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"Casos Clínicos"

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Sevilla, Huelva, El Rompido, Andaluz.
Licenciado en Medicina y Cirugía. Frustrado Alquimista. Probable Metafísico. El que mejor canta los fandangos muy malamente del mundo. Ronco a compás de Martinete.

sábado, 28 de abril de 2012

Ya huele menos a Feria


Porque llegando estos últimos días de Feria de Sevilla empezamos a volver a la Realidad.

Y la Malvada Realidad llega como un ciclón y con unas alforjas llenas de malas intenciones. Porque, ¿ a que viene ahora que nuestra Conciencia nos mortifique? ¿A que viene ahora don Remordimiento? ¿A que viene ahora doña Depresión con sus molestias y “bajones”?

Y huele menos a Feria porque tenemos las pituitarias llenas de polvo del albero y de humos de fritangas, vapores de alcoholes revenidos y alientos pendencieros.

Huele mas a Espidefén, a Almax y Omeprazol y a los estómagos desechos por el atracón de alcohol, de gambas, de rebujito, de jamón y regañá, de miles de montaditos y caldito de madrugá.

Huele a hombres congestionados, a ojeras de antifaz, a ronqueras de vaqueros, a intestinos destrozados y a cagalera mortal. A narices inflamadas por el “polvillo” mortal.

Huele a pies embalsamados con humores de Zotal, a zapatos destrozados de tanto ir de aquí payá, huele a tacones lejanos, a pantorrillas hinchás, a muchas ganas de llegar a mi casa y jartarme de llorá.

Huele menos a Feria al comprobar compungido cuan corto se hacen cuatro o cinco días… que dispendio sin motivo… Me acuerdo de Ubrique… ¡mi cartera, donde está!... que estaba tan rellenita pa podé aparentá, que sa quedao esmayaita por tontaina y por despilfarrá…y ahora me pregunto por donde se fue mi dinero: ¡que he gastado en estos días la paga del mes entero!

Si yo no tengo dinero ni pa pesarme, ¿quien me manda ir a la Feria a pegarmela de ná? ¿Quién me manda hacer el tonto con un traje y un clavel en el ojal?
Me remuerde la Conciencia: ¿A ve como pago yo ahora esta enorme morterá! ¡Cualquiera deja una roncha en la caseta… me pueden crucificá!


Dejo el sarcasmo para dar mi opinión después de 55 años de Ferias de Sevilla, exceptuando las lógicas fuerzas mayores o duelos.

Y lo he pasado en la Feria de Sevilla tan bien como no os podéis imaginar. He sido socio de varias casetas cada cual mas divertida y animada. He cantado y bailado donde y cuando he podido o me han invitado. Me he paseado a caballo desde joven, con mi mujer y mi hija a la grupa. He entrado por la mañana temprano y he salido por la mañana temprano. He sido muy feliz en la Feria de Sevilla.

Una caseta de Feria llena de amigos y familiares en buena armonía y buen son, con  buenas tapas, buen vino y buen tiempo es lo mejor del mundo. Un día… dos… ¿tres? Cuatro días seguidos me parecen demasiados (soy culo de mal asiento).

Pero si en vez de eso lo anterior lo sustituimos por bullicio y griterío ambientado por los amigos de nuestros amigos ya sean: invitados, gorrones, maleducados, paparruchas, botarates, flamenquitos, bordes, tontos (con todas sus variantes), perspicaces, avisados, cornudos, cabrones consentidos, eminencias, extraterrestres, abducidos, cleptómanos, bipolares, megalómanos, políticos, presocráticos, béticos, sevillistas, atolondrados, gurripatos, obvios, melosos, melifluos, perniciosos, anémicos, trágicos, irónicos, hipócritas, vernáculos, bíblicos, dipsómanos o estraperlistas…

Un día y no más Santo Tomás… El año pasado fui tres días y me arrepentí de tantas y tantas carajotadas que dije y que me dijeron y me tuve que tragar.

Este años he ido dos días, uno y medio mas bien, y lo mismo de lo mismo: salvo los ratos auténticos con mi familia y amigos íntimos y saludos cordiales a los amigos… na de ná. Muchas cervezas y copas de vino sin ganas, mucho guisqui con agua… pero al final te coges la tajá… que parece que de eso se trata… ¿o no?

Que lastima me da.

PD: Por supuesto quedan exentas de mis comentarios y reflexiones “pesimistas” todas las mujeres que pasean por la Feria de Sevilla: no he visto en mi vida mujeres tan guapas y tan bien vestidas de gitana, con esos colores tan bonitos y esas flores en sus cabezas, esos talles tan flamencos… y las que no van vestidas de gitana también se ponen muy guapas… y yo les digo a todas piropos y requiebros… de corazón.


miércoles, 25 de abril de 2012

El Toro de Lidia (2)


El “Toro de Lidia” actual es un producto del deseo de los toreros que han ido “mandando” en la Fiesta de los toros desde hace unos años. Fatídicos años. Me explico.

Las plazas de toros no las llenan los aficionados a ver toros bravos, la llena un público que va a ver a tal o a cual torero ya sea por que es de su pueblo o región, por que sea “partidario” o por que quiera verlo fracasar, por inercia borreguil o porque se haya convertido el susodicho en lo que llaman un “fenómeno de masas”. También interviene en cierta medida la fama que tienen ganada algunas ganaderías como Miura, o Victorino de que los toros que van a salir por los chiqueros serán diferentes “de los demás” es decir se les suponen unas cualidades de “toro bravo/encastado”: tamaño de toro bravo, pitones de toro bravo, arrancadas de toro bravo, comportamiento de toro bravo durante toda la lidia… es decir lo que hoy día no se ve en ninguna plaza porque los toreros actuales no quieren ese tipo de toro.


Esas corridas de toros bravos eran aquellas en las que antes estaban obligados a matar en la mejores plazas los aspirantes y “figuras del toreo” año tras año y en reñida competencia con sus rivales en los carteles. Aquellas tardes de toros en Sevilla, Madrid o Barcelona, con Miuras, Concha y Sierra, Urcola, Palha, Aleas, Veragua, Santa Coloma, Saltillo, Gamero Cívico, Pablo Romero, Tulio e Isaias Vazquez, Perez Tabernero, Pedrajas, Guardiola… y otras muchas ganaderías muy “encastadas” es decir, muy del gusto del ganadero que preservaba la pureza de la raza (de la sangre) y criaba toros buscando bravura y algo que los diferenciara de los demás, que les diera “personalidad propia” a sus toros, que les dieran su propia y genuina “casta”…

Y que decir de los toreros que se jugaban la vida cada tarde con aquellos toros: Espartero -al que pongo el primero porque se lo merece- Guerrita, Machaquito, Lagartijo, Frascuelo, Granero, El Gallo, Joselito, Belmonte, Sanchez Mejías, Marcial Lalanda, Domingo Ortega, Manolete, Pepin Martin Vazquez, Limeño, Diego Puerta, Litri, Aparicio, Pepe Luis Vazquez… que fueron grandisimos toreros pero aceptando y matando las mas duras corridas  de toros en donde tuvieran lugar.

Pero llegó el “boom del rasurado” (en todos los sentidos) y aparecieron los toreros “mediáticos”, los que viajaban en avioneta de una a otra plaza para batir records de festejos toreados, de toros matados, de orejas cortadas… de leche miga….

Y estos “toreros” que llenan las plazas de un público bobalicón e hipnotizado, son los que se están cargando la cabaña de ganadería de bravo en complicidad con los propietarios de las ganaderías actuales (no quiero escribir “ganaderos” porque la mayoría son nuevos ricos que no entienden una palabra de casta y bravura, solo de dineros y empresas).

A estos nuevos “creadores” de el toro actual se les cae el culo con los caprichos de las “figuras del toreo” que les compran camadas completas, eso si, “fabricadas” a su gusto: toritos bonitos, chiquititos, sin fuerza, sin maldad… sin casta. Uno de estos  “productos” de cada cien no se cae y embiste dócilmente sin hacer ningún feo ni poner en evidencia al matador, entonces este se “relaja” y “hace faena” con el “toro”… los periodistas lo aclaman, el ganadero saca pecho y se retrata con el premio, el apoderado exige mas tardes con esos “toros”, los veedores se dan abrazos de enhorabuena y sigue que sigue la farsa… mientras el “pagano” trague carros y carretas ¡no passsssa nada…!

La prueba clara y evidente de lo que digo se comprueba en el desarrollo de la lidia actual:

El toro sale de chiqueros, galopa a los burladeros encelado por los picos de los capotes, pega tres carreras si acaso, el matador lo llama con aspavientos de capotazos, el toro acude embistiendo, repite, mete la cara… y se cae…

Entonces empieza la farsa, la obra de teatro diaria y repetida en sesión continua. El “figura del toreo” pone carita de cabreo y mira la tendido como diciendo: “¡que lastima de toro, que mala suerte tengo con las ganas que yo vengo…!”. El torito es incapaz de tomar ni un solo pullazo, sale del encuentro con el peto (no con la vara) totalmente desfondado, ya prácticamente inútil para la lidia. El tercio de banderillas es otro paripé donde se somete al toro a mas desgaste inútil, pues ya esta todo visto. El toro llega a la muleta con la boca abierta, resoplando y buscando aires donde ya no hay, aplomado, sin capacidad de defenderse por falta de fuerzas y por haber sido geneticamente descastado en un lento proceso de amansamiento de varias generaciones anteriores…

La prueba evidente de lo que afirmo es que en la lidia actual se podría prescindir perfectamente del tercio de varas. Los picadores ya no ejercen la importantísima función que tenían en la lidia que era probar la bravura del toro, cuando la cuadrilla se preocupaba de colocarlo a la distancia adecuada para que se encelara con el caballo y desfogara su bravura en buena lid, dandosele pica para rebajar su fiereza, para amoldar su embestida, lucir su casta, dejarlo meter los riñones intentando derribar a caballo y caballero… y esto dos o tres veces como mínimo.


Ya digo que se podría prescindir del tercio de varas con los toritos que salen actualmente a las plazas de primera. No pasaría nada y nos ahorraríamos el mal trago de comprobar como a un sucedáneo de toro bravo lo obligan a embestir sin ganas a una mole caballar con peto de boatiné reforzado mientras le dejan caer una puya hiriente en lo alto del lomo… ¡un contradios vamos!

Y el tercio de banderillas se convierte en un suplicio para el desfondado animal que es obligado a acudir al señuelo del banderillero por un pitón y por el otro para comprobar sus querencias y sus embestidas… si las hubiera.


Y llega el tercer acto, el desenlace, toro y torero en la plaza, la muleta engañosa que se planta en la cara del toro para hacerlo embestir con saña, con fiereza, para haciendo buen uso de ella, hacer que el toro se doble, se humille, que sea su embestida dominada por la inteligencia del torero, que lo someta en inteligente lidia obligandolo a pasar por donde no quiere pasar y hacerlo una y otra vez hasta dejarlo dominado –lidiado- y preparado para enfrentarse a el con el estoque en un encuentro mortal.


Por supuesto que lo anterior es todo del siglo pasado. Ahora el torito llega a la muleta completamente desabrido, sin fuerzas, sin maldad, sin bravura… es como una cerveza 00 o un tinto sin alcohol: un embuste para cursilones… para toreritos con melenita de peluquería y manicura. Toros y toreros “artistas” que están mas pendientes del tendido y de las cámaras que del toro, mas pendientes de lo que van a decir a los periodistas después de la corrida, que de torear con afición.


Y hay que “entrar a matar” a un toro ya muerto, ya cadáver, ya asfixiado, ya amortajado…


Después casi siempre vienen los aplausos, los saludos ceremoniosos, las vueltas al ruedo o las orejas… yo he visto hasta un indulto…

Me alegro por el toro.

viernes, 20 de abril de 2012

Ya Huele a Feria



Ya Huele a Feria en las casas, huele a trajes de flamenca recién planchados colgando de las puertas, a mantoncillos bordados adornando las perchas, huele a zarcillos y a collares de colores, a zapatos de tacones y a flores muy bien puestas. Huele a mujeres guapas sevillanas y trianeras.

Huele a traje corto liberado del ropero, a sombrero de ala ancha, a los zahones de cuero, a botos muy bien lustrados y a colonia en el pañuelo.

Ya huele a Feria en las cocinas, a gazpacho bien majao, a tortillas de patatas, a filetes empanaos, a croquetas del puchero. Huele a madre que se afana en cocinar con esmero.

Ya huele a Feria en las calles, a paseo cruzando el puente, huele a río Guadalquivir, a una corriente de gente, huele a azahar y a jazmín, huele a cielo, a viento, a agua… huele a tierra: huele a Sevilla en primavera.

Huele a coches de caballos, a cascabeles, a riendas, huele a monturas vaqueras y a paseo de caballos por el Real de la Feria. Huele a estampas de otros tiempos, a faenas muy camperas, a capataces y yeguas, a garrochas y veredas.

Y huele a sol de mediodía, a niños correteando afuera de las casetas, a los padres en la barra tomandose una cerveza, huele a sol  a resplandor y a calores, a farolillos de colores y a una letra que dice:” mortadela pa los niños y jamón pa los mayores”…

Huele a palmas a compás y a bailes por sevillanas, a manzanilla bien fresca, huele a gambas y a jamón, a los guisos de cuchara, huele a amistad, a unión, a alegría, a risa, a beso, a miradas que se cruzan, a cantes que se recuerdan…

Ya Huele a Feria, en las tardes luminosas que se llenan con un runrún de algarabía, para olvidarse de las penas con aquella letra que dice:” mirala cara a cara que es la primera”… y mirarla que bien baila con su traje de gitana, mientras sus ojos mirar no quieren donde el corazón manda…

Huele a Calle del Infierno, a la noria, al tren del miedo, a la bruja de la escoba, al látigo, a los torpedos, a la tómbola gigante, al laberinto, a mil cacharros de fierro…

Y huele a puesta de sol, a las calles bien regadas, huele a albero con Zotal, a niños con algodones. Huele a pinchito moruno, a turrón, a coco mojado, a dolores en los pies... y a quitarse los tacones…

Ya Huele a Feria por las noches, huele a millones de luces de mil distintos colores, huele a caldito con yema, a noche fresca, a relente, a mantones de Manila, a mujer bella, a secretos, a no querer que se acabe la fiesta por no perderte, y si se cumple mi sueño: mañana volver a verte…

miércoles, 18 de abril de 2012

El Toro de Lidia (1)


El “Toro de Lidia” es un vertebrado mamífero monodelfo ungulado artiodactilo rumiante corvicórnido bóvido bos taurus hispánicus.

Lo que lo distingue de los demás toros (Bos Taurus) es que el Hispánicus es “bravo”, es decir embiste cuando se le provoca o se siente amenazado o se invanden sus terrenos. La “bravura” es una característica psicológica de los toros de lidia.  Como todas las características psicológicas en unos animales se manifestarán mas que en otros dependiendo de factores genéticos o adquiridos.

Toro de lidia es sinónimo de toro bravo, de bos turus hispánicus. Hay queda ese dato.

Pues resulta que ya por el siglo XIV existían grandes vacadas y toradas de bravos en las áreas despobladas –dehesas- de Navarra, Castilla y Andalucía. Los toros pertenecían por eso al propietario de las tierras que por aquellos tiempos casi todas pertenecían al Rey, la Nobleza, o a la Iglesia. Entonces los toros solo tenían el interés de ser buena fuente de proteínas, y por eso se encargaban de ellos los carniceros, que eran los que estaban adiestrados para conducirlos hasta los mataderos reales.

Este espectáculo de los carniceros atrapando –“corriendo”- los toros bravos se hizo famoso y cada vez atraía más al pueblo que disfrutaba con la fiereza de los toros. Empezaron a organizase festejos en los pueblos en los que el protagonista era el toro bravo, ya luchando contra otros animales o enfrentandose a ellos los valientes mozos de los pueblos con lanzas o a caballo. Espectáculos taurinos igual que hoy día.

Con el paso de los años los propietarios de las tierras y de los toros se dieron cuenta que estos no solo eran carne de matadero… En los siglos XVI y XVII ya empezaron a hacer un recuento de toros y vacas, a organizarlos en “ganaderias”. Estas al principio solo se conocían por el nombre de sus regiones de origen o de sus propietarios: toros de Navarra o de Castilla; las toradas andaluzas estaban en poder de la Iglesia, una de las más importantes la de los frailes de la Cartuja de Jerez de la Frontera: los toros “fraileros”.

Se le llaman “castas” o “encastes” a estas líneas primigenias originales de donde se ramifican hasta llegar a las ganaderías actuales. Me explico:

-       La casta Navarra. Practicamente ha desaparecido. Eran toros colorados o retintos, muy pequeños y muy resabiados…
-       La casta Castellana. Los “Moruchos”: Toros grandes, sobrios y duros. Los mas famosos eran los que pastaban en el Raso del Portillo, probablemente cruzados con toros Navarros. Otro linaje castellano famoso fue el creado por el señor Jijón Salcedo: los toros “Jijones” de pelo colorao encendido, grandotes, muy buenos para la lidia. De estos proceden los famosos toros por aquel entonces  de Colmenar Viejo también llamados “toros de la tierra” de donde proceden muchas de las ganaderías actuales.
-      
-       Pero la casta mas importante y de donde nacen todas las actuales ganaderías de bravo es la casta de toros andaluces propiedad de los frailes cartujanos de Jerez y de Sevilla. En el siglo XVIII la mayoría del ganado estaba en manos de la Iglesia y de algunos particulares “nobles”. La desamortización hizo que se formaran ganaderías ya con nombres de particulares interesados en la crianza, selección y explotación comercial del toro de lidia. Hay tres encastes fundamentales:

-      Casta Cabrera. José Rafael Cabrera y su cuñada Jerónima Nuñez de Prado, de donde derivaron ramas importantes como Ulloa y Bernaldo de Quirós.
-       Casta Gallardo. Formada con toros fraileros por los hermanos Gallardo de El Puerto de Santa María.  De la unión de los dos encastes anteriores proceden los actuales toros de Miura, prototipo de estas castas. Mezclado con Vistahermosa, los Pablo-Romero.
-       Casta Vistahermosa, creada en 1774 por el I Conde de Vistahermosa Pedro Luis de Ulloa y Calis con ganado frailero comprado al señor Rivas (Dos Hermanas). Eran toros muy negros, en contraposición a los otros encastes con capas variadas, nobles y aptos para la lidia. De este origen parten la mayoría de las ganaderías actuales: Saltillo, Murube, Ybarra, Parladé, Santa Coloma, Conde de la Corte, Urquijo, Contreras… puedo asegurarles que hay muy pocas ganaderías actuales que no tengan sangre de Vistahermosa.

-       Casta Vazqueña. Formada en Utrera por Gregorio Vazquez y su hijo Vicente José Vazquez, que creó en 1780 una vacada ejemplar con los métodos de selección y tienta de vacas, que ha perdurado hasta nuestros días. Reunió ganado de distintas procedencias (Vistahermosa y Cabrera fundamentalmente) por lo que este encaste se caracteriza por el variado pelaje (capas) de las reses, berrendos en negro y colorado, ensabanaos, sardos, jaboneros, salineros, etc. Al morir V.J. Vazquez la ganadería se dividió en varias partes, la más importante pasó al Rey Fernando VII que se llevó su parte a Madrid; otra parte importante al Duque de Veragua, de donde procede Prieto de la Cal y otra parte a Francisco Taviel de Andrade de donde viene Concha y Sierra, como los dos únicos encastes actuales de puro “vazqueño” que perduran.

En realidad casi todas las ganaderías y “encastes” actuales son una mezcla de sangres donde se han ido buscando y pocas veces encontrando lo mejor de cada encaste por separado.

Si tomamos por ejemplo el encaste “Domecq” base sanguínea de la mayoría de los hierros actuales encontramos que proviene de cruces de ganado de Veragua con Conde de la Corte, Parladé, Ybarra, Murube y Vistahermosa.

Hoy día geneticamente es muy difícil distinguir los encastes originales -los genotipos a los que me he referido- al estar las sangres muy entremezcladas y ser similares en casi todas las ganaderías. Quedan reductos de sangres Veragueñas en algunos toros de Osborne. Vazquez en Prieto de la Cal y Concha y Sierra. Gallardo-Cabrera en Miura.

Lo que si hacen los ganaderos, y muy bien por cierto, es seleccionar los fenotipos, es decir “la caja” de los toros, su forma física, la forma de sus cuellos, de sus pitones, si los quieren gordos o flacos, altos o bajos, etc… es lo que se llama “el trapío” del toro.

Muchas veces escuchamos a los aficionados referirse al toro de lidia como “falto de casta” cuando no cumple las expectativas de bravura que se le suponen. Si es bravo se le atribuye “casta”.

Yo lo que creo es que un toro de lidia lo que tiene que ser es bravo y eso implica embestir mucho y con intención de coger a quien se le ponga por delante. Eso incluye mucho peligro por supuesto. Habrá animales que embistan de una manera y otros de otra, unos con la cara alta y dando derrotes, otros mas humillados y menos peligrosos… pero el torero debe aplicarles a cada uno la lidia que precise.

Ahora se busca el toro “artista”, muy bonito de estampa, que acuda presto a los vuelos de los engaños, con la cara baja, sin hacer nada feo con el cuello y menos con los cuernos, que obedezca cada al torero sin rechistar, que no de problemas a la hora de dejarse matar, y que se muera bonito y pronto.

Por eso yo no voy a los toros.

PD: Y porque no me invita nadie...



sábado, 14 de abril de 2012

Cosas que me gustaría hacer antes de morirme.



·      Un viaje de placer en una Harley-Davidson, por la costa, disfrutando del paisaje, deteniendome donde me de la gana a comer y dormir.

Tiene que ser un gustazo...



·      Escribir varios libros: relatos, poesías, cuentos, novelitas… y editarlos … Seguramente para regalarlos.

Me conformo con escribir uno como estos....


·      Volver a montar a caballo y hacer excursiones por la sierra. Derribar una becerra.

·     
Creo que me he liado con la foto....

Trabajar (aunque sea de balde) unos meses como médico en algún país que se hable inglés… no me importaría en la India (Madre Teresa de Calcuta).
Se lo he prometido a mi mujer y quiero hacerlo cuanto antes...



·      Grabar un disco cantando flamenco, blues y jazz.

El estilo inconfundible de un mago de la guitarra flamenca...


Conducir un Citroen Tiburon DS antiguo


Ya tuve un Tiburón Citroen Payá cuando niño....

Actuar en una obra de teatro.

Aqui estoy con Louis Amstrong cuando estaba a plan de proteinas....



·      Pegarme una jartá de caviar del bueno.


Lo de la cama y el champan los dejamos también....

·      Leer El Quijote muy despacito, la edición que tengo del Circulo de Lectores comentada por Francisco Rico, y todo Cervantes.

Mis libros de Cervantes...

·      Celebrar mis Bodas de Oro rodeado de mi familia y de mis amigos y dar una fiesta cojonuda.



Desde niño despuntaba maneras....



PD: y por supuesto estar cuerdo hasta el final y no dar la lata a nadie.
Deseadme suerte.
Muchas gracias.