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"Casos Clínicos"

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Sevilla, Huelva, El Rompido, Andaluz.
Licenciado en Medicina y Cirugía. Frustrado Alquimista. Probable Metafísico. El que mejor canta los fandangos muy malamente del mundo. Ronco a compás de Martinete.

viernes, 13 de mayo de 2011

EMBUSTES ESTELARES DE LA HUMANIDAD (2) Colón.


EL DESCUBRIMIENTO DE AMERICA

Otro embuste muy gordo es el referente a todo lo que nos han contado de Cristobal Colon supuesto descubridor de America.

Este pájaro de cuenta era un “enterao” que tenía que tener mucha labia y sobre todo le gustaba una barbaridad la pasta, no la italiana, sino la pasta gansa, el jurdó, la panoja, lo que es la morterada vamos ¡como si fura un vulgar directivo de Mercasevilla!… Estoy completamente convencido que era catalán.

Por aquél tiempo como más dinero se ganaba era intermediando con la compra y venta de oro, metales preciosos, especias y sedas que llegaban desde los lejanos países del este, “las Indias Orientales”, es decir de las actuales India, Asia y quizá de Japón. Los  envidiados eran unos comerciantes de aquellas tierras que llegaban hasta Europa después de muchas travesías de navegación y caravanas interminables con los “géneros” ya muy escasos, después de pasar por Italia, y muy sobrevalorados. A España no llegaba casi nada.

El viaje por tierra se antojaba imposible y además los portugueses estaban decididos y dedicados a encontrar una ruta de navegación hasta aquellas tierras remotas navegando hacia levante (Oriente) dando la vuelta por el continente africano, pero para eso había que atravesar el cabo hoy llamado de Buena Esperanza y los barcos no daban más de sí… no era una buena ruta.

Don Cristóbal que era listo como el hambre, se fue primero a Portugal a pedir créditos para una expedición formal en busca de lo que el pensaba muy fácil: navegar hacia Poniente y llegar a las Indias (Asia) del tirón, sin tener que pasar por África. Los lusos no lo vieron claro y lo mandaron a freír espárragos.

De modo que don Colón coge y se liga a unos pocos de frailes y consejeros de la Reina Isabel de Castilla, la cual accede y tiene una reunión con él. Tratante y comerciante como era (además de cursi y escardado de peluquería barata), le cuenta el cuento de “las Indias Orientales” que piensa encontrar -antes que los vecinos portugueses- navegando hacia Occidente, y la convence de encontrar una ruta nueva hasta Cipango (ahora Japón), le promete también el oro y el moro (nunca mejor dicho), un tesoro en cada esquina y le augura cienes y cienes de dineros para las arcas del Reino de Castilla, que ¡mira por donde! estaba completamente tieso.

Nuestra reina Católica, más lista que el hambre, le hace firmar a don Cristóbal unas Capitulaciones en Santa Fé (Granada) para que el catalán no se quede con todo “los géneros” que fuere capaz de embarcar y regresar. De todas maneras el pollo se hace nombrar “Almirante” de la flota, “Governante” con el título de “Virrey” de los territorios ocupados y además se queda con el diez por ciento de todo lo que sea capaz de traer, “ el diezmo”.

El no buscaba “descubrir” un nuevo continente, no era un geógrafo ni un naturalista, no era un visionario ni un idealista, era un comisionista, un intermediario, un codicioso comerciante que solo pensaba ponerse rico cuanto antes… y por eso se embarcó en esta aventura.

Es así que el catalán Cristóbal Colón, con naves y tripulación sufragadas por la Corona de Castilla y como asalariado del Reino, parte desde el Puerto de Palos (yo estoy seguro que salió desde El Rompido, sin bromas) camino de “las Indias”… Todos estaban convencidos que la tierra a donde llegarían navegando con esos rumbos eran las mismas Indias de donde llegaban los portugueses con las maravillas envidiadas: oro, plata, sedas, especias…

Sale a navegar y navega con buen rumbo porque lleva los mejores marinos del mundo: ¡marineros de Huelva! Martín Alonso Pinzón y sus hermanos, primos y amigos eran los pilotos y capitanes. Cristóbal Colon, agotado y ya apunto de darse la vuelta, se encontró de casualidad con unas tierras que el pensaba que eran “las Indias”, es decir, el continente asiático. Por ese motivo a los indígenas les llamaron y les llamamos desde entonces “los indios”, ya sea en America del Norte o en America del Sur.

Cuando este aventurero ladrón llegó a un continente nuevo para el, pero no desconocido, pues era un rico vergel donde se desarrollaron culturas tan importantísimas como los Aztecas, Los Mayas, Los Incas… Los Apaches, Los Siux, Los Comanches; RinTinTIn; el Cabo Rusty… era un territorio previamente conocido y navegado por otras culturas: polinesios, australes, viquingos, etc,  todas ellos muy respetuosos con sus indígenas, con sus usos y costumbres, con sus tradiciones ancestrales.

Pero llegó don Cristobal y se bajó del barco, se hincó de rodillas (seguramente para remojarse los cataplines), enarboló la bandera de Castillas, el pendón del Reino, La Cruz, los papeles de Hacienda, los impresos de hipotecas…

Tuvo un momento de duda cuando se percató de lo a gusto que estaban los que allí vivían, sin disgustos ni politiqueos, sin envidias, sin guerras… pero observó que tenían en las orejas unos aretes de oro como pulseras de gitana. Sacó la calculadora catalana y empezó a echar cuentas, se volvió majareta y empezó a “conquistar” a troche y moche. Es decir a robar, expoliar, “bautizar”, “convertir”, etc, etc, hasta que llenó los barcos del botín (Botin…) y se vino a España a alardear de lo mangado. (¿Se crearía entonces el Banco de Santander?)

La Reina tragó y se hizo cómplice del expolio porque le hacía mucha falta la panoja, pero como sería la poca vergüenza del catalán Colon que tras cuatro viajes empezó a traficar con los “indios” vendiendolos como esclavos y la Corona tuvo que mandar que lo cogieran preso y se lo trajeran.

Era tan embustero que nunca dejó dicho donde nació. Está enterrado al menos que yo sepa en cinco tumbas distintas en países diferentes. En la Catedral de Sevilla tiene una tumba espectacular, que seguro que está vacía. Un prenda.

Así se escribe la Historia.

Un mojón para Cristobal Colón.

martes, 10 de mayo de 2011

EMBUSTES ESTELARES DE LA HUMANIDAD (1). La Luna.

LA LLEGADA DEL HOMBRE A LA LUNA.

Mi convencimiento de que ningún hombre a pisado la luna es total y absoluto.

Conmigo no se quedan los yankis, por muchas películas muy malamente filmadas que me pongan de la patochada esa de la llegada a la luna de Amstrong, Aldrin y Collins, con nocturnidad y alevosía. ¡Que jilipoyada llegar a la luna de noche, como si en la luna no hubiera días claros y soleados!  Lo de llegar   a oscura era para tapar los decorados. Toda una obra de teatro auspiciada por el mayor mentiroso de la historia de los Estados Unidos de Norteamerica: Richard Nixon.

Este embustero patológico no dijo una sola verdad en todo su mandato como presidente de los E.U.A.  Se inventó toda esta trola para ganarle a los rusos la “carrera espacial” y ser reelegido como Presidente en el año 1972. Al final tuvo que dimitir por chorizo y embustero (Watergate); fue expulsado del Colegio de Abogados e inhabilitado para optar a cargos públicos y ejercer su profesión.

La mayoría de los norteamericanos estadounidenses eran entonces bastante incultos, muy manipulables por exaltaciones patrióticas y sin un claro conocimiento de lo pasaba fuera de su país. Tan solo estaban pendientes de su “alter ego”: la U.R.S.S. Cuando los rusos metieron a Gagarin en una capsula y lo pusieron en orbita, a los de la N.A.S.A. les entraron las siete cosas y sobre la marcha se pusieron a inventar un montaje cinematográfico con Kubrick de director y tres actores vestidos de astronautas que hicieron el payaso con una banderita y una cápsula del tebeo... ¡Tequíya!

De manera que dicen que montan un cohete con dos naves en la punta, la Columbia y la Eagle. Salen disparados a la luna (como Tintin), el motoraco del cohete se separa primero, y los dejan lanzados, llegan a la órbita de la luna dentro de la nave Columbia, se meten en la capsula Eagle (el “módulo lunar”) que se separa del Columbia, alunizan sin despeinarse, se bajan a dar un garbeo, ondear la bandera y retratarse unas cuantas veces, hacen el carajote dando unas carreritas absurdas, se meten otra vez en la Eagle, despegan de la Luna como si nada, se vuelven a enganchar a la Columbia que los esperaba dando unas vueltas tan tranquilamente, dejan caer el Eagle a la superficie selenita, ponen proa a la tierra, arrancan el motor, avante claro y se vienen de vuelta. No se achicharran al entrar en la atmosfera terrestre (pensad lo que necesitan ahora para no tostarse los transbordadores Shutle y Columbia…), y caen al mar muy despacito con un paracaídas…y todo con la tecnología de 1969 ¡de cachondeo vamos! ¡Tequiyá otra vez!

Ahora os pongo una imagen de un virus y la imagen del “modulo lunar”. ¡Qué poca imaginación tuvieron los diseñadores del camelo!

Imagen esquemática de un virus:



Imagen del “módulo lunar” Eagle, supuestamente en la luna lunera:




Picar sobre las imágenes para verlas aumentadas.

Link de la N.A.S.A.:   http://axxon.com.ar/nasa/nasa_23jul_02.htm

¡Buen viaje!

lunes, 9 de mayo de 2011

MANUEL DIEGO. Cetrero.

Manuel Diego Pareja-Obregon y de los Reyes (MD), hijo de tío Manolo y de tía Carmen, nació en Sevilla en 1957. Sus primeros años los vivió en Gines y posteriormente en Castilleja de la Cuesta y Sevilla. Desde que se casó con una doctora guapísima, vive en una preciosa finca en Cartaya, rodeado de naturaleza, de animales y de todo tipo de aves, su gran pasión, de su piano y su estudio de grabación pues la música es la otra parte importante de su vida.

Como mi padre y tío Manolo siempre estaban juntos nos henos criado como hermanos, mi primo Joaquín hermano de M.D. (1958), mi hermano José María (1958), Manuel Diego (1957) y yo (1956).

Desde que tengo uso de razón tengo la imagen de mi primo escudriñando el cielo y los árboles para mirar pájaros, descubrir nidos, observar vuelos, oír trinos y grabar en su mente cualquier sonido o imagen referente a las aves.

Puedo aseguraros que cada vez que nos íbamos al campo o la playa, desde pequeños hasta ayer mismo, no teníamos otro tema de conversación u otra faena que hacer algo relacionado con los pájaros. ¡Cuantas horas por el campo detrás de él siguiendo a un ave que solo él distinguía entre cientos, oyéndolo decir maravillas de sus trinos, de sus costumbres, de sus características, etc!. ¡Cuantas veces, cuando niños, hemos pasado el día detrás de un arbusto pendientes de la “jarilla” en una red “al paso” o “al agua”… ¡

“ soy como pájaro nuevo/que vuela en el retamar/tu me cogiste con liria/a la primera volá…”

Su especialización se decantó por las rapaces: cernícalos, alcotanes, gavilanes, azores, águilas, halcones, Harris Hawks, y toda tipo de aves de presa han pasado por sus manos y muchas por sus criaderos.

Su página web de cetrería se encuentra en la columna de la izquierda, recomiendo que abráis la página y naveguéis por ella un buen rato de la mano de mi primo. Os quedareis asombrados.

Pero lo más curioso es la anécdota que le sucedió hace ya bastantes años años. Con sus propias manos y con su dinero construyó unos jaulones para reproducción de aves de presa en cautividad, compró incubadoras, viajó al extranjero muchas veces para aprender y perfeccionar técnicas, etc. Cuando consiguió reproducir con éxito varias especies se enteró que la Junta de Andalucía tenía previsto poner en marcha un proyecto millonario de cría en cautividad de rapaces, poniendo al frente a unos pocos de catetos subvencionados, entre ellos varios biólogos que llevan chupando muchos años de las arcas públicas igual con el lince que con las rapaces. Al bueno de Manuel Diego, inocente, no se le ocurrió otra cosa que ponerse al habla con estos “depredadores” e informarles que el proyecto tan importante no era necesario, que él ya estaba criando esas especies en cautividad en su finca de Cartaya, y que ponía a disposición de la Junta toda la información y experiencia acumulada para facilitarles la labor.

Al día siguiente tenía en su casa todo el Seprona, a los inspectores de Sanidad, a la Guardia Civil con una orden de registro… solo faltaba el CSI. Le registraron toda la casa, le pidieron más papeles que a un Mejicano para entrar en EEUU, y como no encontraron nada ilegal… le requisaron una escopeta vieja y escacharrada que tenía colgada de adorno en una pared. Por supuesto lo multaron por no tener papeles de la escopeta, que era una antigualla inutilizada.

Nadie le pidió disculpas ni se pusieron en contacto con él. El proyecto de la Junta siguió adelante como si nada, se gastaron los dineros y a los pocos años lo silenciaron porque no supieron hacerlo. En las hemerotecas de los periódicos se puede comprobar todo lo que afirmo.

Si mi primo MD hubiera nacido en los Estados Unidos de America del Norte, o en cualquiera otro país que premiara la dedicación, la excelencia en cualquier materia, aunque sea autodidacta, sería un personaje famoso, catedrático de varias Universidades, y ahora estaría dando cursos y conferencias por todo el país y formando a alumnos y becarios para que su experiencia como científico transcendiera y sus enseñanzas no se perdieran.

Pero vivimos en Andalucía, la gobernada por el PSOE desde hace treinta y tantos años, la de “miemmano”, la del PER regalado, la de los “asesores”, los “conseguidores”, los comisionistas, la de los ERE, la del mangazo, la de los paniaguados, la de los “listos” con carnet, la de los “linces” subvencionados… en realidad también la Andalucía de los de los “torpes”, como mi primo Manuel Diego y como yo mismo, que vamos por la vida a pecho descubierto, sin deberle nada a nadie, sin subvenciones, sin EREs, sin ataduras.

ES QUE SOMOS LIBRES.

http://youtu.be/xLrqnsLfyu4 

domingo, 8 de mayo de 2011

LONDON DOS

Viernes 6 de mayo de 2011.

Un Mundo Perdido.

Por la mañana a primera hora me fui al Museo de Historia Natural, al ladito de nuestro hotel. Solo el edificio donde se ubica merece la pena verlo, un castillo de estilo gótico-victotiano y la fachada decorada con terracotas de figuras de animales y plantas. En su interior se puede uno pasar tres o cuatro días viendo verdaderas maravillas. Botánica, Entomología, Mineralogía, Paleontología y Zoología, para dar un repaso a la historia de la humanidad, con más de ¡70 millones de objetos y especímenes en exposición! Un tratado de sobre el planeta Tierra y las diferentes formas de vida que han existido desde su creación.

Nada más entrar el esqueleto completo de un Diplodocus te da la bienvenida. Esqueletos y fósiles de diferentes dinosaurios hay muchos. Hay un mastodonte o mamut muy bien conservado con unos colmillos retorcidos que me recordó a un político que le dicen Pepiño.

Yo me dediqué a dar un garbeo por los dinosaurios y luego me llevé un buen rato viendo una espectacular colección de pájaros disecados (y haciendo fotos de las rapaces para enviárselas a mi primo Manuel Diego que es un experto mundial en estas aves) y fósiles de animales ya extinguidos. Una sala entera llena de esqueletos de ballenas y cachalotes colgados del techo, con una recreación al natural de una ballena azul de 30 metros que da respeto verla. Es una pasada de museo.

El Centro Darwin guarda toda la colección donada por el naturalista. Es un laboratorio en el que se guardan más de 22 millones de especímenes cuidadosamente estudiados y clasificados que nutren el trabajo de la comunidad científica y enriquecen sus importantes exposiciones temáticas.

No puedo negar que me gustan estas cosas con locura. Pero al mediodía tengo que ir a recoger a mi santa.

Bus Stop.

El plan de hoy, que luce un sol esplendido, es coger un “Big Bus”,una flota de un montón de autobuses de dos plantas, la de arriba descubierta, que van haciendo una ruta por “todo Londres”, con auriculares en español, que te explican la historia de los diferentes monumentos, edificios , iglesias, puentes, etc, por los que pasamos. Lo bueno que tiene es que el billete sirve para horas veinticuatro y que uno se puede bajar en cualquier parada y subirse otra vez cuando le apetezca y donde le apetezca, como si quiere estar todo el día dando vueltas. Nosotros nos montamos a la una y disfrutamos de un solazo y unas vistas estupendas. El público usuario suelen ser turistas de muchos países, muy educados, sin parar de hacer fotos de todo y sin perderse palabra. Los únicos que desentonaron eran dos jovencitas con un maromo que se quitó la camiseta y no paraban de hablar a gritos, reirse, poner los pies por encima de todo y molestar a todo el mundo… ¿saben ustedes de donde eran? ¡Exacto! Españoles con acento de Madrisss.

Nosotros nos apeamos a tapear y almorzar en Regent Street. Tomamos una tapita en un bar español, La Tasca, que no vale nada y es carísimo. La Pizzeria SoHo estuvo mejor con unos espaguetis boloñesa muy suculentos, con carne de ternera y tomate natural y una pizza cuatro quesos para chuparse los dedos.

Un poquito de tiendas y de regalitos y otra vez al bus. El Puente de la Torre es una horterada. La parte de la City no me gusta nada.

Nos bajamos otra vez en Harrods para ver “unas cosillas”. Yo me dí una vuelta por la espectacular Oyster and Caviar Bar, con una pescadería que parece un joyería y una carnicería de autentico glamour. Hay una champanería que quita el sentido. A las siete de la tarde estaban las barras abarrotadas de pecadores bebiendo champán y poniendose puos de ostras, de caviar, de marisco, de vodka helado…
Yo estuve a punto de sentarme y volverme majareta, pero menos mal que llegó mi santísima con unos pijamitas para mi nieta y nos fuimos…

Los bares y restaurantes alrededor del Hotel estaban todos llenos de londineneses poniendose feos de cerveza desde el mediodia. Cenamos muy mal en un Garfunkel (franquicia) “Fisch and chips” y pollo asado. A la cama reventados.

sábado 7 de mayo de 2011

Ciencia a la carta.

El Museo de la Ciencia está a la espalda de el de Historia Natural. Es una verdadera diversión ver la evolución de los inventos, de las máquinas, la tecnología, la industria, la evolución humana. En el poco tiempo que pudimos visitarlo vimos los cohetes y cápsulas que han viajado al espacio, los motores mas antiguos y más modernos, los primeros aviones de madera, etc. Una película en 3D del fondo del mar que parecía que la morena te iba a pegar un muerdo en la napia. Es un museo interactivo para participar de las cientos de atracciones educativas que tiene. Tiene demostraciones de todas las leyes físicas básicas, del movimiento de los planetas, de los cambios estacionales y climáticos, etc, etc. Me quedo con las ganas de volver a verlo más despacio.
En la planta superior está el Museo de la Historia de la Medicina. Para mí espectacular.

El regreso

Metro con transbordo hasta Liverpool St, tren hasta el aeropuerto de Standted, comida rápida con dos cervezas y medio Orfidal y vámonos que nos vamos con Raynair. La verdad que el avión muy bueno, un Boeing 727-800 muy nuevecito. El  vuelo algo movidito pero sin incidencias. Lo demás me da igual.

Resumiendo

Londres es una gran ciudad la cual me alegro haber visitado tres cortos días.

Lo que más me ha gustado es su Arquitectura. ¡Impresionante! Cualquier bloque de pisos de cualquiera calle del centro se puede considerar un monumento, una obra de Arte. Durante los siglos XVII, XVIII y XIX, los arquitectos de todo el mundo competían para ver quien hacía las mas lujosas mansiones, los más bonitos barrios, los mejores jardines. Después de la Segunda Guerra Mundial, gran parte de Londres tuvo que ser reconstruida y de nuevo se lucieron los famosísimos arquitectos que diseñaron el Londres actual. Darse un paseo por Regents, Marylebond, Knightsbrigde, Chelsea, Kengsinton, Pimplico…o por Covent Garden, Soho, Mayfair, Notting Hill, Greenwich… no sabe uno a donde mirar de las construcciones tan especiales.

Muchísima gente, 8.500.000 personas y se hablan más de 300 lenguas. Todos en la calle de acá para allá a todas horas, cada uno orgulloso de ser como es y sin meterse con el de al lado. En un vagón de metro pueden ir hombres y mujeres de tres o cuatro razas, colores y religiones distintas y todos se respetan y se dice “sorry” si se rozan.

Desde el autobús me fijé que nadie hace vida al exterior de sus casas. Nadie se asoma a las ventanas que están siempre cerradas y con los visillos corridos. No se ve un alma en ninguna terraza. La vida esta en la calle.

El transporte público es inmejorable. Taxis a miles, autobuses más miles con todos los destinos y barrios interconectados, con carriles propios que son bastante respetados. El Metro es fundamental, un poquito hondo para mi gusto… No recuerdo haber visto ni una sola discusión ni un mal gesto. No he visto Policías.

Los Museos (todos) están repletos de colegiales con sus profesores (hay preferencias para los colegios) que les van enseñando y explicando lo que ven, mientras muchos chavales toman apuntes. Unas cuantas visitas al año a los Museos de Londres con un buen comunicador, año tras año, es la mejor manera de aprender y destroza esa maldita frase que tan poco me ha gustado desde que la oí por primera vez: “La Letra, con sangre entra”. Que barbaridad.


viernes, 6 de mayo de 2011

LONDON (1)


Miercoles 04 de mayo de 2011.

El volar es para los pájaros.

¡Que miedo mas grande! ¡Que jindama! No lo puedo remediar. Mira que me tomé medio Orfidal antes de montarme… ¡me jiño vivo! Cuando el monstruo ruge y mete mano a correr por la pista esprintando a todo lo que da, temblando y bramando fuego por la popa, me entrego en cuerpo y alma a Todos los Santos (sin broma) me santiguo como un loco y lo único que quiero es que el avión tire para arriba como sea, pero que suba y suba y no deje de subir cuanto más alto mejor. Yo voy en ventanilla y veo como se aleja la tierra, atravesamos  las nubes y aquello sigue subiendo… entonces empiezo a pensar en las averias. Yo he tenido Vespa toda mi vida y se lo traicionera que pueden llegar a ser la perlas en las bujías. Y el chiclé de alta del carburador se ensucia con nada. Entonces rompo a elucubrar que dos horas de media con los motores a ese ritmo…se escacharra seguro ¡veremos a ver! Yo los llevaria un poco menos revolucionados, mas “desahogados”. Pero el piloto no esta por la labor y sigue su rumbo implacable. Me tomo el otro medio Orfidal. Cuando intento quedarme dormido el avión de unos cuantos saltitos para espabilarme y que siga atento a las revoluciones de las máquinas. Y eso que estoy más tranquilo desde que nos han informado que el piloto es portugués. Gente seria. Seguro que tiene bigote y no bebe. Me asomo por la ventanilla y veo la costa de Inglaterra o de Francia, estoy liado. De pronto dice el altavoz que empezamos a bajar y que en veinte minutos llegamos. Me relajo. Pero el portugués empieza a dar bandazos ahora a levante y luego a poniente… para mi que se ha perdido. De pronto un ruido que antes era “clin, clin, clin” se convierte en “clon, clon, clon” y me barrunto algo malo. Mi mujer me explica que son las ruedas para aterrizar. Por ahí nos vamos a salvar. Tomamos tierra a la hora prevista y sin incidencias (por lo menos eso creo yo). Dos horitas y veinte minutos desde Sevilla (San Pablo) a Londres (Heathrow). Prueba superada.

Llegamos a Londres sanos y salvos. Metro hasta nuestro hotel en Kengsinton Sur, Hotel Fraser Place Queens Gate, esquina con Cromwell St. Un apartamento muy cómodo con su cocinita y su canesú. A la misma vera de los museos de la Ciencia, de Historia Natural y el Victoria and Albert. Dejamos las maletas y nos fuimos a dar una vuelta por los alrededores a ver la arquitectura impresionante, los magníficos jardines y los cochazos que pululan por estos barrios. Cenamos temprano en un bujío asiático parecido al que cenaba Deckar en Blade Runner, nudles con pollo y arroz con verduras, servidos en cajitas de cartón y mas picantes que una comedia de Lina Morgan. Luego hicimos una buena compra en un supermercado indio -desayunos, aperitivos, bebidas varias- y nos fuimos al hotel. Nos quedamos fritos a las nueve y media hora local, reventados y cansados por las secuelas de la feria de Sevilla, del vuelo y del Orfidal.

Jueves 6 de mayo de 2011

Hallazgos londinenses

Dormimos más de diez horas y desayunamos opíparamente en nuestra habitación. Salimos temprano con la intención de visitar algún museo y ver muchas cosas. Lloviznando, humedad y frío. Paraguas hasta el metro que nos lleva a Leicester Squar. Visita a la National Galery. ¡Pedazos de cuadros que tienen estos tíos allí! Están todos los mejores sin duda, absolutamente todos, pero hoy nos hemos quedado asombrados con Canaletto, sus pinturas de Venecia son im-presionantes, parece imposible tanta perfección. Los Girasoles y La Silla de Van Gogh tampoco son moco de pavo…

Después un buen paseo hasta el Covent Garden disfrutando de su ambiente multiracial, de sus puestos de comidas y artesanía al aire libre, de sus tiendas y de artistas callejeros y magos dignos de los mejores teatros.

Almuerzo muy acogedor y tranquilo en un bar-restaurante típico londinense “Porters”, una cervecería donde hacen unos “pasteles” de carne, verduras y pescados al horno que merecen un premio. Yo he tomado pastel de salmón, gambas y bacalao, todo envuelto en un puré de patata con una costra dura de harina tostada con mantequilla que estaba “pa quita er sentío”… pero la sorpresa ha sido la guarnición: un cuenquecito de lentejas estofadas con mucha cebolleta picada y con especias picantes que me ha dejado anonadado, estupefacto, perplejo… ¡las mejores lentejas que he probado en mi vida! Los postres impecables como siempre, chocolate negro, chantilly, salsa de arándanos y frambuesas, una orgía de colores y de sabores. Con un cervezón y dos copazos de un buen tinto chileno, menos de cincuenta libras.

Nos dimos un paseo postprandial subiendo por Charing Cross donde pude disfrutar de varias librerias de viejo donde busqué sin encontrar libros en español. Compré un Principito traducido al ingles para mi hijo Celso.

La Cueva de Alí Babá y los Cuarenta Ladrones.

Los ingleses lo llaman “El Museo Británico”. Pero yo no lo considero un museo y mucho menos “británico”. Es un almacén de expolios y de robos porque durante muchos años los súbditos de su “graciosa” majestad han ido mangando y trincando con la excusa de las guerras y de los protectorados y demás farfullas, para obtener estos tesoros que no les pertenecen. Pertenecen a los pueblos que los crearon, que los construyeron, que los adoraron y que forman parte de su pasado, de su historia y de su identidad. No comprendo como siguen estando en Londres.

Egipto, El Imperio Asirio, Babilonia, Mesopotamia, Iran, Grecia, Roma, países islámicos, India, China, Africa… no han dejado títere con cabeza, se han llevado todo lo que han podido y ahora lo muestran muy ufanos. Me ha dado vergüenza ver tantas tumbas y sarcófagos, monumentos funerarios y sagrados fuera de sus lugares originales. Hasta se trajeron una portada del Partenón cachito a cachito, piedra a piedra y luego la volvieron a montar (muy malamente por cierto). Ha estos tíos nadie les ha dicho todavía las verdades del barquero… desde luego los españoles somos igual de chupaculos, lease Gibraltar.

Dicen que están orgullosos porque no cobran entrada en los museos… ¡encima! ¡Vamos es que son los que la tiene más dura del mundo (la cara)!

Camina o revienta

Salgo cabreado de la cueva de Alí Babá y decidimos volver al hotel. Tomamos un autobús y por supuesto nos pasamos cuatro pueblos la parada adecuada, pero me daba igual porque estábamos en uno de estos que tienen soberao y se va divinamente mirando el paisaje comodamente sentado, vimos Chinatown y otros barrios muy originales. Llegamos a la estación Victoria, cogimos otro bus para atrás hasta Hyde Park Corner y decidimos andar hasta el hotel. Otra pechá de andar viendo tiendas chulísimas (y carísimas, como en Sloan St).

En Londres hay que tener muchísimo cuidado al cruzar las calles porque estos señores todo lo hacen del revés: cuando tu crees que van payá vienen pacá y si tu piensas que vienen pacá… pos van payá. Total un lío muy gordísimo con los cruces y con los coches, atravesar una calle es una lotería.

Me quiero acordar de nuestro próceres dirigentes y decirles que en este pueblecito anda muchísima gente en bicicleta, que no hay ni un solo carril bici y que no se genera problema alguno aunque las bicis van todas por las calles formando parte del tráfico y ninguna circula por las aceras (esta rigurosamente prohibido, como es lógico).

Es una ciudad limpia y ordenada, aunque las calles estén abarrotadas de gente y hay muchos tramos en obras. Deambulan muchos hindúes (sigs con turbantes), negros muy bien maqueados y con porte distinguido, nenas modelenses muy rubias vestidas de negro, chavales de pantalones “cagados” y pelos de colores, Lords con chaquetas y corbatas de ensueño, colegiales en filas cruzando las calles, ejecutivos comiendo en la calle mientras discuten por el movil, alguna maricona vieja con peluca rubia y una piernas espectaculares, etc, etc.

Llegamos otra vez agotados a nuestra “casa” con los pies totalmente “rocieros”. Una cenita agradable con un buen tinto francés y a descansar. Mañana será otro día.

I,ll  see you tomorrow.