Mi hermana Lourdes ha escrito esto:
No voy a hablar de política
porque entre otras cosas le estoy echando poca cuenta a toda esta feria de
vanidades en la que se ha convertido la lucha por lograr un sillón presidencial
y el rifirrafe que hay entre los candidatos aforados, cosa que en democracia en
el fondo es sana hasta que llega el momento en que los políticos de turno se
dan cuenta que vivimos mejor sin nadie que nos mande y cambie de leyes a su
antojo y que el país marcha con la fuerza de lo que más vale, la de el empuje
honrado de sus ciudadanos.
Al margen del juego democrático,
desde el principio me llamó la atención el guapito del Psoe, una figura figurín
que se alzó con sus pasos a lo Obama, con esa cadencia de quién tiene un cuerpo
flexible y rítmico y sabe moverlo, hablo de Obama, Pedro, y siento ser dura,
era una mala imitación andante de ese prototipo de fachón.
Enseguida se alzó por encima de
todos los demás feos y se deslizaba por la pasarela del congreso como un modelo
de alta postura, no le dí más importancia, pensé que para un sin servir poco
atractivo que pusieran mejor un guaperas, era una cuestión de imagen o de
marketing, igual después nos salía listo y todo. Pero no, y la primera certeza
de esto la tuve con el mano a mano que tuvo con Rajoy, que dicho sea de paso
tampoco es santo de mi devoción aunque la noche ésta aciaga me llegó al alma el
insulto lanzado a lo personal del guapito a su contrincante cuando le dijo sin
compasión, sin comprensión y para el sin solución, "Sr. Rajoy usted es un
indecente".
Ahí el guapito firmó su
sentencia de muerte política porque ante el país entero esas no son formas ni
formaciones y mi santo y yo lo dijimos, ea Pedro, te quedan tres telediarios,
como no podía ser de otra manera. Los partidos se pueden insultar unos a otros
en el debate político, las personas no, al menos en público y en prime time que
se dice ahora. Siguió el bello Pedro viniéndose arriba y diciéndo NO a la
izquierda, derecha, centro, Catalanes y a todo bicho viviente, el No era su
bandera y su obsesión, creo que pensó que desestabilizando el juego e
impidiendo formar gobierno, al final le darían a él el sillón porque los guapos
son muy suertudos en esta vida.
Pues no, alma cándida, la suerte
de la fea la bonita la desea, el NO de Pedro dirigió a el congreso de la nación
a un callejón oscuro y sin salida donde ya no podían moverse en ninguna
dirección ni siquiera mirar para arriba y ver la luz, era una batalla perdida
que los mienbros del Psoe entendieron porque no les quedaba otro remedio, así
que ondearon al aire los trapos blancos de la rendición y dijeron vamos a la
abstención.
Rajoy ganó la presidencia porque
fue el partido más votado y porque el Psoe se abstuvo, el otro porqué, si lo
hay, que lo hagan los analistas políticos, que yo de análisis se NADA y además
ando muy desentrenada en lo de escribir y pensar más allá de mis amores cada
vez más cercanos a Dios gracias.
Vi al guapito derrotado y
emocionado, ahí nada que decir porque las emociones me producen mucho respeto,
así que pensé que al dejar su acta de diputado a disposición de otr@ más feo,
se dignificaba el mismo sellando su rendición con lágrimas que no hay cosa más
digna en esta vida. Pero no, mi gozo en un pozo, que refranera estoy...
Jordi Évole lo entrevistó la
otra noche, camisa vaquera y sentados en un bar cantina a modo de paisano
sencillo y ave fenix que cae de la corbata consular a los más humildes grados
de la sociedad, la puesta en escena fue perfecta, lo que oí a continuación me
dejó helada porque no sabía que se podía ser tan guapo y tan tonto a la vez,
presuntamente.
Nos dijo que quería acercarse a
la formación de Pablo Iglesias, que tampoco es santo de mi devoción, Podemos le
contestó que llegaba tarde, ni que fueran tontos, ya veremos, como lo admitan
los morados se autodestruyen, no sabemos que será mejor. Le oí hablar de
conspiraciones empresariales, de bancos y de editoriales, me pareció un
arrepentido de la Cía esaaa, y que está de acuerdo con el referendum catalán,
Peeedrooooooooooooooo, hasta que por fin dijo que cojería su coche a modo de
Rocinante y se iría por todos los pueblos y ciudades españolas a dar mítines y
sermones para que los ciudadanos que estamos hasta nuestras partes de promesas
y vendedores de crecepelos, le prestemos atención, y lo peor, nos lo
creamos... Los hay con moral...
Pedro, leete el Quijote, en tu
casa tranquilito miarma, si te deseo eso es porque te deseo lo mejor.-