Ya no van por la calle con la
cabeza alta y sacando pecho. Ni entran en los restaurantes y bares de copas con
la sonrisa de oreja a oreja y haciendo aspavientos para que todo el mundo los
vea y los reconozca. Ya no esperan la adulación servil de los desconocidos ni
las frases amistosas de sus conocidos. Ni hablan en voz alta para que todos
oigamos sus inteligentes comentarios y sus chistes. Se cuidan ahora de opinar
en presencia de quien no sea de su intimo círculo de confianza. Conversan entre
ellos en voz baja arrinconados en donde no se les note mucho su presencia. Ni
siquiera gustan ya de asistir a los espectáculos públicos con la frecuencia de
antaño. Ya no se atreven a acudir dos veces seguidas al mismo sitio de moda.
Ahora evitan ser vistos en donde antes solían pasar tan buenos ratos. Incluso
cambian ese hotel tan estrellado y tan conocido por otro mas recatado y menos
ostentoso. Y por supuesto la exhibición de riqueza y artículos de lujo están
proscritos. A los toros ni pensarlo. Nada de joyas caras ni relojes de marca. Y
muchos menos usar el coche oficial para salir por la noche. Lo de lucirse en
yates o con la lancha rápida y la moto de agua esta totalmente prohibido por el
partido.
Si señores, me estoy refiriendo a
ustedes, a los “políticos”, a los que trabajáis en el mejor puesto de trabajo
que existe en España: Diputado o Consejera o Diputada o Consejero y todas los
escalafones y las permutaciones que ustedes quieran. Y me refiero a ustedes
porque son los responsables de este desaguisado al que han llevado a este país
y a esta región andaluza: a la autentica ruina social y económica.
Mientras ustedes siguen gozando
de nóminas muy boyantes, de muchas pagas extras y complementos, de dietas
variadas, de sobre-sueldos, de seguridad laboral a prueba de todo, de todo tipo
de complementos laborales y utensilios de trabajo de última generación
incluidos teléfonos y ordenadores personales pagados por todos nosotros, los viajes de ida y vuelta a la capital incluso en el mismo día para dormir “en casa” que hasta os pagamos el coche oficial y el chofer que os recoge del AVE y os acerca hasta la playa… la mayoría de los españoles y sobre todo los andaluces sufren el paro, la ruina económica, la desesperación profesional y la escasez de alimentos, los deshaucios, los abusos y estafas bancarias, etcétera, todo por vuestra culpa y con vuestras bendiciones.
Durante muchos años ustedes señores
de la “clase política” habéis usado y abusado de los dineros públicos para
vivir como si el dinero de todos fuera un pozo sin fondo para vuestro uso y
disfrute, como si no tuvieran ustedes responsabilidad en el control de gastos
de los bienes de todos. Os habéis creído que por ser incluidos en las listas de
vuestro partido y salir elegidos ya gozabais de patente de corso para arramplar
con las arcas del estado o de la región. Y bien que lo habéis demostrado
durante años y años de vuestros respectivos gobiernos tanto en España como en
Andalucía.
Y desde hace muchos, muchos años,
no cesáis de robar. Tanto unos como otros. De derechas y de izquierdas. Del
centro y de los barrios periféricos. Los de arriba y los de abajo. Los listos y
los tontos. Los altos y los bajos. Las rubias y las morenas. Las gordas y las
flacas. Robáis y dilapidáis y malgastáis por la cara, porque es lo que veis que
hacen todos los demás y no pasa nada de nada… ¿verdad?
Yo se que no todos ustedes sois
iguales, que la gran mayoría sois honrados y rectos. Pero lo que me sorprende
de todos ustedes, es que viendo los desmanes y barbaridades que ocurren a vuestro alrededor (¿hace falta que nombre casos actuales “ejemplares”?), sigan
arrimados y amparando a los rateros sin inmutarse ni pedirles responsabilidades.
No comprendo esa sumisión al partido. Claro que yo no tengo nada que ver con la
política, ni pertenezco a partido alguno, y voto a quien me parece o no voto,
esa es la diferencia.
Y además estas letras van dedicadas
a algunos de ustedes de la “clase política” que he conocido mas bien de lejos
que de cerca. Y la impresión que dais es patética. Sin el respaldo del carnet
del partido y el acta de diputado/consejera… ustedes nunca jamás de los jamases
hubieran alcanzado el nivel de vida que disfrutan o han disfrutado durante
todos estos años: nunca.
Nunca hubieran tenido esos
ingresos “oficiales” ni demás prebendas de coches oficiales, chóferes, viajes
en primera, dietas estratosféricas, comilonas, espectáculos en primera fila,
taxis hasta para ir a comprar calentitos, viajes de “negocios” para ver al
equipo de futbol por toda Europa, mariscadas catetas, vinos raros y caros,
licores en copa de balón, puros habanos humidificados, siestazo en hoteles
caribeños, playas de ensueño… horteradas de nuevos ricos.
Ahora que habéis diezmado las
arcas de España y de Andalucía con vuestro mal uso y dispendios sin medida, nos
queréis convencer que tenéis la solución para “salir de esta situación”…
¿No os de vergüenza?
Pero a ustedes, señor@s de la
“clase política” les pasa lo mismo que al maletilla que iba dando capotazos por
el campo y una vez lo convidaron a un banquete en una Venta y cuando vio tantos
platos dijo: “¿Quién se quita del toreo ante estos ricos manjares…?”




