios lanchones -primero velachos y luego a motor- y fueron varando sus botes marineros del trasmallo o palangre, para apuntarse a la industria del turismo, salvo algunas familias originarias que persisten y conservan modernos barcos pesqueros manteniendo viva la tradición pesquera en El Rompido.

El Rompido de hoy día es un pueblo volcado en una gran industria hostelera. Muchas casas de pescadores se han reconvertido en restaurantes, bares, heladerías, discotecas, tiendas de moda y complementos, la mayoría propiedad de los hijos y nietos de los antiguos patrones de pesca y también de valientes empresarios que apostaron por este rincón bendito hace años cuando no era tan conocido. Hoteles, campos de golf, urbanizaciones de lujo, centro comercial, marinas nauticas y deportivas llenas de lanchas y yates, barcos de paseo y guías turísticos, la oferta lúdica y  gastronómica es espectacular y muy diversa, con sus luces y sus sombras, sus estrellas y sus nubarrones.

Yo intento sobrevivir a toda esta multitud de turistas y de forasteros que perturban mi día a día tranquilo y relajado. Busco mis perdederos y mis rincones tranquilos. Mis aguas calmas fuera del trajín de embarcaciones alocadas. Mis paseos bajo los pinos oliendo a salina o por la orilla del mar con la única compañía de las gaviotas amigas y de quien yo quiera. Unos hacen yoga y yo ando por la orilla del mar. Me baño en agua fresca y me dejo llevar por la corriente un buen rato, meditando. Si voy con mis nietas les voy enseñando a ser prudentes y responsables, a no meterse en los terrenos donde anidan los charranes, a conversar con las gaviotas con gestos pausados y sin mirarlas, a observar los bandos de peces transparentes de la orilla, a distinguir las algas, a evitar las aguamalas, hasta como se debe hacer caca en el agua sin tener problemas...

PD: El Domingo de Ramos vi la cofradía de la Paz por el parque con mi familia. El lunes me fui a la playa. Hoy domingo he ido a misa al Gran Poder. Después visita a la Esperanza de Triana y al paso del caballo, que le gustaba mucho a mi familia paterna.

Eso es lo que hecho esta Semana santa de 2022, gracias a Dios.

sábado, 26 de marzo de 2022

Personal e intransferible/hasta los mismísimos

 No sé si somos muchos o somos pocos, si somos de derechas o de izquierdas, del centro, del perímetro, del diámetro, del radio, de la tangente, de la hipotenusa, de la bisectriz o de los catetos. No sé si somos raros como el álgebra, la geometría, el cálculo, las integrales o la trigonometría. O si entre todos somos unas ecuaciones sin resolver, teoremas imposibles como los números cuánticos, infinitos o supercalifragislitos. Pero seamos cuántos seamos los que piensan como yo, voy a hablar por mí y solo por mí. Personal e intransferible. 

Aclaro que desprecio a esa gran mayoría de incultos vociferantes que opinan de todo sin saber de la misa la mitad. Personajes que vemos en la tele opinando de política, del covid, de volcanes, de guerras o de economía, cuando no saben ni mear sin mancharse los pantalones. De las señoras no opino, que ya se sabe lo que pasa.

Mi reino no es de ese mundo que vivimos ahora con esta guerra que pone en peligro la paz mundial, no entiendo nada de política internacional, pero me preocupa la estabilidad de Europa y sobre todo me preocupa lo que ocurre aquí en España. 

No es mi mundo ni son de mi reino esta caterva de politicastros, unos con olor a loewe y otros a zorrillo rastrero, desde el perturbado y peligroso jefe del gobierno actual a los ministros sin ministerios, ministros de nada que no sirven para nada y que por supuesto no hacen nada, pero eso sí, con muchos asesores que nos cuestan un pastón, la mayoría de ellos inútiles y vacuos, resacosos casi siempre de ginebras con tónicas hechas para gilipollas pero pagadas por nosotros los contribuyentes tan solo al encender la luz o repostar gasolina.

Estoy hasta la coronilla de los diputados bobos e ineptos, de los mantenedores del gobierno -unos cuantos que nos desprecian y otros cuantos que nos odian- que nos insultan y amenazan en directo sin pudor ni respeto por los españoles mientras engordan sus cuentas corrientes con nuestro dinero a la vez que son testigos de la debacle de la sociedad a la que prometieron servir y proteger, sin tener la dignidad de reconocer que nos mintieron, nos mienten y nos seguirán mintiendo.

No puedo soportar a aquellos alcaldes y concejales ya sean capitalinos o pueblerinos, que trepan por codicia y no por limpia vocación, muchos tan lerdos y botarates que dan vergüenza ajena, con ínfulas de elegidos para la gloria cuando no son más que títeres de los partidos que los sustentan, pobres diablos o diablas que se amparan y aferran a sus cargos como garrapatas y desfogan sus falsos proyectos en los medios de comunicación y redes sociales como si fueran mesías mediáticos, pobres y ridículos muñecos o muñecas de trapo rellenos de serrín y cosidos con puntadas flojas.

Y que quieren ustedes que les diga de los sindicatos y sindicalista apegados como dóciles borregos al gobiernos de turno, auténticos golfos con balcones a la carrera oficial, dirigidos por personajes oscuros cortados por la misma tijera, caraduras desde su más tierna infancia, que conforman sindicatos absurdos e ineficaces para el obrero trabajador honesto, siendo tan solo una agencia de colocación de vagos y de compra de votos de los partidos políticos que los sustentan. En USA sindicato es casi sinónimo de mafia, con eso lo explico todo,

Yo les pediría a los señores que se incluyan voluntariamente en uno de los apartados anteriores que, al menos, tengan nociones de educación, urbanidad, y respeto, no al catecismo laico progresista moderno y conceptual -como dicen los que no saben lo que decir-, sino respeto a la historia de España sin intentar modificarla, respeto a la Verdad sin maquillarla, a la Democracia sin manipularla, a la Justicia sin avergonzarla, respeto en definitiva a la Persona (con mayúscula) sin intentar humillarnos ni denostarnos.

Creo que los que decidan dedicarse a "la política" deberían ser personas probadas en su ejercicio privado y que al menos tuvieran unos mínimos conceptos claros de humanidades, tanto de letras, (filosofía, moral personal, ética social) como experiencias de ciencias y de conciencias, de honestidad con uno mismo y hacer continua autocrítica ante la sociedad que les aupó a ese cargo y también -muy importante- autocrítica ante el espejo desnudos cómo los hijos de Eva, para que se recuerden como son mediante la observación objetiva de su cuerpo, que observen sus papadas, lorzas, cartucheras, michelines, arrugas, y demás cortes anatómicos y de andar por casa. Que recuerden que están hechos de la misma pasta que nosotros, los currantes corrientes y molientes.

Y a los que se creen diferentes, tan ufanos ellos, les digo: tan solo sois ridículos, no diferentes. Son ustedes unos falsos profetas de mojones. Si no se escudan detrás de siglas defensoras, de recovecos legales, de sueldazos injustos, de dietas falaces, de comisiones y arreglos bajo cuerda, de posturas impostadas con disfraces profesionales, trajes cortados a medida para lucir en los festivales de cine, en los saraos progresistas, en los burladeros de los toros o en los eventos multitudinarios, no sois nada. La mayoría de ustedes no son más que gorditos feos con careta de papel maché. No se os olvide.

Por lo tanto no inventen ni intenten engañarnos, que se les ve el plumero y/o las perlas Majórica.

Y váyanse cuanto antes por favor.

PD: Y todos mis respetos a la gran mayoría de personas que dedican su tiempo y esfuerzo a mejorar la vida de sus semejantes con autentica vocación política, incluso renunciando a su carrera profesional, sean del color que sean y del partido político que voten. A todos estos, mi apoyo y mi sincero agradecimiento.

sábado, 12 de marzo de 2022

No a esta guerra...

 Rusia está invadiendo Ucrania después de haberle declarado la guerra unilateralmente por motivos que sinceramente desconozco en su totalidad y profundidad.

 Ucrania es una república democrática que intenta olvidar su pasado soviético -cuando formaba parte de la URSS- intentando acercarse a la economía y costumbres occidentales. Parece ser que ese es uno de los motivos por los que está siendo invadida con violencia por uno de los ejércitos mayores del mundo. Sus principales ciudades están siendo bombardeadas, no solo los objetivos militares, sino que caen bombas sobre edificios civiles, bloques de pisos, casas particulares, hospitales, guarderías... Los ciudadanos indefensos están siendo obligados a abandonar sus domicilios, sus ciudades y su nación. El número de refugiados en los países fronterizos sigue aumentando diariamente, ya son millones. 

Cuentan las noticias que Rusia no respeta las Leyes de Guerra ni los Convenios y Protocolos de Ginebra -que obliga a garantizar la protección y seguridad de los civiles no combatientes facilitando la evacuación y creando corredores humanitarios-, y que está atacando a los civiles indefensos.

De Putin como persona ya se ha dicho todo lo que se tenía que decir en los medios de comunicación. Todo se centra en su persona, en su ambición, megalomanía, histrionismo, perversidad, demencia, locura o cómo ustedes quieran llamar a lo que está haciendo este hijo de la gran puta, pasándose por el arco del triunfo la Declaración Universal de los Derecho Humanos.

No sé si Putin ocupa el cargo de mariscal o de generalisimo de presidente o de primer ministro, pero yo me pregunto cómo es que los generales rusos que le siguen en el escalafón y por debajo de los generales, el coronel general, los tenientes generales, generales de divisiones, coroneles y tenientes coroneles,  los capitanes de compañías, tenientes, oficiales, todos los alférez y contramaestres, sargentos, cabos, soldados, reclutas y todos los millones de personas que pertenecen al Ejercito Ruso formando parte de las Fuerza Armadas ya sean del Ejercito de Tierra, Naval o Fuerza Aérea, son capaces de cumplir la órdenes criminales de un desquiciado majareta. 

Igualmente me pregunto como los políticos de los diferentes partidos rusos, los técnicos, ingenieros, científicos, médicos, artistas, periodistas, escritores, filósofos, religiosos, estudiantes y trabajadores en general, millones de ciudadanos como usted y como yo... no me entra en la cabeza como todas estas personas que son testigos de que se está cometiendo crímenes contra la Humanidad no sean capaces de frenar este despropósito de invasión por la fuerza con armas de guerra devastadoras y criminales que matan a inocentes, hombres, mujeres y niños que no tienen culpa de nada de lo que está sucediendo.

La inacción del pueblo ruso, de sus ciudadanos, de sus dirigentes, de los políticos y militares que pueden detener esta masacre es lo que no logro comprender de ninguna de las maneras.

Pero en realidad no sé por qué me extraño si eso igualmente sucedió en esta España mía, esta España nuestra, en la "guerra civil" entre hermanos ocurrida el pasado siglo y que todavía colea por la "gracia" de odiosos interesados.

Y sí, hace apenas unos pocos años unos asesinos en nombre del "pueblo vasco" asesinaban diariamente a inocentes padre de familia por el método del cobarde tiro en la nuca. Aquí mismo en Sevilla lo sufrimos en nuestras carnes.

Y los defensores, justificadores y partidarios de esos asesinos malnacidos, mantiene hoy en el poder al Presidente de nuestro Gobierno, Pedro Sanchez Castejón. 

No sé de que me extraño, la verdad...

PD: Y parece que lo peor que nos está pasando es que PP y Vox hayan formado gobierno en Castilla-León...

lunes, 28 de febrero de 2022

No a las guerras

Mi opinión sobre las armas es la misma que tengo sobres las heces. 

Nadie quiere la mierda en su casa, ninguno alardeamos de ellas, actuamos como si no existieran, pero son indispensables evacuarlas para sobrevivir cada día de nuestra vida de manera tranquila y saludable. 

 Aquí va mi explicación. 

 En el mundo hay seres pacíficos y sensatos – quiero creer que la mayoría- honrados y justos, personas que se guían por principios morales y éticos, que son solidarios, tolerantes, pacientes, autocríticos, respetuosos, que se esfuerzan en ser empáticos y cultivan la mente para adaptarse a convivir con quienes los he tocado en suerte, que aceptan y comprenden el bien común -es decir la democracia- a pesar de sus imperfecciones… personas pacíficas. Afortunadamente quiero creer que somos los más numerosos (perdón por el atrevimiento de incluirme en este grupo) y somos los que mantenemos a la sociedad en paz, gracias a nuestro esfuerzo diario, al ejemplo y a la educación que proporcionamos a nuestros descendientes. 

 Pero también existen los que no tienen tan claro lo de los principios morales y éticos, que no entienden bien lo que es la honradez y la justicia, que son intolerantes e insolidarios, engreídos, más bien egoístas, codiciosos, envidiosos, que prefieren intrigar, destruir y mentir para arrebatar bienes ajenos en su provecho, antes que construir y convivir en paz. Son personas que disfrutan haciendo infelices a los que los rodean -yo conozco a unos cuantos de estos, muchos con piel de corderitos de norit- y que van sembrando la cizaña del mal por donde pasan. 

 Pero los malos, malos, son aquellos que teniendo responsabilidades de alto rango en los gobiernos mundiales nos les importa crear las condiciones que hacen posibles las guerras, a veces incluso justificando la violencia mas depravada. En realidad, por muchos cargos y uniformes que tengan son ladrones, criminales y asesinos. 

 Esto es así desde el principio del mundo, desde Adán y Eva, Caín y Abel. Desde los albores de la civilización existe esta dualidad de comportamientos personales en todos los grupos humanos, en todas las razas, etnias, pueblos, naciones, continentes, en todos los recovecos ocultos del mundo mundial. Y sobre todo cuando entran en juego los intereses “legendarios”, ya sean históricos, territoriales, tribales, económicos o incluso tan solo egoísmos personales, e intervienen unos señores que llevan títulos tan grandilocuentes como reyes, virreyes, faraones, emperadores, césares, sultanes, califas, emires, marajás, zares, káiser, generales, generalísimos, caudillos, führer, intendentes, barones, tenientes, duces, papas, cardenales, embajadores, cónsules, duques, altezas, majestades, santidades, gobernadores, senadores, ministros primeros o penúltimos, consejeros, presidentes de repúblicas, de gobiernos, de regiones, de explotaciones bananeras, sátrapas y tiranos… Estos versos sueltos que propician el ambiente bélico, casi siempre para sus intereses personales, saben que con la guerra la muerte de inocentes al por mayor está asegurada, pero les da igual. 

 Por culpa de estos mierdas iluminados e inquisidores nos matamos entre hermanos tan solo por pensar de forma diferente, por creer en Dios, por no creer en Dios, por diferencias entre religiones trasnochadas, por los dioses que esperan en los paraísos, por rezar de rodillas o tumbados, por enseñar las piernas y la cara, por lucir colores diferentes de camisas o banderas, por disputar territorios absurdos, por reclamar fronteras ficticias e inexistentes, por ser orienta u occidental, comunista o fascista, de derecha o de izquierda, del norte o del sur, por decir viva un rey u otro, por pensar libremente, por escribir lo que se piensa, por tener la piel mas clara o mas oscura, por haber nacido en una región determinada, por tener drogas, por no tenerlas, por ser indio o comboy, vikingo o de secano, samurai o geisha, ninja o tortuga, capitán trueno o jabato, Roberto Alcázar o Pedrín… hasta por ser de equipos de fútbol distintos se ha llegado a matar… 

 Los muertos nunca son los familiares de los que inician las guerras. Los muertos son inocentes en un altísimo porcentaje. Inocentes, hombres mujeres y niños que pertenecen al grupo de los pacíficos, que no se olvide nunca. 

 Volvemos a las heces. 

 Desde que tengo mayoría de edad y siempre dentro de la legalidad he tenido escopetas en mi casa con su munición correspondiente porque he sido cazador en el pasado. Una noche, estando en el campo un primo mío y yo, aislados en la sierra -entonces no existían móviles ni teléfonos en el campo- fuimos despertados por unos ruidos que no eran los propios de los animalitos del entorno, mas bien eran ruidos producidos por personas que intentaban entrar a la fuerza en la casa. Me asomé sin encender luces por una ventana y vi dos sombras, una merodeaba por mi coche intentando abrirlo y otro parecía que intentaba forzar la puerta de la casa. Di una voz de ¡quien anda ahí! Las dos sombras se escondieron detrás un alcornoque a unos veinte metros de la casa. Éramos jóvenes y estábamos literalmente cagados (muy muy cagados). El instinto de supervivencia se impuso. Cargamos en silencio dos cartuchos en cada arma y esperamos vigilando por el ventanuco. A los pocos minutos salieron las sombras -eran tres- a la escasa luz de la luna y se acercaron de nuevo al caserón. Los dos primeros tiros les pasaron como a un metro de sus cabezas y arrancaron ramas y hojarasca abundante del árbol. Los vimos gritar y correr hacía un carril cercano donde tenían un todoterreno y salieron sin luces a todo lo de daban. Mi primo los despidió con dos tiros, por delante del coche barriendo el carril. No me cabe duda que estaban completamente cagados. Es decir, la mierda producida por los tiros les cambió las intenciones. 

 Es más, si en vez de mi primo, estuviera yo ahí y ahora con mi mujer, mis hijos, mis niet@s, y considerara que algunos con malas intenciones amenazaban la vida de mi sangre… mi repetidora hubiera escupido fuego hasta tener la absoluta certeza que los míos estaban fuera de peligro. Eso lo tengo tan claro como el agua clara. 

 No sé si me explico. 

 ¿Eso es la guerra?

sábado, 1 de enero de 2022

Feliz 2022

 Se terminó 2021, el año 2 d.C (después del Covid) y entramos en este 2022 con confianza y esperanza que sea mejor en todos los aspectos y sentidos que el pasado. Por lo menos eso espero yo. ¿Y qué voy a hacer para conseguirlo? Pues voy a intentar explicarme:

- Cuidar el envoltorio. Mi cuerpo cumplirá 66 en julio. Debo cuidar de el si quiero disfrutar de las opciones que me ofrece, pasear largo rato, montar en bici, nadar, navegar, jugar con mis niet@s, dar abrazos apretados, amar.. para eso es fundamental la vida sana y activa, dieta mediterránea, cuidar que el peso nunca marque más de 79 kilos,  no pasarme con la cerveza, el vino y con los chupitos traidores, vigilar la presión arterial y el colesterol, hacerme mis chequeos correspondientes, tomarme mis pastillas preventivas, vacunarme y tocar madera para que los malos rayos no me usen de toma de tierra...

- Cuidar mi mente. Evitar el estrés. El estrés a nuestra edad no sirve absolutamente de nada, solo trae nefastas consecuencias: sube la tensión arterial, aumento del riesgo de infartos e ictus, produce ansiedad, disconfort e insomnio. Para cuidar la mente yo necesito dormir a pierna suelta al menos 7 u 8 horas todos los días y un ratito de siesta cuando se pueda. Soñar me encanta. Es uno de mis placeres, encontrarme y charlar con mi padre, con mi tata, volver a mis antiguas casas, convivir con mis hermanos en la infancia maravillosa... Esa suerte tengo cuando sueño. A veces tengo pesadillas, pero son las menos. Necesito estar descansado y relajado para ser útil (para ser feliz).

- Ser médico y poder ejercer otro año más, que suerte tengo. El método científico me estimula la mente y el contacto humano con los que sufren me hace poner los pies en el suelo y ser consciente de lo que de verdad importa. El ejercicio de mi profesión me llena tanto que creo que nunca me voy a poder jubilar. Soy autónomo y dueño de mi agenda y mis horarios. Nunca falto a mi trabajo, hasta con lumbago sin poderme mover prefiero ir a la consulta que quedarme en casa, no puedo pensar en dejar desatendidos a mis pacientes. Eso sí, tengo horarios cómodos y no soporto las prisas de nadie, pero yo creo que mis pacientes lo saben de sobra.

- Ser curioso. Tengo dos momentos en el día que los dedico a "curiosear". Por las mañanas recién despierto leo las noticias del día en este Mac, -estoy suscrito a ABC por tradición familiar- y también de otros 3 o 4 diarios de Sevilla y nacionales incluso algunos panfletos del gobierno. Me salto todo lo relacionado con la política (desde hace años) y con el Covid (desde hace meses). Me gustan los columnistas con opiniones libres y valientes, los periodistas que se salen de lo politicamente correcto, los que usan un prisma diferente, los poetas de la actualidad, los que van a contracorriente, los irreverentes consigo mismo, los que me hacen meditar y reflexionar. Así me gusta empezar el día. El otro momento mágico de mi día a día es cuando, después de ver algún capitulo de una serie (aún sigo en Los Soprano) o algún partido de futbol (sevillista seré hasta la muerte) y con permiso de la autoridad competente, me meto en mi cama, flexo encendido y libro en la mano, y me sumerjo en cualquier aventura novelesca o en cualquier relato filosófico o científico que me quiera contar el autor. Yo me dejo convencer por las letras y participo activamente de lo que voy leyendo hasta que se me nubla la vista y ya no se si estoy despierto o dormido o acarajotado... entonces me pongo el bozal antironquidos y me dejo caer por el precipicio oscuro del ensueño. Una delicia diaria.

- No caer en la trampa de los políticos. Pasar de ellos. Ignorarlos. A todos. De izquierdas y de derechas, de centro, de arriba, de abajo, de oriente y de occidente, de delante y de detrás, de frente y de perfil, de rojo de azul, de verde y de gris. Creo que fui de los primeros que se atrevió a llamar psicópata al Psicópata nefasto que tenemos en el vértice de la pirámide de caca pestosa que tenemos gobernando España y ocupando sitio en el Parlamento. Me tapo la nariz cuando los veo y miro para otro lado. No creo que vuelva a votar en mi vida. Ni falta que hace.

- Disfrutar de mi familia, que es maravillosa, empezando por mi guapísima esposa María José que es mi luz y mi guía (cursilada, pero cierto) y sin ella no hubiera sido quien soy ahora. Disfrutar de mi hija Ana, mi médico, mi regalo del cielo, mi niña bonita, madre (gracias a David) de mis tres nietas Celsa, Leonor y Ana, tres ángeles regalos del cielo; disfrutar de mi hijo Celso, un tío hecho y derecho, un ejemplo de vida para mí, coherente, recto, sensible, bueno buenísimo, padre (gracias a la bendita Paloma) de Celsito IV, que me tiene embobado y futuros padres (sDq) en las próximas horas de otro varón que no se todavía como se va a titular en el Registro Civil...  Incluyo en esta felicidad y disfrute a mis hermanas Concha, Lourdes y Pilar, y hermanos José María, Fernando y Jesus, sin olvidar a Reyes que luce en el cielo con su brillo eterno. De todos mi sobrinos queridos y de mis primos que algunos son como hermanos y ellos lo saben.

- Y mi madre... que va a cumplir 90 años con su cabeza lúcida y ordenada y su cuerpo maltrecho y desvencijado, pero con una capacidad para asumir su destino y una resiliencia como nunca he conocido a nadie ni conoceré. Mi madre es un ejemplo de fortaleza mental y adaptación a las circunstancias, según ella, desde que estuvo interna en las Irlandesas de Castilleja de la Cuesta desde los 14 a los 18 años. ¿Pa comersela o no?

- Disfruto muchísimo de mis amigos y los conservo como oro en paño. Mis amigos son parte de mi familia. La amistad para mí es tan importante que la valoro como premios diarios cada vez que me encuentro con alguno. Amigos de la infancia, del colegio, amigos de la adolescencia y juventud, de la carrera, de la playa, del trabajo, del padel -cuando me atrevía a jugar- ... todos son un puñado de buenas gentes con los que puedo disfrutar, desahogarme, reir, llorar, cantar y hacer siempre planes disfrutones sin pedir explicaciones juzgarnos los unos a los otros. La amistad es lo contrario de lo que hacen los políticos, para que nos vayamos entendiendo.

- Me pongo manos a la obra.

- FELIZ 2022 PARA TODOS USTEDES y muchas gracias por leer este Cuaderno.