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"Casos Clínicos"

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Sevilla, Huelva, El Rompido, Andaluz.
Licenciado en Medicina y Cirugía. Frustrado Alquimista. Probable Metafísico. El que mejor canta los fandangos muy malamente del mundo. Ronco a compás de Martinete.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Chuflas

Decidí hace tiempo no volver a escribir cabreado e indignado (tengo mi blog abandonado), porque lo que me pide el cuerpo relatar no tiene ninguna gracia, mas bien tiene mucha desgracia para una gran mayoría de españoles.
 Además cada día periodistas profesionales, excelentes escritores y columnistas mucho mejor informados que yo, se esfuerzan en tenernos al día de lo que está pasando en nuestra querida España iluminándonos con las verdades del barquero para asombro y enojo de todos los españoles de bien y de los europeos sensatos y democráticos, testigos incrédulos de la debacle perpetrada por el partido “socialisto” que nos gobierna con un psicópata en coalición con proetarras criminales e independientes republicanos y de la inacción tanto de la oposición como de la maniatada monarquía española. 
 En las redes sociales, que son un escaparate de como están los ánimos de los españoles, leemos a diario los comentarios “progresistas” de los ministros o ministras y de sus socios -babosas sangrantes- afines al gobierno, de los paniaguados contratados por un bocadillo de chistorra para provocar creando conflictos útiles para despistar al personal de lo verdaderamente importante y que no cesan de insultar y menospreciar a quienes no estamos de acuerdo con las proclamas del macho alfa. La condición para que estos borregos insultadores no sean defenestrados es que obedezcan sin rechistar las órdenes del gobierno como monos amaestrados esperando el cacahuete de recompensa, que no es poco traducido a dineros y prebendas. 
 Yo entro a menudo en X para disfrutar de mis amigos tuiteros: geniales filósofos patafísicos, divertidos enredadores de conceptos, pertinaces buscadores del doble-triple sentido de la nada, malabaristas del camelo con arte y del birlibirloque de la guasa futbolera sevillana, descubridores del halago cabronero capitalino, descacharrantes escritores de cuentos en pocas palabras y por supuesto visitar a mi amigo don Harry para que me alegre el día. 
 Bueno pues enredado con mis pacíficos amigos me topo con los comentarios perniciosos de los susodichos maleantes de la política más rastrera y los de sus anónimos voceros: insultan a los que discrepan de las ordenes perturbadas del puto amo, a los no alineados con la regla inflexible de la editorial y a los que no repiten el mantra diario. Y me entran ganas de decirles lo mas grande, pero haciendo un esfuerzo de contención del pronto mío, me reprimo intentado pensar en cosas agradables (como en los que ya están en la cárcel), pero no puedo evitar que me salga desde los adentros una palabra para definirlos y contestarles a sus comentarios: chufla. 
 La RAE dice que “chufla” es sinónimo de broma, chanza, burla, guasa o befa, pero para los andaluces tiene un significado muy específico: un chufla es una persona que no tiene palabra, un falso sin criterio a tener en cuenta, un informal que cambia de criterio según de donde sople el viento, que se vende por tres perras gordas, un botarate que es notoriamente falso y ridículo. Un chufla, es un payaso sin querer serlo, un don nadie por mucho que se arregle y por muy alto que hable. Un gilipoyas, vamos. 
 Es impresionante la cantidad de chuflas que se descubren en las redes sociales: es un chufla el ministros barriobajero soez e insultador, responsable de siniestros mortales y que no respeta a las victimas; es un chufla de libro el de la ceja, las joyas venezolanas, la alianza de civilizaciones y las cientos de cuentas corrientes en paraísos fiscales; son chuflas los politicastros rastreros aferrados a un ministerio lamiendo las pisadas del que tiene por encima; son chuflas los asesores que son asesorados bajo amenaza de perder el kiosko; son chuflas los ex-(lo que sea) que quieren volver a caerle bien al repartidor de prebendas para seguir mangando; son chuflas l@s ratas buceador@s de cloacas infectas a las órdenes del siniestro ministerio; son chuflas los periodistas que solo ven por un ojo pero que casi siempre lo tienen lleno de vaselina; son chuflas los presentadores de noticias maquilladas y aromatizadas para disimular el hedor putrefacto a corrupción institucional; son chuflas los tertulianos con halitosis de chorizo y chistorra que trasciende la pantalla; son chuflas los directores, actores y actrices de películas españolas que nadie paga por verlas pero que cada vez exigen más subvenciones para seguir viviendo del cuento; son chuflas los columnistas de panfletos por encargo que solo publican lo que les dictan; son chuflas los tiktokeros haciéndose pasar por jóvenes modernos cuando son ridículas viejas glorias del comunismo más criminal; son chuflas l@s influencers (o como se diga) a sueldo con el coeficiente intelectual de una babosa y con caras de barbis recauchutadas o de rambo operado; son chuflas todos aquellos que creen que en sus pobres y limitadas vidas “el éxito” se obtiene siendo serviles y aborregados con el poder para conseguir dinero fácil a costa del contribuyente pagano. 
Y son unos chuflas traidores todos aquellos que no ven en la invasión perpetrada por Marruecos a Ceuta la debilidad de este gobierno de inútiles y cobardes por el vergonzoso sometimiento a un chufla dictador marroquí que desprecia la democracia. 
Lo que no entienden los chuflas es que nadie, ni sus seguidores, valora ni respeta a los chuflas. 
Ni siquiera el Rey de los Chuflas.

Publicado en Tribuna Abierta de ABC se Sevilla el 08 de septiembre de 2026

domingo, 6 de septiembre de 2026

Veraneo de 2026

Un par de días antes de que diera comienzo el verano estacional o solsticio de verano como dicen los cursis, concretamente el 19 de junio, me trasladé con mis ordenadores (solo dos, uno de trabajo y mi Mac Air personal) a mi Rompido de mi alma. 
No crean ustedes que la mudanza es por huir del calor de Sevilla, nada más lejos de mi ánimo, el calor me encanta y lo soporto estupendamente, pero lo que no puedo soportar de ninguna manera son los malditos aires acondicionados congeladores y traidores; un chorro frio de aire sobre mi cuerpo me pone de una mala baba que ni yo me soporto, pasar de los treinta y tantos grados de las sevillanas calles a los veinte frioleros de cualquier local público en menos de un segundo debería estar prohibido y con multas severas. ¡Que cosa más desagradable! Yo no digo que no se usen esos aparatos modificadores de la temperatura, pero recorcholis, ¡ajusten ustedes la temperatura para que no se pase calor, no para que nos congelemos de frío, digo yo, vamos…! 
 Bueno pues el 19 de junio me instalé en mi apartamento rompiero, que tiene una terraza al sur que da gloria y tumbarse allí en la hamaca a leer o a contar frailes es una delicia, además cada cuarto tiene su ventilador en el techo por si fuera necesario. De todas maneras, este verano no ha sido caluroso en la costa de Huelva y hemos tenido hasta fresquito algunas semanas. 
 Pues resulta que de pronto llegó el 1 de julio y cumplí setenta años, 70. Es una sensación extraña, por una parte me siento feliz y agradecido por haber llegado en buena forma física -me lo dicen, y yo también me lo digo- y mental (eso es una suposición mía); por otra parte, es una edad de viejo y supongo que seré un viejo, pero yo no me siento viejo, aunque sea ya un viejo. 
 Lo que quiero decir es que tengo que estar contento de haber llegado al inicio de la “tercera edad” y en realidad así es como me veo, empezando una etapa vital que pienso vivir tan tranquilo y sin miedo porque es una bendición haber llegado hasta aquí disfrutando tanto (que me quiten lo bailao…) y con la familia maravillosa que tengo, empezando por mi mujer que tiene mucha culpa de lo que soy ahora, de mis hijos Ana y Celso y de mis tres nietas y dos nietos que son la felicidad de mi día a día, de verdad y sin la más mínima duda. 
 Tengo la gran suerte de que vivimos en verano todos juntos en los Apartamentos Rio Piedras como si tuviéramos una casa enorme familiar con muchos cuartos, comedores, retretes, cocinas y terrazas, pero cada uno en su casa y Dios en la de todos. Eso es impagable. 
 Mi rutina mañanera ha consistido en pasar consultas con video/teléfono desde las 9 a las 11,30 chispa más o menos para no dejar a mis pacientes desasistido durante más de dos meses (hasta septiembre). Sobre las 9,30 hacen su aparición estelar Celso (que ha cumplido 7 este verano) y Esteban (4 tremendos años) que se cuelan a través de la cortina de tapones de corcho buscando como locos a su abuela para jugar a la Oca o a las cartas de familias de indios y zulús, pintar con acuarelas, pelearse, querer ver la tele, pedir galletas y chillar mientras yo intento tener una videoconsulta sin tirarme por la terraza (es un primero bajito). 
Al terminar mi trabajo, me los llevo de paseo un rato para que la vuela descanse. Sobre las doce decidimos entre toda la familia si nos vamos en el Huevofrito al baño salado, si llevamos tapas o no (birras siempre hay en la nevera), o bien si nos quedamos en la piscina y salimos en el barco por la tarde. 
 El baño en la otra banda y en los bajos es una verdadera delicia, sea la hora que sea. Mi nieto Celso está empezando a ser surfista como su padre y ya lo hemos visto coger olas de pie en la tabla. Los días de mareas grandes que hay baño por las tardes enfrente de casa, mis nietas cogen la tabla de padelsurf y no paran de bañarse. Están tan guapas y lo pasan tan bien que me emociono. 
 El Rompido que era un pueblo marinero se ha convertido en un gran surtido de restaurantes uno detrás de otros la mayoría dando a la ría: La Casa del Palo, La Patera, Doña Gamba, Paseo Marítimo… una delicia para los que quieran comer pescado fresco frito, plancha o brasa, mariscos, coquinas, chirlas, navajas y almejas; también hay algunos más refinados de tataquis, tartares, ceviches y carpachos.
 Yo me tomo mis cervezas al mediodía y por las tardes con mis hermanos y amigos, la primera siempre en el Kiosko de la piscina, después en Vinísimo, en la Taskita, o en el Paseo Marítimo con mi amigo Joaquín Ceada, en este es donde solemos cenar toda la familia, es como nuestra casa.
 Para mi el veraneo relajante tiene que ser estar con mis hijos y nietos la mayor parte del tiempo, disfrutar juntos del barco, de la playa, de los restaurantes y chiringuitos, de las cervezas en el poyete del paseo, de los paseos solitarios por la otra banda entre gaviotas pasotas y charranes chillones, de las caminatas con mi hermano Jesús por los pinos de la forestal hablando del Sevilla FC, de las cenas con velas en la terraza con mi guapísima señora, de jugar al ajedrez contra un turco o un iraní, de acostarme a leer mientras entra el poniente y me tengo que tapar, de despertar todos los días dando gracias a Dios de la suerte que tengo. 
 He abierto dos paréntesis este verano. En julio -como todos los años- me embarco una semana en un catamarán con buenos amigos y nos vamos a navegar por Portugal, unos dias de risas y buen comer y mejor beber a bordo o en los mejores chiringos portugueses, que son excepcionales. A primeros de agosto, justo cuando la invasión de Ceuta, nos fuimos mi mujer, mi hija Ana y un servidor a Tanger y Asilah por cinco días. Mientras las damas recorrían los callejones de la Medina para comprar yo me refugiaba en el bar del hotel a beber cerveza Casablanca con unas aceitunas riquísimas. Aviso: el alcohol es carísimo. 
 Y así hemos llegado a este septiembre que vuelvo a Sevilla con muchas ganas de iniciar otro curso laboral viéndole la cara a mis pacientes y organizando mis consultas con la ilusión del médico joven de aprender cada día algo nuevo y la serenidad del médico experimentado que conoce bien los entresijos de la relación médico-paciente siempre tan complicada pero apasionante. 
 En Sevilla ya hemos ido al Gran Poder y hoy aquí en El Rompido a la Capilla de nuestra Virgen del Carmen, a dar gracias por este verano que va finalizando, por mis setenta años cumplidos, por la familia que tengo, por tener ilusión con mi trabajo y por todos mis amigos que hacen que mi vida esté llena de cosas buenas. 
 Gracias. 

 Sevilla 6 de septiembre de 2026

lunes, 22 de diciembre de 2025

El Carajote.

 En el “Gran Libro de los Insultos” de Pancracio Celdrán Gomariz, “tesoro crítico, etimológico e histórico de los insultos españoles”, edición de 2008, -el que quiera que lo encuentre es un afortunado- la voz  proviene del predicado “carajo”, que en su acepción despectiva se atribuye “al sujeto simple y memo, despreciable, que carece de importancia porque es un mierda” o “patoso, manazas, manifiestamente imbécil o huevón, que saca de quicio a quien cae en sus manos”. 

 Hijo menor y tardío es el aumentativo “carajote”, dicho del individuo que acarrea en si lo anterior y suma además “carente de gracia y sin reflejos, tardo de entendimiento, con pocas luces, y que a su sosería natural une una gran dosis de malasombra”. Vamos: un regalito. 

A mi me encanta el insulto “carajote” pero entiendo debemos usarlo con la certeza necesaria, nunca hemos de aplicarlo a la ligera ya que encontrar un autentico carajote es verdaderamente motivo de regocijo y de anotar en el libro de cacerías: coto, fecha, hora, circunstancias ambientales y detalles del lance. 

Se dan bien los carajotes en Sevilla capital. He observado carajotes desde que tengo uso de razón, -como el ornitólogo que dibuja o fotografía aves desde niño-, y he ido catalogando especímenes en mi disco duro cerebral y los mantengo en activo recordando momentos memorables y deseando volverlos a ver siempre que mi tensión arterial me lo permita. 

 Los busco y los encuentro en muchos bares de moda del centro de Sevilla, siempre maqueados a la moda (no se si a la última o a la primera) aparentando ser los dueños del Torbiscal por sus modos y maneras, hablando tonteras con los decibelios justos para ser molestos, exhibiendo sus crestas como gallos de pelea, pero tristemente sin espolones suficientes. Este ardor exhibitorio les dura lo que aguante su peinado y su eximia cartera. Son los muy abundantes “Carajotes Outfit Weekend”. Suelen ser inofensivos y basta un silencio mantenido para espantarlos. Entre semana, siguen su monótona vida normal en la oficina o en el banco aguantando el chaparrón del jefe. 

 En el gimnasio, el carajote se encuentra también en su elemento. Suele aparecer disfrazado de atleta con mas colorines que un abejaruco y aspecto de avezado sufridor de maquinas torturadoras. Aunque se monte cinco minutos en el cacharrito de andar, pone cara de venir de la cima del Annapurna en invierno y sin sherpa. Cree este espécimen que en el gimnasio se liga. Es el famoso “Carajote Gym”. No se recomienda darle palique en la sauna. 

 El carajote de tertulia es muy peculiar. Sabe más que Briján del tema que ustedes conversen, ya sea religioso, político, deportivo, tecnológico, circense, metafísico, austrohúngaro, dietético, geométrico, polisémico, termonuclear, circunstancial, orgiástico, divino o sepulcral. De todo sabe y de todo nos dará su opinión superior y didáctica. El ha estado allí, o ha hablado con el que lo hizo. Lo mismo con el reo que con el difunto. El lo ha visto. Ha sido testigo, aunque no haya ocurrido. Yo conozco a dos o tres y no hay quien los baje del burro. Está demostrado que este “Carajote Tertuliano” está presente en cualquier reunión donde sumen más de once personas. Suele salir escaldado si hay copas de por medio. Muere por salir en la tele. 

Hay un tipo de carajote que debemos evitar: el que aparece en los convites o saraos sin ser convidado, o “Cara Carajote”. Aparece con singular sangre fría e indolencia como si fuese uno más de la pandilla. Pero se ha colado por la misma cara amparándose en la buena educación de los organizadores. Casi nunca va solo pues lleva del brazo a una señora a la que ha engañado y le sirve de parapeto social o, viceversa, la señora lo lleva del brazo a él, que se comporta como un pagafantas. Este tipo de carajote sinvergonzón perdió su dignidad hace tiempo y ya le da igual ponerse amarillo por dentro. Por afuera luce sonrisa dientosa y busca cómplices que le den conversación a diestro y siniestro, pero no suele tener éxito en su misión a no ser un socio de su cuerda carajotil. Se le nota en la mirada que está fuera de lugar. Suele termina borrachuzo y metiendo la pata. 

Hay un ejemplar de carajote que disfruta mucho en Sevilla sobre todo en las ocasiones que el cree que debemos ponernos chaqueta y corbata. Ahí lo borda. Lo que sea, pero con chaqueta azul y corbata. Funciones de Hermandades, Feria de Sevilla, una boda, un bautizo o un entierro: la chaqueta y la corbata obran milagros en su carácter, les da una importancia atroz, una transfiguración que los lleva de la ceca a la meca sin despeinarse y sin que la corbata se le despegue de la nuez. No son peligrosos, pero se creen que son superiores a los civiles descorbatados y los miran por encima del hombro. Son los “Tie Carajotes”. Tie cojones la cosa… 

Y por último tenemos un grupo de carajotes bien definidos y que vemos a diario en los medios de comunicación. Son los “Carajotes del Peugeot” y similares, incluyendo fontaneras fondonas. En realidad, son una mezcla de todas las anteriores categorías, pero metidos en una coctelera (coche) donde se mezclan horteras puteros con corbata, babosos recaderos chabacanos y calentorros oliendo a Varón Dandy, chorizos repartidores de chistorras, robaperas al vino peleón con un buen chorro de ron “Delsy” venezolano. Suelen llegar a ministros socialistas, señores. 

El que manda en esta opereta chufla es el “Carajote Presidente”, ese que se menea al caminar con aires de impostura y falsedad, que miente más que parpadea, que va perfumado con unas gotas de veneno de áspid roja, bebe concentrado de malauva con zumo de odio ancestral, ese que traga sapos verrugosos pestilente del norte de España, que se baja los calzones cuando tose un vasco o un catalán y luego le limpian el ojete con la lengua sus socios progresistas comunistas. Ese al que se le está quedando cara de maniquí arrumbado en un escaparate mohoso. Entre su querida esposa y su artístico hermano, lo visten de Armani. Pero, aunque el carajote se disfrace de que lo quiera, carajote toda la vida se queda. 

 Véase Zapatero.

miércoles, 22 de octubre de 2025

Síndrome de Fatiga Crónica

 Aunque en Andalucía tendemos a usar “fatiga” en su acepción de ganas de vomitar, la fatiga que nos referimos en este complejo Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) es la que significa “cansancio”.

 Nos encontramos en la consulta con pacientes de entre treinta y sesenta años, más mujeres que hombre, que refieren padecer desde hace tiempo -ponemos el límite menor en seis meses- cansancio exagerado la mayor parte del día, astenia intensa, agotamiento fácil, desfallecimiento a esfuerzos sin causa justificada, así como otros síntomas muy similares y recurrentes: dolores musculares y articulares que empeoran con la actividad física pero que no mejoran con el descanso, a veces sensación de tener fiebre, molestias de garganta y cuerpo como griposo. 

 Es importante constatar que este cansancio crónico no remite con el descanso diurno ni con el sueño nocturno; los pacientes suelen contarnos que duermen muy mal ya sea por insomnio de conciliación o por frecuentes despertares, teniendo la sensación de que amanecen sin energías por lo que tienden a evitar cualquier actividad que implique esfuerzo físico, incluso a veces solo con incorporarse notan aumento de todos los síntomas y mareos o lipotimias. 

 Este conjunto de síntomas titulado Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) produce en los afectados que lo padecen un deterioro progresivo en la esfera personal, en el ámbito familiar, laboral y psico-social pues se sienten imposibilitados para llevar una vida normal. Con el paso del tiempo se va produciendo también un deterioro cognitivo que empeora la calidad de vida de estos pacientes. Todo esto hace que se haya venido incluyendo el SFC en el catalogo de las Enfermedades Psicosomáticas. 

 El diagnóstico es complicado. Hasta ahora se realiza por exclusión de patologías objetivables que pudieran ser las causantes de estos síntomas tan inespecíficos, pero a la vez tan sensibles: enfermedades hematológicas, metabólicas, reumáticas, autoinmunes, auto-inflamatorias, patologías mitocondriales, infecciones subagudas o crónicas, trastornos neurológicos y psiquiátricos deben ser descartados. Lo cual implica el estudio por diferentes especialidades médicas con un gasto considerable en pruebas complementarias y el consiguiente deterioro anímico del paciente que no encuentra luz en su enfermedad. 

 Para el internista es un reto hacer un correcto diagnóstico diferencial y evaluar correctamente a estos pacientes hasta llegar al diagnóstico de certeza. Los últimos avances de que disponemos como los Algoritmos de IA que analizan datos clínicos y de laboratorio para diferenciar el SFC de enfermedades similares, son de gran ayuda. En los últimos años han aparecido grupos de investigación intentando objetivar con nuevas hipótesis la etiología del SFC. Se rastrean alteraciones inmunológicas que afecten al funcionamiento normal neuro-muscular; o bien alteraciones de las mitocondrias (que son las fábricas de energía celular) disminuyendo la eficacia energética ante el esfuerzo; o comprobando funcionamiento anormal del microbioma intestinal para producir tóxicos sistémicos; o que sean secuelas crónicas de enfermedades víricas, como el Covid prolongado, produciendo infección subaguda crónica persistente. 

El diagnóstico del SFC basado en la evidencia se basa en la búsqueda de biomarcadores alterados capaces de ser detectados y cuantificados en paneles analíticos o epigenéticos; pruebas de neuroimagen (RNM y PET) que detecten neuroinflamación medible y comparable; test específicos de tolerancia a esfuerzos con ergoespirometría, consumo de oxígeno, lactato y otros parámetros que midan agotamiento metabólico celular anormal durante la actividad física y en las horas posteriores.

 Actualmente están en marcha ensayos clínicos terapéuticos -algunos bastante avanzados- con inmuno-moduladores, anti-citocinas pro-inflamatorias, antihistamínicos, antivirales, estimuladores mitocondriales y otros fármacos que consigan devolver la salud a los afectados. 

Para ellos es importante el reconocimiento social de la enfermedad, el apoyo sanitario multidisciplinar, la atención psicosomática personalizada, la ayuda psiquiátrica o psicológica y el correcto manejo de la actividad física programada. 

 El tratamiento del cansancio, dolor, insomnio y depresión con dosis personalizadas de fármacos, parece estar ofreciendo resultados esperanzadores para mitigar los síntomas. 

Porque, aunque a día de hoy seguimos sin tener un tratamiento curativo, podemos mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes aportando medicación sintomática empírica: nutracéuticos bioactivos, antioxidantes, aminoácidos, coenzimas, vitaminas y prebióticos han demostrado disminuir la fatiga, el cansancio, el dolor, mejorar la calidad del sueño y del descanso reparador, siempre evitando los analgésicos antinflamatorios e hipnóticos de uso común que cronifican más si cabe esta enfermedad.

Publicado en ABC de Sevilla el 21/10/25

jueves, 4 de septiembre de 2025

Agosto 2025

Terminó el veraneo recurrente rompiero de dos meses y ya estoy en la capital de Andalucía por mucho que le duela a los que le duele que esta bendita ciudad- Sevilla- sea tal y como es, es decir, como los sevillanos queremos que sea y ni una palabra más. 

El agosto playero ha sido un mes tranquilo para mi. El Huevofrito escacharrado nos ha impuesto a la familia un día a día que me ha recordado a los veraneos de mi infancia muy dependientes de las mareas para el baño sin fango (o con fango). He vuelto a mirar a la luna todas las noches y a la ría todos los días. Y he disfrutado de las corrientes y los vientos que rolan y mueven los barcos fondeados en digna lid de a ver quien puede mas y los perfila rumbosos. 

 Mis nietas son peces de luz, creo que tienen branquias y respiran bajo el agua y cuando salen luminosas de sal y riéndose veo princesas angelicales que se ríen de mis miedos y me tranquilizan con su sabiduría y su valor, que quizá yo he olvidado que tuve algún día. Les regalé hace años una tabla inflable que amarran en lo hondo a la popa de una patera y suben y se tiran tres trillones de veces seguidas sin cansarse. Los dos pequeños juegan en la orilla a ser mayores y ya van surfeando olas imitando a su padre. Y yo camino indiferente y me baño en mi ría fangosa cada día más orgulloso de estar allí y de repetir lo mismo desde hace más de no se cuantos años, muchos. 

También hemos recorrido -buscando baños distintos- chiringuitos costeros tanto de la costa El Rompido-Punta Umbría, como del Algarve cercano. Ganan por goleada los lusitanos en servicio, atención al comensal, cocina y limpieza. Es una pena lo mal que tratamos a los clientes de restauración en la Costa de la Luz, pero eso es otra historia. Y la basura de nuestras playas y la falta de urbanidad es la misma historia. Educación desde la infancia, programas educativos sociales continuos en los medios de comunicación, menos series gamberras y mas lectura señores, que se están ustedes quedando atrás con tanto cubata y tanto porro. ¡Y no me tiren las colillas a la arena por favor! ¡Y vamos a hablar sin gritar, coño, que los que tenemos audífonos nos los tenemos que quitar del ruido infernal! 

Bueno. Mucha piscina de la “urba” -como dicen los jóvenes- también ha habido. Es mi gimnasio donde ando contra el agua sin meter la cabeza que el cloro es enemigo de mis pobres oídos y hago aguayin personal a mi manera que me sienta estupendamente. Tenemos un chiringo piscinero que pone los botellines helados de verdad y que le hemos dado mucha caña agosteña. En la barbacoa comunal arroces se han degustado varios. Yo hice uno con conejos, perdices y zorzales. Soy raro. 

Y así día a día ha ido pasando agosto, saliendo poco por las noches al pueblo porque se llena de “comegamgas” (es una broma que gastamos entre nosotros) hasta unas cantidades verdaderamente impensables hace algunos años. Me alegro muchísimo por los restaurantes de mis amigos que llenan todos los días y tiene cola para sentarse y le dan dos o tres pases a cada mesa. Algunos advenedizos se vienen arriba en verano y se ponen tontitos si les pides una mesa como favor y te quieren perdonar la vida… ya llegará el invierno, criaturas mías. 

He leído mucho, un poco sin orden ni concierto, pero un libro me ha turbado: “A cuatro patas” . No lo recomiendo. Spotify con cascos, le he dado un buen repaso a mis clásicos, hásta he hecho unas listas de esas de compartir. 

Resumiendo, que es gerundio. Mes de agosto caluroso, bullicioso, ruidoso, pero que ha sido un buen mes para descansar y completar un verano que ha transcurrido sin incidencias, al menos que se puedan y deban contar en estas páginas. 

 A por septiembre.

sábado, 2 de agosto de 2025

Julio 2025

Cada año me vengo antes a veranear a El Rompido huyendo de las calores y del agobio veraniego de la capital. Es un premio que me impongo como autónomo currante de sesenta y nueve tacos (01/07/1956) sufridor de diez meses de trabajo a destajo yendo de una a otra consulta con mis motos eléctricas de alquiler haga calor o haga frio, llueve o diluvie, para ver a mis queridos pacientes o visitarlos en el Hospital si están ingresados. 

 Este año me vine a la playa a finales de junio y aquí sigo felizmente prisionero de esta cautivadora luz choquera, de este sol veraniego, del fresco foreño cuando salta, preso del vaivén de las mareas de la ría purificadora, del fango de mi infancia y de los días largos como mangas de jerséis dados de sí. 

 El mes de Julio ha transcurrido plácidamente. Pocos veraneantes entre semana, lo que hace de este bendito rincón de Huelva un paraíso de paz y tranquilidad ideal para dar largos paseos por la marisma y entre los pinares de la forestal, o bien detrás de una pelotita por los campos de césped bien cuidados. 

 Yo soy más de caminar por la playa solitaria, saludando y pegando la hebra con las gaviotas confidentes que me cuentan como han pasado el invierno, insultado por charranes pendencieros y chillones, jugando al esconder con los correlimos y -como Alfonsina- metiéndome en el agua y dejándome llevar por el oleaje hasta que el cuerpo se me arruga y se me salan las meninges. 

 Para tranquilizar mi conciencia “laboral”, he despachado consultas médicas por las mañanas durante dos o tres horas de lunes a jueves, bien por video, teléfono, correos, haciendo informes de pruebas pendientes y recetas, resolviendo dudas, explicando diagnósticos y aconsejando tratamientos, actos médicos que se puedan realizar sin consulta presencial. Esto me mantiene activo y me obliga a mantener mi disciplina profesional (y me aporta sustento suficiente para convidar a mi familia cada vez que me salga del alma, que mi alma es espléndida por cierto…). 

 Mis nietos Celso (5) y Esteban (3) cuando se despiertan les encanta venirse cada mañana a casa (sus padres teletrabajan también) y me amenizan las consultas con sus preguntas casi imposibles de contestar mientras se comen sus melocotones o paraguayos y a la vez pintan acuarelas en un cuaderno o la guapa abuela les enseña a jugar al dominó y luego les cuenta un cuento de piratas y tiburones. 

 A media mañana o por las tardes el afamado Huevofrito nos lleva navegante al baño diario a la otra banda, paraíso familiar donde mis hijos y mis nietas Celsa (14); Leonor (12) y Ana (10) no paran de tirarse cabeza desde la borda mientras el paseante solitario se va a reflexionar de lo divino y humano, es decir: a esperar ansioso que llegue la hora de la cerveza que espera helada en la nevera del barco.

 Antes del sol alto y gordo regresamos al pantalán buscando sombra, baño en la piscina (yo me quedo con la sal) y cervezas con “ratita” en El Vertical. 

 Tristemente desde mediados de julio el motor del Huevofrito decidió pararse y está en el dique seco esperando diagnostico. Algo electrónico dicen. Si alguien entiende de fueraborda Evinrude 90 cv E-TEC de 2 tiempos, se agradecen consejos. 

 Leo mucho a diario: periódicos varios, artículos que busco, un par de libros en la mesilla de noche, dudas raras que pregunto a chatGPT; pierdo mucho tiempo viendo bobadas en YouTube; veo o reveo alguna película interesante en la tele; escribo poco, no se si por pereza o por falta de imaginación, creo que estoy perdiendo esa facultad escritora, si alguna vez la tuve. 

 Por las tardes, después de una buena siesta y un baño reparador en la ría (el Gin Tonic de la Pezera es insuperable), me acerco al Restaurante Paseo Marítimo de mi amigo Joaquin Ceada -hombre de pocas palabras, malajoso- y me siento a su lado con una cerveza por delante a curiosear como se pone el sol y admirar como se tiñe el lubrican de colorines pastelosos que se reflejan en la ría pintando un cuadro distinto cada día. 

 Cuando llega la noche y salen las estrellas y se encienden las luminarias de los restaurantes freidores y planchadores de pescados y mariscos, este que está aquí se va derechito a su casa -ya tomado el fresco de birras barrigonas- y se sienta en la terraza con su señora a tomar unas tapitas a la luz de una vela, mientras van apareciendo una tras otra las nietas para ser condecoradas por su abuela con collares y abalorios que lucirán como princesas en la plaza del pueblo. 

 A la cama temprano, lectura obligada hasta que el cuerpo aguante antes de nana coco… y Jesusito de mi Vida. 

 Este ha sido más o menos mi mes de julio rompiero. Gracias a Dios sin incidencias. Lo del Huevofrito es una molestia, pero todo lo que se pueda arreglar con dinero no tiene precio. 

Sé lo que digo. 

 ¡A por Agosto!

miércoles, 18 de junio de 2025

El Ejemplo

El antiguo “exemplum” medieval era un relato basado en leyendas o tradiciones de hechos atractivos o el recuerdo de un caso peculiar bien traído -la mayoría de las veces con intención moralizante-, que los narradores referían para conseguir la atención de los oyentes con el propósito de que lo imitaran y siguieran, siendo bueno y honesto, o por el contrario para huir de ello y evitar un comportamiento similar siendo malo y despreciable. 

Evolucionando, el “ejemplo” va ganando protagonismo para definir los actos y conductas personales que mueven o inclinan a otros a imitar estos hechos dignos de aprecio por ser conformes a la razón más elemental, a la ética personal y a las normas morales que sustentan la convivencia en paz. 

Igualmente se usan estos sucesos, textos, cláusulas o recuerdos citándolos -como ejemplares- para autorizar, remarcar o ilustrar un aserto, doctrina u opinión personal. 

De tal manera que hoy día “dar ejemplo” con los propios hechos es excitar a nuestros semejantes a que nos imiten, para que ellos a su vez sean ejemplo para otros y se transmita la ejemplaridad en un árbol ramificado y lleno de frutos que nos inciten a ser mejores personas, más civilizados, altruistas, honestos y felices. 

Tenemos cientos de ejemplos donde mirarnos cada día, tantos que es imposible citarlos, pero me consta qué en el trabajo honrado y solidario, en la ciencia esclarecedora, en la impagable docencia, en el deporte, en la respetuosa tauromaquia, en la estructura familiar, en la bendición de la amistad, en el arte en todas sus manifestaciones, en la música, la literatura, la filosofía, en la espiritualidad y donde ustedes vean luz con buen brillar encontraremos siempre espejos donde mirarnos que nos marcaran el rumbo correcto de nuestras vidas. 

Tanto es así que la educación de nuestros hijos infantes, adolescentes y jóvenes debe estar basada sobre todo en el ejemplo (más que en la palabra). 

Sus referencias fundamentales deben ser sus padres, su familia, sus maestros y educadores, sus amistades y su entorno social con todas sus virtudes e inconvenientes. 

Y entre todos debemos darles buen ejemplo a estos proyectos de adultos, hombres y mujeres que en poco tiempo que regirán nuestro destino y serán nuestros cuidadores. 

Pero tenemos un serio problema de “mal ejemplo” instalado en la sociedad española. Mal ejemplo que está impregnando nuestras vidas y sobre todo la de los más jóvenes tergiversando todos los aspectos en los que se basa la educación ya que están normalizando comportamientos perturbados y malvados de aquellos que deberían dar el mejor de los ejemplos. 

Tenemos que proclamar alto y claro que son “malos ejemplos”: la mentira, la traición, la indecencia, la desvergüenza, el insulto, la falta de respeto, la ausencia de autocrítica, la degeneración personal, la intolerancia, la justificación de latrocinios, la impunidad a los delincuentes por un puñado de votos, la amnistía interesada, la compra de voluntades con dinero venezolano, el enriquecimiento ilícito, el blanqueamiento del terrorismo, la ocultación de delitos, el nepotismo oficializado, la carcoma programada de la democracia, el comportamiento mafioso instaurado y mantenido… y añadan ustedes todos los malos ejemplos que quieran. 

Los titulados anteriores no deben ser ejemplo para ninguno de nosotros, por mucho que los veamos en los medios de comunicación y redes sociales, por muy bien colocados que estén o por muchas subvenciones y ayudas que reciban, hayan recibido o vayan a recibir de cualquiera de los chiringuitos, eres, fafes, asesorías, fontanerías o como se llamen. Son muy mal ejemplo para la sociedad. 

Y sobre todo para los jóvenes que están siendo testigos de esta inmundicia diaria, y que pueden ver en el truculento lodazal de la política una salida fácil, ya que sin estudiar ni formarse adecuadamente, tan solo siendo un “político” con su carnet y su enchufe de alto voltaje pueden vivir de la sopa boba de las ayudas hasta que puedan asar la famosa vaca. “Por ejemplo”: (añadan ustedes los nombres que gusten). Eso sí, a cambio de perder su integridad. Pero eso les da igual. 

Ustedes saben perfectamente de quienes estoy hablando y sobre quien descargo toda la responsabilidad. 

Me refiero al cotarro perturbado en que se ha convertido el Partido Socialista Obrero Español y a sus socios partidistas nefandos que mantienen a Pedro Sánchez como Presidente del Gobierno. 

 Son los peores ejemplos.

Publicado en Tribuna Abierta de ABC de Sevilla el 13/06/25

lunes, 3 de marzo de 2025

A día de hoy.

A día de hoy me encuentro razonablemente bien, aunque en muchos aspectos de mi rutina diaria podría mejorar, creo yo; también en ser un poco más empático a veces con aquellos a los que tanto quiero…

 Reflexiono. 

 Salud: Me encuentro saludable a mis casi sesenta y nueve años. Así lo corroboran los últimos análisis y pruebas médicas. Me sobran si acaso un par de kilos de cervezas, vinos y tapas, pero como decía Machín es muy difícil esquivar al “complemento de mis ansias, al que no renunciaré…” Camino más que un Masai, suelo usar motos de alquiler para ir a la consulta con la idea de volver andando, aunque a veces las tascas me pegan voces o me murmuran tentaciones y no tengo palo donde amarrarme. De vez en cuando me meto en la pileta del gimnasio a hacer aguayín por mi cuenta (podría dar clases). Paseo deportivamente los fines de semana por los parques de Sevilla, que son una maravilla. Ya mismo estoy andando por mi paraíso rompiero con los pies siempre en el agua y charla que te charla conmigo mismo… Deporte y reflexión en la misma sesión. Me encanta la soledad en compañía del mar, del viento, de las dunas y de los pájaros (que pena que no los pueda oír como se merecen). Bueno, reconozco que me suelen decir que no aparento la edad que tengo y eso me refuerza el ego presumido y coqueto que tengo desde niño. Se siente… 

 Dinero: Ni más ni menos que el que necesito para vivir tranquilo… siempre que siga trabajando. Nunca he sabido ganar/ahorrar dinero. Recién licenciado me tocó vivir una época laboral difícil para los médicos porque teníamos que trabajar a destajo para mantener los “contratos” que iban saliendo, muy precarios siempre, por lo que siempre solíamos tener más de uno obligándonos a doblar guardias y olvidarnos de los fines de semana. Entonces ni siquiera nos pagaban la cotización de la SS, así de formales eran algunos Hospitales sevillanos, que no voy a decir el nombre, pero que tienen una cruz colorada como emblema. Con el tiempo fuimos siendo mejor considerados, accedimos a verdaderos contratos y pudimos tener hasta vacaciones pagadas. Hace ya casi veinte años que decidí hacerme autónomo y dedicarme a la medicina llamada “privada” con sus virtudes y sus defectos, pero siendo mi propio jefe, lo cual no tiene precio. A día de hoy soy uno de los autónomos agradecidos por poder seguir ejerciendo mi carrera con vocación inquebrantable, con alegría la mayoría de los días y con ilusión de aprender como si fuera un estudiante. Me siento muy a gusto sentado en mi consulta con mis pacientes, escuchando con mis audífonos al máximo, estudiando los casos difíciles, consultando con mis compañeros o atendiendo las consultas que me hacen, haciendo informes y peritaciones que me solicitan. Me gano la vida honradamente y además esta bendita profesión me permite ayudar a quien lo necesita. No me hablen de “jubilación”, eso no lo contemplo. Eso sí: los veranos en El Rompido, ya son de dos meses (aunque sigo trabajando por internet…) ¿Qué más se puede pedir?

 Amor: Estoy cubierto. Afortunadamente para dar y regalar. Una buena compañera de viaje (lenguaje progre) que estamos juntos desde niños, muy guapa y con su carácter, lo cual es de agradecer pues así no nos aburrimos. Ana y Celso (no podemos tener mejores hijos, quien los conoce lo sabe) viviendo muy cerca de nosotros en Sevilla y casi juntos en El Rompido. Celsa, Leonor y Ana son tres princesas de cuentos que no paran de darme besos (y yo a ellas); Celso y Esteban son dos machotes que me recuerdan tanto a mi mismo y a mi hermano Jose María que me da hasta miedo. La familia se va repitiendo como el ADN. “Sin duda la genética es algo que se hereda…” 

Mis hermanas y hermanos y sus hijos formamos un grupo bien avenido, con un gran cariño y mucho sentido del humor. La herencia de nuestros padres ha sido esa. La mejor. Doy gracias a Dios por la familia que tengo.

Amigos: Tengo un don para hacer amigos. Me gusta la relación de amistad desde que tengo uso de razón, por eso conservo a muchos amigos que los considero parte de mi vida, amigos de la infancia, de la playa, del colegio, del Bar Las Lilas, compañeros de fatigas médicas, amigos de los años de juerga, de madrugadas y amaneceres, amigos de navegar y disfrutar del paseo y algunos amigos para evitarlos, pero siempre amigos. De mis amigos aprendo de sus virtudes y me olvido de sus defectillos. A los amigos hay que cuidarlos y darles siempre su sitio sean quienes sean y vengan de donde vengan. Yo me entiendo. 

 Otras muchas cosas:

Me gusta entrar en los bares. Soy hombre de barra preferentemente. “Matrimonio tapas”. Un par de buenas tapas con cerveza o vino me deliria. También las comidas familiares o con amigos son una fiesta siempre para mi. Un almuerzo familiar en el restaurante de mi amigo Joaquín en el Paseo Marítimo rompiero, sin prisas, mientras mis nietos juegan en la arena puede ser el colmo de mi felicidad. 

 Sigo siendo un lector empedernido y a veces obsesivo. La curiosidad ha sido un gran estímulo para ser quien soy. Colecciono libros. Echo de menos todos los libros que he leído en mi vida y no conservo.. Leer me apasiona. Compro tres o cuatro cada mes que descansan en la mesita de noches esperándome, a veces leo dos al mismo tiempo. Suelo leer por las noches como una hora o así, antes de dormir, es la hora de relajarme con las letras y me prepara para un buen sueño. 

 En mis ratos libres y fines de semana también me entretengo con la tele y con el Mac. Me gustan las buenas series policiacas o de misterio, nunca de miedo; las películas de toda la vida las puedo ver varias veces sin problemas. Rebusco en las hemerotecas aquello que me interesa y guardo los archivos. Busco cosas raras para comprar en páginas de coleccionistas. Escucho música de mi tiempo con mis cascos, unos días flamenco y otros a Pink Floyd. El otro día me pasé horas escuchando a Alfredo Kraus. Y después volvía ver The Rocky Picture Show. Hay que verla en inglés. 

 Pero en los últimos meses he notado que la pereza me gana la partida algunas veces. Ya no escribo con tanta facilidad como antes, tengo mi Blog un poco abandonado, menos mal que mis hermanas me echan una mano… 

A veces pierdo tiempo un día entero brujuleando por internet viendo pamplinas de YouTube: un chino que se hace una casa de fango, un avión que casi se estrella al aterrizar, como prepara la comida callejera un tailandes, un mago haciendo trucos imposibles y otras manualidades absurdas como ver cortar una papa en rombos que yo nunca haré, videos inútiles, pero que me dejo hipnotizar por ellos dejando que pase el tiempo sin hacer nada. Después tengo un poco de remordimientos.

 De los periódicos me interesan las esquelas del ABC, el deporte cuando gana el Sevilla, y algunos articulistas que tienen salero y dan caña. Los suplementos culturales es lo que más me interesa de los diarios. No leo nada de políticos ni de política, no me parecen decentes. Me deprimen todos. No me afecta la política internacional ni el cambio climático ni ninguna de esas sandeces repetitivas con las que quieren aborregarnos y acojonarnos. El fin del mundo es mejor que te coja distraído. 

 ¡Ah! Me gusta cocinar. Hago cosas fáciles: pucheros, lentejas, pisto, arroces, wok de verduras, manitas de cerdo, fabada, tortilla francesa (muy rica), -aunque no se cascar los huevos- y solomillo al guisqui. No entiendo de cantidades ni soy capaz de hacer dos veces el mismo plato, pero es mi manera de ser. A día de hoy.

miércoles, 19 de febrero de 2025

Reflexiones Religiosas de mis hermanas Lourdes y Concha.

Mi hermana Lourdes escribe;

Mientras más humanicemos la figura de Jesucristo en la tierra, más inverosímil se nos hará. 

Soy una creyente por necesidad vital - tengo ansiedad- y siento en mi alma la figura de la Divina Providencia, que es Divina o sobrenatural y es Providencial para ayudarnos en ESTA vida. 

Que todo un Dios universal decidiera hacerse humano y ser un Mesías en una religión (al fin) monoteísta, a mí no me parece descabellado, cuando también debo creerme que el tiempo es relativo y se puede curvar y que a un millón de años luz hay una galaxia verde con lunares negros muy voraces. El mensaje de Dios en la tierra lo representan muy bien los pintores a partir del Renacimiento y del Barroco. Fueron mentes brillantes que no hicieron ni expusieron críticas a la inquisición y a otros horrores que se vivían entonces. También los constructores de catedrales, escultores y orfebres, porque a Dios se le da lo mejor que tengamos. Por contra, el Nuevo Testamento y los Evangelios nos hablan del nacimiento de un niño en una familia sencilla y perseguida por la locura de un Putin o un Trump de aquellos tiempos, que quería matar a todos los primogénitos porque se hablaba de la llegada de un rey celestial; el caso es que nació este Niño en una cabaña refugio de animales, ¿pa que queremos más?. Después saltamos a los tiempos de madurez, a los niños se les deja en paz. Antes de predicar que la vida es dura y que hay muy poca vergüenza, se tuvo que preparar, fue en el desierto. 

Donde Cristo nació los desiertos cogen muy cerca, a la vuelta de la esquina, la misma tierra santa es semidesértica, tuvo que ser allí porque es donde la civilización tuvo más desarrollo en los siglos anteriores. El Imperio Romano ha sido fundamental en nuestra actual civilización. Vuelvo al desierto, en esa soledad inmensa siempre está Dios, en la otra banda también, y en la punta de la barra, sigo, Él se sentó en una piedra caliente con un palito en la mano a hablar con quien tuviera que hablar que no es de éste mundo y ayunando, solo de noche y brevemente se reconfortaba un poco porque del cielo caía una suave lluvia de diminutas tortitas de pan empapadas en agua y vino. Durante el día el sol abrasador, y Él en medio de sus reflexiones Divinas, escribía en la arena y en hebreo algunas frases, que yo sepa dos: "coge tu propia cruz y sígueme" y "yo soy el camino la verdad y la vida", otras son de otro mundo que solo Él sabe. Mientras esto ocurría, enfrente, a unos metros había dos grupos separados de zarzas secas que ardían sin apagarse nunca, formando así un círculo divino de Dios y el fuego, alrededor, el diablo levantaba remolinos de arena circulares, es muy listo el diablo, puede con todo menos con Él.... En ese círculo de bondad extrema no puede entrar la maldad. 

Predicó el amor al prójimo, a los impedidos, a los perseguidos, a los hambrientos de pan, a los harapientos, a las putas por necesidad, a quien tire la primera piedra que esté libre de pecado, a los cansados por el día a día, a los oprimidos. Sus amigos eran pescadores nada más… y nada menos... Nunca se fijó en los Palacios dorados ni en los mandamases ni en los políticos todos corruptos, como si no existieran, y el pueblo siempre necesitado empezó a seguirlo. El cabreo de los mandamases fue de antología y terminaron decretando su busca y captura. 

Él sabía que lo encontrarían y esa noche quiso pasar sus últimos momentos antes del dolor inmenso en un huerto tranquilo donde había olivos y cantaban los grillos. Allí sufrió el miedo humano y flaqueó humanamente, pero no se movió y pidió ayuda a quien tuviera que pedirla que no es de este mundo. Sus amigos dormían en un sueño profundo mientras Él lloraba, porque en esta vida se llora mucho, también se ríe y se disfruta, pero el Señor más que nada vino a consolarnos cuando lo necesitáramos. (Yo si estoy disfrutando y me achispo y lo estoy pasando del quince solo quiero ese momento de disfrute). Él lo supo cuando en las bodas de Caná jartó de vino al pueblo entero. Gracias también por eso Señor. Total, lo torturaron y humillaron y después lo llevaron ante Pilatos, que extrañamente no era de los peores. 

El Cristo torturado y humillado no se defendió, venía a demostrarnos que la vida puede ser tan dura como a veces lo es. Pilatos se lavó las manos porque vio una luz extraña en el hombre, y menos mal, por dos motivos, porque Cristo venía para eso y porque si no, nos deja sin poder ver al Cachorro a los Estudiantes a la de Triana a la Macarena y a todas las demás. 

El signo de la Cruz es un logotipo perfecto, una línea sube al cielo, otra horizontal va por el suelo. Él cargó su cruz y lo crucificaron. Punto. 

Mientras podamos en esta vida vivamos con alegría, busquemos la felicidad en todos los rincones, si nos entra miedo o inquietud, roguemos el Consuelo, pidamos, ¿por qué no, será por pedir?, claro que SÍ. 

 Y si todo esto nos parece muy irreal o dramático, solo tenemos que mirar a nuestro alrededor. Amen Amen. 

PD: La iglesia para mi, salvo honrosas excepciones, cuenta muy poco porque es obra humana.


Mi hermana Concha escribe:

Yo creo que Él fue un enviado de Dios. 

Para mí Dios es el Bien, todo lo Bueno que existe y, esta Energía se encarnó en un Hombre Bueno, en una época determinada de la historia de la humanidad para darnos un mensaje de que el Bien es posible, que la vida merece la pena ser vivida para hacer cosas buenas. Eso no significa ser buenista sin inteligencia, para nada, Jesucristo dejó muy claro que "a los mercaderes que usan el templo para sus intereses, hay que echarlos a latigazos", por ejemplo; así como, por contra, comprendió los fallos humanos al salvar a una mujer de ser lapidada diciendo"quién esté libre de pecado que tire la primera piedra".

En los Evangelios vemos a un Jesucristo con muchos amigos y amigas, es decir sus apóstoles y las mujeres que lo seguían. Dicen que hizo muchos milagros y yo lo creo, pues predicaba palabras de sanación, hablaba de justicia social, de Amor con mayúsculas, de tener unos principios morales en una época tremendamente injusta. Palabras que entonces eran impensables y por tanto revolucionarias.

Pero lo que yo creo más importante de todo, fue Su pasión, crucifixión y posterior Resurrección. Y lo creo porque Él, con esto, nos dijo que la vida muchas veces es muy injusta y difícil, pero que el Bien siempre siempre triunfará. Lo hizo para darnos este mensaje. Además, a partir de entonces, la idea de un condenado Inocente corrió como la espuma en unas mentalidades en que esto no se contemplaba. A partir de entonces ya sí se contempló. Su mensaje, a día de hoy, sigue vigente, es más, está más vigente cada día. 

Ayer pudimos ver un ejemplo y sin entrar en política:
Vimos a un Zelenski pequeñito, cuyo país ha sido invadido injustamente con muchísimas víctimas inocentes masacradas, por uno de los más poderosos del mundo la Rusia de Putin. Como fue a hablar y pedirle ayuda al otro más poderoso de la tierra, Trump, y lo único que recibió fueron humillaciones, gritos y, lo peor, lo echaron a patadas. Es evidente que los dos poderosos, Putin y Trump, se han unido y puesto de acuerdo para eliminar a este hombre pequeñito, Zelenski, pero grande, pues solo desea que dejen vivir en paz a su pueblo. 
Todos sabemos y ayer lo vimos palpable, que los dos monstruos lo único que quieren son los minerales  y recursos naturales de Ucrania para así tener más dinero y embolsar sus arcas. 
Las víctimas inocentes les importan una mierda. Horroroso pero desgraciadamente está ocurriendo ante nuestros ojos.

Pues yo Confío en el mensaje que Jesucristo nos dejó: "La vida muchas veces es muy injusta, pero si se tiene Fe y se hace el Bien, este, el Bien, siempre siempre triunfará, de una forma o de otra, pero se impondrá. Fue Su Palabra y yo Lo creo.

PD: La Figura de la Virgen María es, para mi, esencial en mi fe y en mi vida.

miércoles, 30 de octubre de 2024

La insoportable necedad del ser.

Los ciudadanos para mí normales (los no sanchistas, los no sociolistos catalanes y vascos, los no pro-asesinos, los no separatistas por bemoles) -no se nos olvide que somos mayoría en España y habíamos conseguido ser espejo mundial de la socialdemocracia cristiana occidental- estamos presenciando incrédulos cómo personajes en nombre de PSOE, sin atisbo de ética y menos de moral, desprecian los valores fundamentales y necesariamente ejemplares para las futuras generaciones como la verdad, la honestidad, la decencia, la responsabilidad, el respeto, la urbanidad, el civismo, la convivencia en paz, el trabajo común en pos de la justicia social y el compromiso de acatar de las reglas constitucionales como principios básicos e inviolables de la verdadera democracia. Estos truhanes amparados en la política se han convertido en protagonistas de nuestras vidas. Y lo peor es que son los que rigen el futuro de España. 

 La bancada de los que tienen mayoría en el Parlamento nos ofrecen cada día un espectáculo de insultos a la inteligencia e injurias a la decencia liderados por un perturbado, El Psicópata, que nos gobierna enarbolando la falsedad como bandera, la hipocresía como norma de conducta, la doble moral a su criterio conveniente, la ocultación de la realidad en sus tramposas redes sociales y medios de comunicación corrompidos, presentado la opacidad como transparencia, la traición como útil defensa legal, la defenestración como escarmiento y todo lo que ustedes quieran añadir (ya está dicho casi todo) a la actitud de este engolado “puto amo” “número uno” y enquistado en sí mismo Presidente del Gobierno.

 Como no puede ser de otra forma su gobierno está formado por lo más granado de lo que él debe entender por “progresismo”: ministr@s que parecen extraídos con fórceps del útero de la grosería chabacana, adalides de la provocación barriobajera, esperpentos tuiteros bocachanclas, modelos de la horterada personalizada en fantoches y fantochas que se ridiculizan ellos mismos, títeres y marionetas con discursos copiados de manual de primero de estalinismo, mal manejados desde una tramoya oscura que oculta tanta suciedad y mal olor que se trasmite y expande sin remedio allá por donde abren la boca. 

 Los actuales gobernantes y sus palmeros bien pagados están convirtiendo a España en un erial, un páramo yermo de democracia, probablemente infructífero para muchos años por la devastación de las instituciones contaminadas severamente por “progresistas” dependientes de intereses ajenos al bien común. Han infectado -la estulticia es contagiosa- con su presencia malsana y torticera casi todas las Instituciones Públicas, entre otras: Congreso de los Diputados, Fiscalía, Banco de España, Consejo General del Poder Judicial y Tribunal Constitucional -solo se salva la Casa Real que resiste a duras penas los embates y ataques de estos déspotas republicanos-. 

 Los nuevos partidos de ultraizquierda, esos que podemos sumar a la lista, aparecidos hace pocos años y que forman parte del gobierno actual son un buen ejemplo de todo esto: enriquecimiento personal, podredumbre mental y obsolescencia prevista. Los socios actuales necesarios para poder seguir en el poder son mafiosos que exigen continuamente chantajes que, al ser atendidos sin demora, van destruyendo las bases de la democracia y la igualdad entre los españoles reabriendo heridas que ya estaban mas que cicatrizadas. Gran labor de ZP -el ilustre amigo venezolano- que nos da lecciones de alianzas civilizadoras y de elecciones ejemplares… Una vergüenza para toda Europa. 

 Cambiar de opinión es de sabios. Siempre que estos cambios estén basados en la demostración de la evidencia incuestionable o de la lógica aplastante, o en la reflexión sincera y honesta haciendo autocrítica para evolucionar como persona; también cambiamos de opinión por pérdida de confianza en proyectos de futuro o en cuestiones diarias banales o para asegurarnos la supervivencia (dejar de fumar). Pero llamar “cambios de opinión” a lo acontecido en los últimos años por el Psicópata peliculero y su entorno -contradicciones públicas, falsos discursos, mentir burdamente a los ciudadanos para conseguir votos, vender la palabra dada a cambio de mantenerse en el poder, etcétera - es rizar el rizo de la distorsión cognitiva llamada Falacia de Razón (creo que patognomónica de este ejemplar que nos gobierna). Busquen y lean. 

 Y si, su auto-programa documental así lo confirma. 

 Vuelvo a Erasmo. 
Habla la Necedad: ¿Qué hay más adecuado para la Necedad que el hecho de que ella en persona sea la pregonera de sus propias alabanzas y se ensalce a si misma? ¿Quién me podría describir mejor que yo en persona?
Pues eso.

Publicado en @abcdesevilla el 29/10/24

jueves, 5 de septiembre de 2024

LA RIA Y SUS MAREAS. La esencia del Rompido

Cuando empieza a vislumbrarse claridad por levante y empieza a asomarse la bola naranja por encima de Punta Umbría, nuestra ría se sonroja de vergüenza por lucir tan bonita y en las dunas de la otra banda donde todavía esta fresca la arena se reflejan los primeros diamantes de luz de millones de granos del más fino cristal, un tesoro inagotable que hemos podido apreciar los que hemos amanecido allí alguna vez...

 

El agua adormilada comienza a despertar y se va vistiendo de colores a la par que el cielo se ilumina. El fresco viento del norte está dejando la ría perfumada de aromas de pinos y eucaliptos. Después, cuando se va calentando la orilla los barriletes se desperezan enseñando sus armas, asoman las gusanas arbiñocas sus bigotes por las cerraduras y los longuerones desenvainan sus falos carnosos.

 

Un zarapito agujerea el fango con precisión de cirujano, el curri-curri corretea dibujando un acertijo y empiezan las gaviotas a chillar pidiendo comida.

 

Sobre las faldas de las dunas recién peinadas van arañando las curianas un perfecto rail hasta las matas de verde jara. Una culebra pasa indolente y silenciosa y se enrosca en la solana para atrapar energía. Los gazapos se aventuran con miedo a salir de las madrigueras y roen sus primeras raíces del día.

 

No muy lejos los primeros runrunes de los motores de los pesqueros buscando la boca de la barra rompen el silencio natural de la desembocadura del Rio Piedra.

 

Ya los charranes se tiran de cabeza buscando hilos de plata bajo el agua transparente. En los bajos se pasean los robalos, las bailas se amontonan y como siempre rebullen de alegría, los chocos se molestan de tanta algarabía y se marchan enfadados cambiando de color.

 

Se va calentando el agua y la corriente ordena el fondo fangoso poniendo a cada uno en su sitio, las mojarras, las herreras, los roncaores, los sargos y las doradas buscan cangrejillos y gusanos, alguna solitaria corvina con ganas de pelea barbea el fondo y traga crustáceos, un pejesapo feo como un rano abre una enorme boca y traga sin cuidado todo lo que se mueva, un lenguado aplastado se despega del fondo y se escurre por la arena dorada, el aguamala borbotea transparente contra corriente. Empieza a subir la marea llenando los caños de vida, la marisma de aromas y las playas de alegría.

 

Ahora está el sol aplomado en lo más alto y la arena fina refleja orgullosa tanta luz que daña la vista. En la hora de la siesta.

 

Cruzando la carretera, en los cabezos de tuneras almendros e higueras, se desgañitan las chicharras con ese zumbido elitroso que llega desde todos los pinos de la forestal donde las marabujas se tuestan y adornan los carriles polvorientos.

 

Los pájaros se refugian a la sombra de las más apretadas ramas. Un lagarto verde y grande se asoma por debajo de una lasca y se vuelve a esconder asustado.

 

Bajo los pinos corre una brisa especial, la que trae el fresco viento del suroeste, aire de la mar salado y marinero, viento propicio para empujar los grandes trapos de los antiguos velachos con aquellas velas latinas y cangrejas que -en mi memoria de niño boquiabierto- todavía veo voltejear y trasluchar bien cargados con la pesca de varios días de faena remontando el río hasta llegar a El Rompido.

 

Se calentó la tierra y una térmica hace que sople con fuerza el viento foreño encrespando la superficie del agua que se agita salpicando a los navegantes.

 

Al atardecer la ría recupera su armonía de sonidos y su paleta de colores La corriente se lleva el agua otra vez a la mar la dejando la orilla empapada y a la vista el fango y sus entrañas.

 

Con el cambio de la marea empieza a amainar el viento. Se queda la ría como un espejo plateado donde se refleja la antigua Almadraba atunera.

 

Sinfonía del agua al desaguar tantos caños, al acariciar las proas de los barcos fondeados, al lamer las riveras y orillas que se van quedando húmedas y blandas mostrando por levante de nuevo las playas de ensueño y los bajos relucientes.

 

Da gusto observar la ría a la caída de la tarde cuando esta tranquila la marea. El agua se templa de paz y se calla, solo se oye un rumor de cangrejos en la orilla deshollinando sus agujeros.

 

Huele a salitre, a ostiones, a fango, yo sigo oliendo el olor a pescado seco colgando de los obenques de los pesqueros, huele a madera gastada a brea y algas.

 

Un marinero arrugado boga pausadamente en una vieja patera sin romper el agua casi con el milagro artesanal de los remos y toletes de madera y los estrobos de cuerda. Ya están calando trasmallos desde sus botes mis amigos de la infancia.

 

Ahora regresan de la mar por la boca de la barra los pesqueros rompieros enturbiando el fondo arenoso y las gaviotas -compañeras oportunistas- rastrean los despojos de las redes y se pelean como corraleras.

 

Vuelven las limícolas a correr por las orillas metiendo los zancos en el nutritivo barro. Los patos vuelan muy alto en colleras y formando una uve pasan las espátulas y flamencos camino de su dormitorio. Las lisas se asoman sacando los morros para ver atardecer.

 
La luz se va despidiendo como protagonista del día, El sol parece que no se quiere ir: esta es mi hora preferida, parece decir y me manifiesto como quiero.

Es tan presumido este sol de por la tarde que le gusta que lo miren y nos permite mirarlo cara a cara. Aquí alumbro en naranja, allí en rojo, esta nube la pinto corinto y aquella blanca y celeste tiñendo de colores el poniente.


Pero se va dejando caer lentamente allá por detrás de El Terrón y parece que suena una música que brota del agua cuando el sol se esconde tan redondo dejándonos perplejos.

 Entonces empiezan a piar todos los pájaros escondidos en los árboles, parece que se den explicaciones de todo lo que han hecho durante el día.

 Al anochecer se entristece de gris el agua en la superficie, pero se llena de vida y movimiento por los adentros.
 

Viene de nuevo otra marea, ahora más callada y tímida.


Se enciende el faro automático y las farolas alumbran las calles, encienden sus luces (abren sus fauces voraces) los bares y el pueblo huele a gambas y frituras mientras los niños juegan en esta plaza o en el paseo donde, pueden montar en bicicletas.

 

Aunque la noche oculta los colores de la ría, en mi niñez, desde mi cama, seguía viendo en tecnicolor la arena blanca con destellos arco iris, la retama verde, la playa de mil tonos azules, ocres y con espumas nacaradas bajo un cielo azul marino.


 

Con este recuerdo, cada día de mi verano en El Rompido, me voy quedando dormido.

viernes, 2 de agosto de 2024

Pregón de El Rompido 2024

Fiestas de El Rompido en Honor de la Virgen del Carmen 2024.

Pregón en Honor de la Virgen del Carmen. 26/07/2024



viernes, 8 de marzo de 2024

Medicina Interna y Psicosomática

En la práctica de la Medicina Interna en el ámbito extrahospitalario como médico consultor, cual es mi actividad profesional desde hace unos años, tengo la oportunidad de ejercer conjuntamente esta preciosa especialidad tan imbricada con la Medicina Interna como es la Medicina Psicosomática. 

Esta última postula la práctica de la “medicina basada en el enfermo” ofreciendo una asistencia globalizada y multidisciplinaria que estudia factores no solo biológicos, sino también psíquicos, sociales y a veces profundamente personales, en orden al diagnóstico, la resolución de síntomas y la satisfacción del paciente.

 Para el ejercicio correcto de la Medicina Psicosomática, el médico debe tener una formación en aquellas áreas que influyan en el aspecto “biopsicosocial” del paciente, es decir, debe realizar un estudio científico previo y profundo para descartar patologías endocrinas, inmunológicas o autoinmunes, neurológicas, degenerativas, infecciosas o exclusivamente psiquiátricas. 

Muchas veces esto viene dado por hecho en las primeras consultas, puesto que los pacientes ya han pasado por diferentes especialistas y nos aportan informes, resumen de pruebas, análisis, diagnósticos probables y tratamientos prescritos. Casi siempre con resultados normales. Pero refieren que los síntomas perturbadores persisten y acuden desesperados buscando una solución a su enfermedad “no descubierta”. 

El cansancio exagerado y crónico, el dolor ya sea muscular o articular progresivo y amenazante, la falta de fuerzas para hacer vida normal, las cefaleas recalcitrantes, las neuropatías faciales y de las extremidades, las dispepsias digestivas, la falta de aire a esfuerzos domésticos, los mareos y vértigos, el desánimo, la desidia, la inapetencia sexual, el insomnio… son síntomas que se repiten en las primeras consultas y que el paciente sufre en su vivir diario, agravados por la sensación de “enfermedad incurable” y el pesimismo de una evolución negativa y desasosegante que produce angustia y ansiedad. Un futuro de nubes negras amenazando tormenta. 

Sigmun Freud en cierto modo fue un precursor de la Psicosomática cuando en sus estudios del psicoanálisis ya hablada de la represión de impulsos y afectos, del conflicto entre el “yo” consciente y el “ello” inconsciente como fuente original de síntomas físicos, lo que llamamos “somatizaciones”, que se viven y padecen como realidad incuestionable. 

El paciente psicosomático al principio desconfía de las terapias que le proponemos. Son pacientes que muchos están tratándose con varios tipos de analgésicos y antinflamatorios, a veces con opiáceos, con sedantes neurológicos y relajantes musculares, pero que no consiguen mejorar en el aspecto físico-psico-social, llevando una vida lastrada por sus síntomas. 

Explicar al paciente que no tiene una enfermedad incurable, repasar y repetir las pruebas que precisemos para descartar comorbilidades, debe ser nuestro primer paso y nuestra interacción básica primordial. En este aspecto la relación médico-paciente basada en la confianza mutua es fundamental para llevar a buen puerto nuestro objetico común. Llegar a un diagnóstico certero de Síndrome de Fatiga Crónica o Fibromialgia o Cefalea Tensional, o Intestino Irritable o Trastorno de Somatización -por nombrar las más frecuentes- no es tarea fácil para el médico. 

Tampoco el tratamiento es sencillo pues casi siempre es multidisciplinar, con la colaboración fundamental del paciente, que debe aceptar casi siempre la retirada progresiva de medicación innecesaria y perjudicial para introducir medicación específica anti-estrés, anti-fatiga muscular, antioxidantes y regeneradores metabólicos, también analgesia natural basada en la evidencia científica; en algunos casos precisarán inhibidores de la recaptación de serototina a dosis bajas, al mismo tiempo que aceptará las recomendaciones de cambio de hábitos de vida y alimentación. 

Si es necesario deberá realizar Terapia Conductual, o bien de proveedores de Medicina Física y Rehabilitación, Fisioterapia o técnicas de relajación adecuadas a cada caso particular. Con estas pautas conseguiremos mejorar la calidad de vida muchos de nuestros pacientes, ofreciéndoles un futuro menos negro y amenazador. 

La Medicina Psicosomática como complemento a la Medicina Interna ofrece al médico la oportunidad de integrar en su práctica diaria el aspecto más humanístico de la ciencia médica. Para mi es una gran satisfacción poder ejercer ambas especialidades. 

El Profesor Laín Entralgo en su libro “El Médico y el Enfermo” concluye: “Eres por lo pronto un ente que puede enfermar y que un día u otro estrás enfermo. Y entonces desde el fondo mismo de tu ser, sentirás la necesidad de que te atienda y ayude un hombre dotado de saberes técnicos especiales y dispuesto a conducirse como amigo tuyo. Con menos palabras, un buen médico”

Publicado en ABC de Sevilla el 05/03/24